La acción de Almirall cerró 2016 recuperando posiciones, si bien en el conjunto del año su evolución fue negativa, retrocediendo casi un 20 por ciento, comportamiento peor que el de la media del sector. El primer semestre del pasado año fue marcadamente bajista, llegando a acumular en 6 meses una caída superior al 30 por ciento; tras un periodo de estabilización Almirall comenzó en noviembre a recuperar posiciones, tendencia que se ha intensificado en las últimas semanas.
Analizando un periodomás amplio se puede ver el repunte que experimentó este valor entre octubre de 2014 y agosto del año siguiente pasando a cotizar en el entorno de los 11 euros a superar ampliamente los 18 euros; Almirall se mantuvo en estos niveles máximos hasta finales de 2015, iniciando entonces la caída comentada anteriormente.
Los últimos resultados publicados por este grupo farmacéutico corresponden a los 9 primeros meses del pasado año. Los ingresos ascendieron a 635 millones de euros, con un crecimiento interanual del 6,7 por ciento, mientras que el beneficio neto fue de 103 millones de euros, muy por encima de los 73 millones de euros obtenidos en el mismo periodo del año anterior.
El incremento de las ventas se fundamentó en gran medida en el buen comportamiento del negocio de dermatología que experimentó un crecimiento en el año cercano al 30 por ciento, generando actualmente casi el 50 por ciento de los ingresos del grupo.
Por mercados geográficos destacó el dinamismo que mostró el mercado europeo, cuyas ventas aumentaron interanualmente un 27 por ciento y donde esta compañía concentra buena parte de su facturación.
En este periodo Almirall destinó a I+D 62 millones de euros, un 19,5 por ciento más que en el ejercicio anterior, representando un porcentaje sobre las ventas del 10,7 por ciento. Este grupo focaliza su esfuerzo de investigación en las áreas de dermatología y de estética; recientemente ha publicado avances significativos en dos proyectos en fase avanzada en el campo de la psoriasis. El crecimiento orgánico derivado de este esfuerzo inversor se une a la estrategia de posibles adquisiciones complementarias que permitan acelerar su expansión, inversiones que podría acometer Almirall en base a su saneada estructura de balance: su patrimonio neto representa más del 50 por ciento de sus activos, contando a cierre de septiembre con una posición de liquidez de 110 millones de euros.
Para el ejercicio completo 2016 este grupo estima alcanzar un incremento de las ventas cercano al 10 por ciento, tasa similar a la que espera obtener en Ebitda (beneficio antes de intereses, amortizaciones e impuestos).
Para finalizar, y en relación con su posible comportamiento en bolsa en los próximos meses, señalar que su perfil actual es claramente alcista, destacando la solidez del repunte de estas últimas semanas, lo que unido al amplio campo de recuperación que muestra permite esperar una evolución alcista de este valor en el corto-medio plazo.