Balversa, disponible en España para pacientes con carcinoma urotelial avanzado con alteraciones del FGFR3

Según Jacobo Muñoz, director médico de Johnson & Johnson Innovative Medicine España, este tratamiento "marca la entrada de la compañía en el campo de la medicina de precisión"

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Johnson & Johnson anuncia la disponibilidad en España de Balversa (erdaftinib) para el tratamiento de pacientes adultos con carcinoma urotelial avanzado (iresecable metastasico) con alteraciones del FGFR3 que hayan recibido previamente al menos una línea de tratamiento con un inhibidor de PD-1 o PD-L1 en el contexto de tratamiento irresecable o metastásico.

Se trata del primer y único tratamiento oral y dirigido aprobado por la Comisión Europea en agosto del pasado año con esta indicación, lo que implica una línea adicional de tratamiento para los pacientes con alteraciones del FGFR3, lo que marca la entrada de la compañía en el campo de la medicina de precisión. En 2024 se estimaron 22.000 pacientes con este tumor en España, de los cuales aproximadamente un 5% de ellos debutaron con enfermedad metastásica. Según Jacobo Muñoz, director médico de Johnson & Johnson Innovative Medicine España, "cuando la enfermedad progresa a estado metastásico, se convierte en incurable". A continuación, Muñoz ha expresado que "entre el 10% y el 20% de los pacientes con enfermedad metastásica podrán optar a este tratamiento".

El visto bueno del tratamiento se basa en los resultados del estudio Fase III THOR, en el que participaron 53 pacientes españoles. De este modo, Balversa demostró una reducción del riesgo de muerte del 36% y del 42% en el riesgo de progresión o muerte en comparación con quimioterapia. En junio de 2023, en base a la recomendación del comité independiente de monitorización de la seguridad de los datos el estudio THOR se interrumpió tras el análisis intermedio de eficacia y a todos los pacientes quienes aleatoriamente se les había administrado quimioterapia (docetaxel o vinflunina) se les ofreció la oportunidad de recibir Balversa como tratamiento crossover.

Los resultados demuestran que se alcanzó una mediana de supervivencia global (SG) de más de un año en pacientes tratados con erdafitinib en el momento del corte de datos, o que señala una mejora significativa en comparación con los pacientes del grupo de quimioterapia. El tratamiento con Balversa también mostró una mejora en la mediana de la supervivencia libre de progresión (SLP) en comparación con quimioterapia de 5,6 meses frente a 2,7 meses y una tasa de respuesta global (TRG) confirmada del 35,3% frente al 8,5%.

Además, el tratamiento de Johnson & Johnson mostró un perfil de seguridad manejable y consistente entre los ensayos clínicos. De esta forma, in 13,3% de los pacientes tratados con erdafitinib experimentaron acontecimientos adversos (AA) graves frente a un 24,1% del grupo de quimioterapia y un 8,1% de los pacientes tratados con erdafitinib discontinuaron el tratamiento debido a AA relacionados con el tratamiento frente al 13,4% de los pacientes tratados con quimioterapia.

Álvaro Pinto, oncólogo médico del Hospital Universitario La Paz de Madrid y participante en el estudio THOR, ha asegurado que "durante muchos años hemos seguido el mismo enfoque, debido a la falta de avances significativos". Además, ha mencionado que "no contábamos con biomarcadores que nos permitieran identificar si un paciente podía beneficiarse del tratamiento o no". En este contexto, ha expresado que "la aparición de Balversa marca el inicio de la medicina de precisión en el carcinoma urotelial".

Seguidamente, Pinto ha señalado que "Balversa demostró ser superior a la quimioterapia en todos los objetivos evaluados, algo que no se había logrado hasta entonces". Elena Sevillano, oncóloga médica del Centro Integral Oncológico Clara Campal del Hospital Universitario HM Sanchinarro, ha coincidido en valorar la disponibilidad de Balversa como "un avance muy significativo y ha recalcado el valor de su administración oral: "Este formato facilita la administración ambulatoria, mejora la calidad de vida del paciente al evitar desplazamientos frecuentes al hospital permite una mayor autonomía, especialmente relevante en pacientes frágiles o con comorbilidades".

Importancia de las pruebas moleculares

Durante la presentación del fármaco, los expertos han mencionado que los datos del estudio THOR respaldan aún más la recomendación de realizar pruebas moleculares en pacientes con este tipo de tumor para identificar a aquellos con alteraciones del FGFR3 que puedan beneficiarse del tratamiento. Las guías de la Asociación Europea de Urología (EAU), la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) y las Guías de Práctica Clínica en Oncología (NCCN) recomiendan el testing para alteraciones del FGFR3 en carcinoma urotelial metastásico. La EAU, idealmente en el momento del diagnóstico d la enfermedad metastásica . Además este test está incluido en el catálogo de Pruebas Genéticas y Genómicas del Servicio Nacional de Salud (SNS).

"La caracterización molecular del tumor es esencial para identificar biomarcadores accionables, es decir, alteraciones genéticas que puedan ser diana de un tratamiento específico. En el caso del carcinoma urotelial, detectar alteraciones en FGFR permite seleccionar pacientes candidatos a erdaftinib, lo que puede traducirse en estrategias terapéuticas más eficaces y mayores tasas de respuesta", ha detallado Sevillano. Por su parte, Pinto ha insistido en que " necesitamos un conocimiento profundo sobre la biología molecular de esta enfermedad, porque ello redundará en la identificación de nuevos biomarcadores que nos ayuden a seguir desarrollando este camino de la medicina de precisión".

Para finalizar, Muñoz ha recordado que "en Johnson & Johnson llevamos más de tres décadas trabajando en oncología y seguiremos siendo pioneros en otros tipos de tumores y áreas terapéuticas".


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