El Consejo de Administración de Sanofi ha nombrado a Belén Garijo como CEO de la compañía a nivel mundial, un cargo que asumirá a finales de abril de este año. Su designación supone, en cierto modo, un regreso a la que fue su casa durante 15 años. Antes de esta nueva etapa, Garijo desarrolló la última parte de su carrera en la compañía alemana Merck, grupo al que se incorporó en 2011 y del que fue consejera delegada desde 2021, convirtiéndose en la primera mujer en dirigir una compañía cotizada en el DAX40 alemán.
Doctora en Medicina, inició su trayectoria en el ámbito hospitalario, donde trabajó durante seis años antes de incorporarse a la industria farmacéutica. Tras una primera etapa en I+D en Abbott, se unió a Sanofi, donde fue vicepresidenta de Operaciones Farmacéuticas para Europa y Canadá y miembro del Comité Ejecutivo. También lideró en EEUU la integración de Genzyme tras su adquisición, en una de las operaciones estratégicas más relevantes del grupo en enfermedades raras. No obstante, su perfil trasciende el sector farmacéutico, ya que forma parte del Consejo de Administración de BBVA y fue consejera de L'Oréal durante una década.
En el año 2016, la 15ª edición de los Premios Fundamed & Wecare-u reconoció los 30 años de carrera profesional de Garijo, homenajeándola por ser la primera mujer y la primera persona no alemana en acceder al comité ejecutivo mundial de la compañía farmacéutica alemana Merck.
La llegada de Garijo se produce en un contexto complejo para la farmacéutica francesa. Según un análisis de Bloomberg, la nueva CEO aterriza en un momento marcado por la necesidad de reactivar la productividad en investigación y desarrollo y preparar el relevo de uno de los fármacos más importantes, Dupixent, ante la futura pérdida de su patente. De acuerdo con Bloomberg Intelligence, el medicamento representó en torno al 36% de las ventas del grupo el pasado ejercicio. “Tiene una enorme tarea por delante”, señalaba el analista John Murphy en declaraciones recogidas por Bloomberg, apuntando que la mejora en I+D suele ser gradual salvo que se refuerce de forma significativa el desarrollo externo.
En la misma línea, expertos de mercado citados por Bloomberg subrayan que el reto estratégico pasará por combinar la innovación interna con acuerdos de licencia y adquisiciones que permitan reforzar el pipeline y compensar el futuro impacto de los genéricos.
Durante el periodo de transición, Olivier Charmeil, vicepresidente ejecutivo de Medicamentos Generales, ejercerá como director ejecutivo interino. Desde el Consejo, su presidente Frédéric Oudéa agradeció la labor del actual CEO, Paul Hudson, y destacó que Garijo es “una líder ampliamente reconocida en la industria, con una reputación indiscutible”, subrayando su conocimiento del grupo y su capacidad para liderar transformaciones.
Según la propia compañía, su prioridad será reforzar la productividad, la gobernanza y la capacidad de innovación en I+D, pilares considerados esenciales para asegurar el crecimiento futuro. Con una trayectoria internacional consolidada y experiencia previa en la organización, Garijo asume así el liderazgo de Sanofi en una etapa decisiva, marcada por la presión del mercado pero también por la oportunidad de abrir un nuevo ciclo.