AstraZeneca está manteniendo conversaciones con la compañía estadounidense Bristol Myers Squibb (BMS) para explorar una posible fusión empresarial que daría lugar a uno de los mayores grupos farmacéuticos del mundo, con una valoración cercana a los 350.000 millones de euros. Así lo ha adelantado el diario Financial Times, que cita a personas conocedoras de las negociaciones.
Según la información publicada por el rotativo británico, ambas compañías han dialogado en los últimos meses y las negociaciones podrían desembocar en un acuerdo en un futuro próximo, aunque también podrían retrasarse o incluso no llegar a materializarse. En la actualidad, AstraZeneca cuenta con una capitalización bursátil de alrededor de 196.000 millones de libras (casi 229.000 millones de euros), mientras que BMS está valorada en aproximadamente 115.000 millones de euros.
Tras conocerse la información, las acciones de AstraZeneca llegaron a caer cerca de un 7% en las primeras horas de cotización en la Bolsa de Londres, según recoge Financial Times. De confirmarse, la operación sería la mayor transacción del sector biofarmacéutico desde la adquisición de Allergan por parte de AbbVie en 2019, según las estimaciones recogidas por Financial Times, que cita un análisis de Morgan Stanley. La entidad considera que la compañía resultante podría alcanzar unos ingresos conjuntos cercanos a los 99.700 millones de euros en 2027.
Según el análisis recogido por Financial Times, BMS aporta una posición destacada en inmunooncología, hematología y sistema nervioso central, áreas en las que AstraZeneca cuenta con menor presencia. La combinación de ambas carteras permitiría crear una de las franquicias oncológicas más amplias del mercado y reforzar otras áreas terapéuticas. Además del fortalecimiento del portafolio, el diario señala que uno de los principales incentivos de la operación sería la obtención de sinergias mediante la reducción de costes administrativos y comerciales, así como posibles eficiencias en investigación y desarrollo.
Mayor presencia en EEUU
Otro de los factores que, según Financial Times, explicaría el interés estratégico de AstraZeneca es reforzar su presencia en EEUU, un mercado que representa actualmente el 42% de sus ventas y que resulta clave para alcanzar su objetivo de ingresar 69.400 millones de euros en 2030.
La posible operación llega en un momento especialmente relevante para BMS, que espera resultados de varios ensayos clínicos de Fase III a comienzos del próximo año, entre ellos los de milvexian y Cobenfy, considerados potenciales medicamentos superventas. Al mismo tiempo, la farmacéutica estadounidense afronta la pérdida de exclusividad de varios de sus principales productos, como Eliquis, Orencia y Opdivo, lo que, según Morgan Stanley y recoge Financial Times, pone en riesgo alrededor de 19.000 millones de euros en ingresos futuros.
Obstáculos regulatorios
La operación también tendría que superar un complejo proceso regulatorio. El importante peso conjunto de ambas compañías en oncología previsiblemente obligaría a una revisión por parte de las autoridades de competencia de EEUU, además de obtener el visto bueno de otros reguladores internacionales.
Según Financial Times, el proceso podría prolongarse alrededor de 18 meses desde un eventual anuncio, incluyendo posibles desinversiones para responder a las exigencias de competencia. La información señala que buena parte de los analistas mantienen reservas sobre la lógica estratégica de la operación. Entre ellos, Jefferies considera que AstraZeneca ha logrado reforzar tradicionalmente su cartera mediante adquisiciones selectivas y acuerdos de licencia, especialmente en China, y cuestiona que una integración de este tamaño aporte un beneficio claro para sus accionistas.
Otros expertos, sin embargo, apuntan que la combinación podría fortalecer especialmente el negocio cardiovascular y generar una elevada capacidad de generación de caja para la futura compañía. Por el momento, ni AstraZeneca ni BMS han confirmado oficialmente las conversaciones adelantadas por Financial Times.