La acción de AstraZeneca (AZN) ha comenzado 2017 con un perfil alcista, manteniendo la tendencia que inició en diciembre del pasado año: en los dos primeros meses acumula una subida del 6,2 por ciento, comportamiento superior al del promedio del sector.
Su comportamiento en 2016 osciló entre las 40 y 50 libras esterlinas, marcando un máximo en agosto y un mínimo en junio. El primer semestre fue de ligera caída, situación que cambió en julio y agosto cuando AZN logró en esos dos meses una subida del 25 por ciento. A partir de octubre este valor comenzó nuevamente a ceder posiciones, situación que no logró superar hasta finales de año. AZN cerró 2016 en un nivel similar al que lo había iniciado.
Analizando un periodo más amplio (2010-2017) se puede observar una primera fase plana (2010-2012), iniciando entonces una sólida subida hasta mediados de 2015, acumulando en dos años y medio una ganancia cercana al 60 por ciento. A este repunte le siguió una nueva fase bajista, hasta mediados del pasado año, seguido del repunte comentado anteriormente que le permitió alcanzar su máximo histórico al superar las 52 libras.
AZN cerró el cuarto trimestre de 2016 con unas ventas de 5.585 millones de dólares (5.300 millones de euros), con una caída interanual del 13 por ciento y unos beneficios de 2.533 millones de dólares (2.400 millones de euros). La caída en ventas se explica por el vencimiento de la patente de Crestor, fármaco que había entrado en la categoría de “blockbuster” (ventas anuales superiores a 1.000 millones de dólares).
En el ejercicio completo 2016 este grupo logró unos ingresos de 23.002 millones de dólares (21.900 millones de euros), un 5 por ciento inferiores a los del ejercicio anterior, mientras que el beneficio ascendió a 4.902 millones de dólares (4.650 millones de euros), con un crecimiento interanual del 9 por ciento.
Entre los datos del negocio más destacables cabe mencionar el crecimiento en 2016 de los mercados emergentes un 6 por ciento, impulsado principalmente por China cuyos ingresos aumentaron un 10 por ciento hasta los 2.636 millones de dólares, casi el 10 por ciento de la facturación del grupo. Por productos destaca el buen comportamiento del segmento de diabetes, con un incremento interanual del 11 por ciento, así como el dinamismo del fármaco Brilinta, cuyas ventas se incrementaron en el año un 39 por ciento hasta los 839 millones de dólares (800 millones de euros), en línea para convertirse en un nuevo “blockbuster” de la compañía.
Destacan también los avances en el área de I+D, contando a cierre de año con 12 fármacos en fase III de ensayos clínicos o habiendo iniciado ya los trámites para su autorización. Estos proyectos se enfocan a las áreas de oncología (40 por ciento de su presupuesto de investigación en 2016), cardiovascular, metabolismo y enfermedades respiratorias.
Para el presente ejercicio la dirección de este grupo farmacéutico estima una caída en ventas de hasta un 5 por ciento, mientras que el beneficio por acción podría disminuir hasta un 10 por ciento.