En la actualidad, el área de obesidad está dominado por medicamentos inyectables por vía subcutánea que se administran una vez a la semana y agonizan el receptor del péptido similar al glucagón 1 (GLP-1) y, en el caso de Mounjaro (tirzepatida) de Eli Lilly, también el receptor del péptido inhibidor gástrico (GIP). Aunque la mayoría de los pacientes parecen estar satisfechos con los medicamentos disponibles actualmente, una inyección semanal puede ser a veces una carga para el paciente. Así pues, los candidatos de acción más prolongada que permiten la administración una vez al mes pueden convertirse en la próxima generación de fármacos para el control de la obesidad, según GlobalData.
El último informe de GlobalData 'The State of the Biopharmaceutical Industry 2025 Edition' destaca los medicamentos contra la obesidad como la tendencia del sector que tendrá mayor impacto en los próximos doce meses. La oleada de inversiones en el mercado de la obesidad está impulsando el desarrollo de la que posiblemente sea la próxima generación de medicamentos contra la obesidad, descubriendo nuevos mecanismos de acción, desarrollando candidatos orales en lugar de inyectables e intentando disminuir la carga para el paciente reduciendo la frecuencia de administración.
Amgen y Metsera son las dos compañías que parecen ser pioneras en la opción de un medicamento contra la obesidad de dosis única mensual. Costanza Alciati, analista farmacéutica de GlobalData, expresa que "el régimen de dosificación menos frecuente no puede ser una excusa para una menor eficacia; por lo tanto, estos candidatos de acción ultralarga en desarrollo deben mostrar una eficacia comparable a la de las actuales terapias estándar de una vez por semana en el mercado, a saber, Wegovy de Novo Nordisk y Mounjaro de Eli Lilly".
MariTide (cafradutida), de Amgen, fue el primer candidato que demostró una buena eficacia en un régimen de dosificación una vez al mes, con una pérdida media de peso del 17% observada en los pacientes a las 52 semanas, sin meseta de pérdida de peso y con hasta un 99% de pacientes que perdían más del 5% de su peso corporal. Más recientemente, Metsera anunció los resultados de fase IIa de su candidato MET-097i, inicialmente en desarrollo para una dosis semanal, pero cuya larga semivida lo convirtió también en candidato para una dosis mensual.
Alciati prosigue que "a pesar de la corta duración del ensayo y del escaso número de pacientes en cada cohorte, el candidato de Metsera parece muy prometedor, ya que facilitó una pérdida media de peso corporal ajustada al placebo del 11,3% en tan solo 12 semanas, sin que se observara ninguna meseta de pérdida de peso". A continuación, indica que "esta pérdida de peso en tan poco tiempo es impresionante. Ahora veremos si estos resultados pueden mantenerse en ensayos más amplios, en una cohorte mayor".
Es un momento apasionante para el desarrollo de fármacos contra la obesidad. Según otro documento de GlobalData, 'GLP-1R Agonists in Type 2 Diabetes and Obesity', los agonistas del GLP-1 alcanzarán unas ventas de 121.000 millones de euros en 2033 en los siete principales mercados (EEUU, Francia, Alemania, Italia, España, Reino Unido y Japón), y el 90% de las ventas corresponderá a fármacos contra la obesidad.
Alciati argumenta que "los fármacos de Amgen y Metsera podrían sin duda formar parte de la próxima generación de medicamentos contra la obesidad". "Podemos esperar que incluya candidatos orales, nuevos mecanismos de acción y fármacos de acción ultralarga", añade, a la vez que admite que lo interesante es que todos ellos se encuentran ya en fase clínica, por lo que la próxima generación de fármacos podría estar más cerca de llegar al mercado de lo esperado".