Científicos, organismos públicos de investigación y organizaciones no gubernamentales, entre ellas la Alianza Europea por la Salud Pública (EPHA, por sus siglas en inglés) han mostrado su preocupación en torno al borrador del Programa de Investigación Sanitaria 2014-2015 de la Comisión Europea. En un comunicado conjunto y una carta enviada a la comisaria europea de Investigación, Innovación y Ciencia, Máire Geoghegan-Quinn, aseguran que la propuesta no tiene en cuenta adecuadamente los problemas de salud pública de la población europea; ni va dirigida a paliar los efectos de la crisis económica.
“Este programa vuelve la espalda a una investigación diseñada para migitar los impactos de la crisis económica en la salud pública y subestima el significado de los sistemas de salud”, asegura Walter Ricciardi, nuevo presidente de la EPHA. En este sentido, los firmantes critican también que el borrador propuesto por Bruselas promueve una investigación basada básicamente en la Biotecnología y la medicina personalizada, “que aunque importantes, no puede por si solas abordar de manera efectiva los problemas de la salud de la población”.
Según la carta enviada a la comisaria, si el Programa de Investigación Sanitaria tiene como objetivo potenciar la investigación desde el punto de vista de la sostenibilidad y la equidad de los sistemas sanitarios (en los que Europa gasta actualmente el 10 por ciento de su PIB), el actual borrador “fracasa” a la hora de reflejar los factores que lo están poniendo en peligro.