La Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP) y la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (Sefap) han firmado un acuerdo de colaboración para mejorar la atención y la seguridad de los pacientes, en especial de los pacientes crónicos polimedicados. El acuerdo contempla un plan específico de formación dirigido a todos los estamentos que participan en la atención primaria, incluyendo médicos, farmacéuticos, gestores y profesionales de la enfermería. Se trata de un primer acuerdo y que, tal como plantea Ángel Mataix, presidente de la Sefap, “tenemos previsto que se extienda a otras instituciones orientadas a la mejora de la formación de los profesionales de la salud en España”.
Para la Escuela Andaluza de Salud Pública es un paso más, como dice su director Joan Carles March “en el proceso de crear sinergias entre instituciones que comparten objetivos”. Así, se desarrollarán actividades de formación e investigación sobre farmacoterapia, cronicidad y gestión asistencial. La evaluación económica de medicamentos y el trabajo con biomarcadores se abordarán también a través de convenio específicos entre ambas instituciones.
Congreso Sefap
El acuerdo también contempla la participación activa de la EASP en el desarrollo del 21 Congreso Anual de la Sefap, que tendrá lugar entre los días 26 y 28 de octubre en Granada. El Congreso de la Sefap constituye el principal evento científico relacionado con la farmacia de asistencia primaria y se prevé que reúna a cerca de 500 farmacéuticos de toda España.
En este foro se debatirán cuestiones como la medicalización de la sociedad actual, las aplicaciones de la medicina personalizada como la farmacogenética, y los nuevos biosimilares, habitualmente asociados a la atención hospitalaria, pero que, tal como destaca el presidente del Comité Científico, Carlos Fernández Oropesa, “jugarán también un importante papel en la atención primaria, porque el paciente está en primaria”.
La relevancia del papel del farmacéutico de atención primaria en el sistema queda patente en el hecho de que, como explica Esther Espínola, presidenta del Comité Organizador del Congreso,“el 60 por ciento del gasto farmacéutico se concentra en los medicamentos prescritos en atención primaria, mientras que el 40 por ciento restante corresponde a la medicación dispensada en los hospitales.
La labor de los farmacéuticos de AP es garantizar que todos estos medicamentos cumplen tres condiciones básicas: que sean seguros, eficaces y supongan un coste adecuado para el sistema de salud.