«Aplicar aranceles del 200% a la industria farmacéutica no es viable ni sostenible a corto plazo»

David Cantarero analiza para El GlobalFarma las implicaciones del reciente anuncio realizado por Donald Trump

Añádenos en Google

Hace unos días, el presidente de EEUU, Donald Trump, anunció su intención de aplicar aranceles de hasta el 200% a los productos farmacéuticos fabricados en el extranjero. Además, expresó que su intención es dar a los fabricantes al menos un año para trasladar sus operaciones a al país americano. “Vamos a dar a la gente alrededor de un año para que se adapten”, subrayó Trump, según citó Bloomberg.

En la reunión con el líder irlandés Micheál Martin, Trump lamentó que Irlanda haya atraído a las compañías farmacéuticas americanas con un tipo impositivo bajo. “Cuando las compañías farmacéuticas empezaron a irse a Irlanda, yo habría dicho: si queréis vender algo en Estados Unidos, os voy a aplicar un arancel del 200 % para que nunca podáis vender nada en Estados Unidos”, aseguró.

Para conocer las repercusiones de este nuevo anuncio, El GlobalFarma ha contactado con David Cantarero, catedrático de la Universidad de Cantabria y responsable del Grupo de I+D en Economía de la Salud del Instituto de Investigación Sanitaria Valdecilla (IDIVAL), quien ha señalado que "aplicar aranceles del 200% a la industria farmacéutica no es viable ni sostenible a corto plazo", ya que "un arancel de ese calibre y tan elevado más bien parece un mecanismo de disuasión y presión".

Para el experto, esta decisión encarecería hasta tres veces el precio de los medicamentos extranjeros, lo que tendría un impacto directo en el bienestar de los pacientes, la sostenibilidad financiera de los hospitales y las aseguradoras. "Esto podría suponer menos acceso a tratamientos esenciales, sobre todo para personas sin seguros o con cobertura limitada, lo que dañaría enormemente la equidad", asegura. Otra de las consecuencias citadas por el experto es la relacionada con los desabastecimientos y retrasos. "Muchas materias primas, principios activos y medicamentos terminados no se producen en EEUU, sino en India, China o Europa", añade. Por tanto, considera que "si estas importaciones caen por los aranceles, podrían generarse cuellos de botella o incluso escasez de medicamentos y llevar a posibles racionamientos en escenarios desfavorables".

Por otro lado, podrían generarse tensiones con socios comerciales y desencadenarse represalias. "Un arancel del 200% sería visto como una medida proteccionista extrema en una Situación geopolítica de guerra comercial", confirma Cantarero. De hecho, según el experto, "podría provocar represalias por parte de otros países, dañando el comercio global, las cadenas de suministro y las relaciones diplomáticas". Asimismo, impactaría en la innovación, ya que "gran parte de la I+D farmacéutica depende de colaboraciones internacionales y de consensos". Por último, tendría efectos sobre la producción local. "El objetivo de estos aranceles podría ser fomentar la producción nacional, pero en el corto plazo no hay capacidad instalada suficiente y crear esa infraestructura lleva años y miles de millones de dólares", subraya el experto. Por todo ello, considera que "los aranceles serían más un castigo preventivo que un incentivo, al menos al principio".

Insumos y componentes

Cuando Trump hizo el anuncio de imponer aranceles al sector farmacéutico por primera vez, a la industria farmacéutica le preocupó cómo iba a impactar esta decisión en otros componentes que son necesarios en la fabricación de medicamentos. Fuentes de Farmaindustria confirmaron a El GlobalFarma que “el 24% de los insumos importados para la fabricación de medicamentos en Europa provienen de EEUU”, por lo que subrayaron que “ni los medicamentos ni sus componentes deben verse sometidos a trabas económicas o de otro tipo que dificulten su acceso para los sistemas sanitarios, profesionales y, sobre todo, pacientes, máximos beneficiarios de la innovación biomédica”.

En este sentido, Cantarero insiste en que los insumos y componentes provenientes del país americano no se consideran un aspecto vital en términos operativos. Sin embargo, sí que recuerda el liderazgo del país en innovación farmacéutica y recuerda que "aporta una proporción significativa de las nuevas moléculas que se registran cada año" y que "una gran parte de las patentes, ensayos clínicos y tecnologías innovadoras proviene de centros de investigación estadounidenses". Por eso, defiende que "en materia de I+D y propiedad intelectual, la dependencia mundial de EEUU es considerable".

En relación con la producción de principios activos, afirma que la mayor parte se concentra en India y China, ya que "en las últimas décadas, EEUU ha externalizado buena parte de su capacidad de producción farmacéutica debido a factores como costos y regulaciones". Respecto a equipos, tecnología y maquinaria, precisa que "si bien algunas tecnologías específicas de fabricación, software para el desarrollo de fármacos o equipos de laboratorio provienen de EEUU, existen alternativas competitivas en Europa, Japón, Corea del Sur y China".

Finalmente, en lo relacionado con financiación, regulación y mercado, Cantarero reitera que "el mercado estadounidense representa cerca del 40% del consumo mundial de medicamentos y es también el principal generador de ingresos para muchas farmacéuticas globales, condicionando así sus estrategias".

Medida muy controvertida

A la pregunta de si es viable aplicar aranceles de forma legal, responde que "es legalmente viable en EEUU si se declara que hay prácticas comerciales desleales o se invoca la seguridad nacional, como hizo Trump en otros sectores en el pasado". Sin embargo, argumenta que "sería muy controvertido y supondría importantes desafíos legales en organismos como la Organización Mundial del Comercio (OMC)". Asimismo, considera que "económicamente es altamente arriesgado". "La industria farmacéutica depende de una cadena global de producción y, a corto plazo, el coste para los ciudadanos sería enorme y no habría una respuesta rápida en capacidad productiva local", certifica Cantarero. En cambio, considera que, desde el punto de vista político, la medida podría recibir cierto respaldo populista si se presenta bajo consignas como “proteger empleos americanos”, “America First” o “defender a los pacientes”.


También te puede interesar...

https://elglobalfarma.com/politica/sanidad-financiacion-medicamentos-huerfanos