En los últimos años, el interés por la obesidad como área terapéutica ha crecido de manera exponencial. Este impulso ha dado lugar a innovaciones que van más allá de los tratamientos tradicionales. La nueva generación de fármacos no solo explora mecanismos de acción inéditos, sino que también apuesta por formas de administración más cómodas y accesibles. Entre estas innovaciones, los medicamentos orales destacan como una estrategia prometedora, al ofrecer eficacia comparable a las inyecciones, reducir la carga diaria del paciente y mejorar la adherencia al tratamiento.
Septiembre, con la vuelta a la rutina, es también un momento en el que los pacientes con diabetes, sobrepeso u obesidad vuelven a prestar atención a su enfermedad. Así lo explica a El GlobalFarma Cristóbal Morales, vocal de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), quien señala que "la diabetes o la obesidad no se van de vacaciones" y que este mes supone una oportunidad para retomar hábitos saludables y volver a acudir a endocrinología.
La Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios de Reino Unido (MHRA, por sus siglas en inglés) autorizó Foundayo (orforglipron, Lilly) para el control del peso y la diabetes tipo 2, convirtiendo a Reino Unido en el primer país de Europa en aprobar este agonista del receptor GLP-1 en comprimidos para estas indicaciones.
La autorización contempla el uso de orforglipron, junto con una dieta con reducción de calorías y un aumento de la actividad física, para la pérdida y el mantenimiento del peso en adultos con un índice de masa corporal (IMC) de 30 o superior, o con un IMC de entre 27 y 30 y al menos una comorbilidad relacionada con el peso. Asimismo, el medicamento está autorizado para mejorar el control glucémico en pacientes con diabetes tipo 2 cuyo control es insuficiente.
En este contexto, Morales destaca que "a final de año, seguramente, tendremos aprobado tanto Foundayo, una pequeña molécula no peptídica agonista de GLP-1 para el tratamiento de la diabetes y la obesidad, como Wegovy (semaglutida, Novo Nordisk), que se lanzará también en su versión de semaglutida oral con indicación en obesidad", apunta.
Para Morales, "una de las principales ventajas de estas terapias es ofrecer una alternativa a la administración subcutánea que ayudará a democratizar el uso de los GLP-1". Además, considera que esta vía puede facilitar el acceso a más pacientes. "La terapia oral va a ayudar a llegar antes a más pacientes y, quizás también, en la fase de mantenimiento, ya que es un tratamiento más sencillo", explica.
El especialista destaca asimismo el papel de las preferencias del paciente en la elección del tratamiento. "En la medicina del siglo XXI elegimos un tratamiento también en función de las preferencias del paciente", señala. En este sentido, considera "se abre el abanico para aquellos pacientes que la terapia inyectable era una barrera", apunta.
Morales también hace referencia a los resultados que ya se han hecho públicos de estas alternativas. "Sabemos que tanto Wegovy como Foundayo tienen resultados bastante buenos", asegura.
Orforglipron, una molécula oral no peptídica
El especialista diferencia también la forma de administración de orforglipron respecto a la semaglutida oral. "La diferencia de orforglipron, comercializado como Foundayo, es que, al ser una pequeña molécula no peptídica, se administra por vía oral una vez al día y de manera independiente de la ingesta de alimentos", explica. Al mismo tiempo, asegura que "no es necesario tomarlo en ayunas, como ocurre con Wegovy". "Poco a poco, sabemos que se espera que se vayan presentando los dossiers a las agencias reguladoras para su aprobación en diabetes tipo 2 y obesidad", apunta.
Para Morales, la disponibilidad de distintas formas de administración permite contar con más opciones a la hora de adaptar el tratamiento a cada paciente. "De cara a la vuelta al cole metabólica, disponer de mejores y diversas moléculas que se adapten a la vida del paciente siempre es un plus añadido", afirma.
El especialista insiste en que el objetivo es que el tratamiento se adapte a las circunstancias del paciente y no al contrario. "Siempre hemos dicho que hay que buscar tratamientos que se adapten a la vida del paciente y no que sea la vida del paciente la que tenga que adaptarse a los tratamientos", señala.
En este sentido, apunta a un escenario en el que convivan distintas opciones: "Que tengamos moléculas inyectables semanales, moléculas inyectables mensuales próximamente o moléculas orales permitirá que el tratamiento de esta enfermedad metabólica, llámese sobrepeso, obesidad o diabetes tipo 2, sea como un traje a medida".
Morales concluye poniendo el foco en la importancia de acompañar estos tratamientos de hábitos saludables: "Siempre nos gusta hacer hincapié en que estos tratamientos deben ir acompañados de hábitos de vida saludables".