CSL inaugura su nueva sede central en España con el objetivo de potenciar su compromiso con la región de Iberia, apostando por Barcelona como sede estratégica de operaciones. La compañía, que ha integrado dos de sus compañías de referencia (CSL Vifor y CSL Behring) bajo una única marca, está presente en más de 100 países y sus soluciones ayudan cada año a millones de personas en múltiples áreas médicas, incluyendo inmunología, hematología, vacunas y enfermedades respiratorias. En concreto, calcula que 8,8 millones de pacientes en todo el mundo son tratados con sus terapias derivadas de plasma y recombinantes.
El director general de CSL Iberia, António Charrua, ha dado la bienvenida al acto, en el que han estado presentes Rosemary Morris-Castico, embajadora de Australia en España; Marta Villanueva, regidora de Salud del Ayuntamiento de Barcelona; Carles Campuzano, presidente de la Comisión de Salud del Parlament de Catalunya; y Antoni Plasència, director de Recerca i d'Innovació del Departament de Salut de Catalunya.
Durante su intervención, Charrua ha destacado que "Barcelona tiene un significado muy especial", ya que "la ciudad se ha consolidado como uno de los grandes referentes biomédicos de Europa y estamos orgullosos de formar parte de un ecosistema que destaca por su talento, su capacidad investigadora y su apuesta por la innovación". Por tanto, para Charrua, las nuevas oficinas de Barcelona "simbolizan una apuesta de futuro y de compromiso con los pacientes y el sistema sanitario".
Con sus más de 110 años de historia y su larga trayectoria en Europa, la compañía, que nació en Australia, siempre ha estado ligada a la investigación más puntera. “En Marburg (Alemania), en los orígenes de nuestra compañía en suelo europeo se desarrollaron las primeras terapias con sueros, sentando las bases de la inmunología moderna", ha pronunciado Charrua. También ha tenido palabras para Von Behring, que "recibió el Premio Nobel de Medicina por ello". "Siempre nos hemos esforzado por estar en la vanguardia de la investigación y por ofrecer soluciones a necesidades médicas no resueltas para enfermedades graves, raras y crónicas, y así mejorar la calidad y esperanza de vida de los pacientes", ha añadido.
A continuación, ha recordado que “CSL cuenta con una de las mayores redes de obtención de plasma del mundo, clave para la producción de estas terapias, que son medicamentos críticos utilizados en enfermedades raras, urgencias, cirugías y cuidados intensivos”. El máximo responsable de la compañía para Iberia ha considerado que "el compromiso de CSL ha pasado también por ser un socio estratégico para las autoridades de los países en los que opera, desarrollando soluciones médicas que han sido incorporadas con especial cuidado para mantener la sostenibilidad de los sistemas sanitarios". "Y lo hemos hecho, a través de lo que mejor sabemos hacer, a través de la ciencia y la investigación de vanguardia", ha admitido.
Como prueba de este compromiso, Charrua ha puesto en valor los 1.400 millones de dólares invertidos en I+D en el último año o los 59 ensayos clínicos puestos en marcha. Asimismo, ha resaltado los frutos que da la investigación, destacando que en los últimos meses han presentado en España tres nuevas terapias: Hemgenix, Filspari y Andembry.
Tras la intervención de Charrua, Morris-Castico ha señalado que "CSL es una empresa orgullosamente australiana, pero también global", destacando que la investigación de la multinacional está a la vanguardia y que España es un país clave para CSL. Seguidamente, ha admitido que "en Australia ha realizado contribuciones destacadas, aumentando la capacidad de obtención de plasma en el país". También ha tenido palabras para la terapia Hemgenix, que "reduce la necesidad de terapias de por vida".
Villanueva ha destacado que hoy es "un día de celebración para la ciudad de Barcelona". En este sentido, ha señalado que CSL es "un actor clave" y que Barcelona "se ha posicionado como la capital científica y tecnológica de España". Asimismo, ha subrayado que el sector de las ciencias de la vida es "la tercera actividad económica del territorio". Además, ha mencionado que Barcelona está viviendo "una auténtica inversión científica" y que es "una ciudad de oportunidades donde innovar e invertir".
Campuzano, por su parte, ha señalado que "Europa debe abrirse más que nunca a otros países". A su juicio, que Australia haga esta apuesta por Barcelona "forma parte de este nuevo mundo en el que hay que defender la cooperación internacional". Asimismo, ha defendido que "Europa debe reforzar la autonomía estratégica" y ha reivindicado el modelo de salud de Cataluña. Por otro lado, ha reflexionado que "vivir en sociedades abiertas es vivir siempre con una sensación permanente de insatisfacción".
El papel del plasma
Tras la inauguración de las oficinas, ha tenido lugar una mesa de debate en la que han participado Anna Millán, directora general del Banc de Sang i Teixits; Elvira Bisbe, presidenta del Col·legi de Metges de Barcelona; Pere Soler, presidente de la Fundació Barcelona per a les Immunodeficiències Primàries en Pediatria; Daniel Aníbal García Diego, presidente de la Federación Española de Hemofilia (FEDHEMO); y Miquel Salas, director de acceso y escalado en Biocat.

En primer lugar, Bisbe ha advertido de que "la medicina está avanzando a pasos agigantados", aunque ha señalado que este progreso también supone "un elevado coste". En este sentido, ha alertado de que, sin un uso adecuado de los recursos, la situación "puede suponer una crisis".
Por su parte, Millán ha afirmado que "hemos aumentado la donación de plasma, no como queríamos, pero estamos cumpliendo con los objetivos". Asimismo, ha señalado que "la dependencia exterior nos hace vulnerables" y ha defendido que "tenemos que tener muy previstas cuáles van a ser las necesidades médicas, un uso adecuado de los hemoderivados, etcétera". También ha reconocido que "es complicado llegar a la autosuficiencia en poco tiempo" y ha advertido de que "no podemos plantear el reto de la autosuficiencia pensando que necesitamos más donantes, ya que hay una cadena de valor larga".
Soler ha asegurado que "todo el mundo tiene claro lo que se necesita, pero hay que tener voluntad". En este sentido, ha defendido que "la gestión del plasma tiene que ser un proyecto de país". Además, ha destacado que "la materia prima y los circuitos los tenemos". Aunque ha reconocido que "se ha mejorado mucho", ha señalado que "sigue faltando mucho margen de mejora".
En representación de los pacientes, García Diego ha advertido de que "nuestra dependencia es muy grande" y ha añadido que "es alta porque no nos hemos preocupado de esto". Asimismo, ha señalado que "los crecimientos en producción no se ajustan a la demanda que hay" y ha defendido que "tenemos que tomarnos muy en serio la autonomía estratégica". Por último, ha lamentado que "estamos viviendo una férrea doble moral".
Por su parte, Salas ha señalado que "para la donación de plasma hay interés", aunque ha recordado que "el tiempo de extracción suele ser de unas dos horas", por lo que supone un obstáculo.
Por último, Plasència ha clausurado el acto admitiendo que "estamos en unos tiempos, a nivel global, de desconfianza". Además, ha advertido de que "nuestro sistema sanitario adolece de tensiones y retos muy importantes, también en términos de sostenibilidad". En este contexto, ha remarcado que "la calidad de la atención no sería la que es sin la interacción con la investigación y la innovación". "Somos un país prociencia", ha afirmado. Asimismo, ha defendido que "la ciencia y la innovación nos permiten cada día tener un sistema de salud mejor" y ha concluido que "la ciencia de hoy es la salud de mañana".
