Farmaindustria y el Grupo Social ONCE presentan un decálogo para fomentar la contratación y el empleo de personas con discapacidad en la industria farmacéutica. Este documento parte del reconocimiento de la inclusión como un valor esencial en las organizaciones, que va más allá de un deber ético y legal, y se concibe como una oportunidad para construir entornos más justos, humanos y productivos.
El decálogo recoge principios generales y posibles acciones que orientan al sector hacia un entorno laboral plenamente accesible e inclusivo con el objetivo de que todas las personas puedan desarrollar su potencial sin barreras, con igualdad de oportunidades y con el reconocimiento del valor que aportan a la organización. Con este compromiso, las compañías del sector farmacéutico avanzan hacia una cultura corporativa en la que la inclusión no sea solo un objetivo, sino una realidad cotidiana.
En la jornada de presentación de las diez medidas, la presidenta de Farmaindustria, Fina Lladós Canela, ha expresado que "significa reconocer que cada persona aporta un talento único". "Cuando integramos esas diferencias, no solo construimos una sociedad más junta, sino también organizaciones mas innovadoras y más fuertes", ha asegurado. Según Lladós, "las organizaciones que integran distintas capacidades, experiencias y perspectivas son más innovadoras, más creativas, más resilientes, toman decisiones mejores y, en un sector como el nuestro, donde la innovación es la esencia de nuestro trabajo, la diversidad es un activo imprescindible".
A continuación, ha recordado el convenio marco firmado en julio con el Grupo Social ONCE, al que se han suscrito 16 compañías, que incluye acciones de formación, difusión y sensibilización social en materia de inclusión social y laboral. "Este acuerdo nos va a permitir impulsar lazos de colaboración y cooperación y aunar esfuerzos para desarrollar actuaciones en el campo de formación, investigación, sensibilización social, integración y cooperación", ha admitido.
Respecto a los proyectos que se pondrán en marcha, Lladós ha subrayado que irán desde la inserción de personas con discapacidad en nuestros equipos, el desarrollo de programas de prácticas, la cualificación de personas con discapacidad e incluir talento y asesoramiento en compras responsables". Por tanto, ha indicado que se trata de "una hoja de ruta diseñada por nuestras propias compañías para avanzar hacia un entorno laboral en el que todas las personas tengan las mismas oportunidades para desarrollar un talento y aportar valor".
En su discurso, Juan Yermo, director general de Farmaindustria, ha remarcado que "hoy estamos marcando un hito en el compromiso de la industria farmacéutica innovadora con la inclusión". Para Yermo, es importante "crear un entorno inclusivo en una industria que se creó para innovar y cuidar a las personas". Por tanto, considera que el convenio firmado con el Grupo Social ONCE "nos ayuda mutuamente a identificar personas que puedan sumar capacidades en una industria que genera más de 56.000 empleos directos altamente cualificados y de gran calidad".
En la jornada también ha estado presente Elma Saiz, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, ha afirmado que "la inclusión no es solo un deber ético, sino también una enorme oportunidad de transformación social y económica". Por ello, ha matizado que "las propuestas presentadas durante la jornada nos invitan a mirar la inclusión desde un punto de vista amplio". Además, ha anunciado que "nuestro compromiso es asegurar que cada persona pueda desarrollar su proyecto de vida con dignidad".
Por su parte, Ángel Sánchez, director general de la ONCE, ha señalado que la institución que dirige está "a punto de cumplir 87 años trabajando para que todos tengamos oportunidades". Seguidamente, se ha dirigido a la industria farmacéutica como un "sector poderoso". "Habéis sido el primer sector que ha defendido algo tan social como el acceso al medicamento con el etiquetado en braille", ha precisado. Asimismo, ha indicado que "las personas con discapacidad no solo somos usuarios o consumidores de medicamentos: también podemos ser investigadores, porque formamos parte activa de la comunidad". Por último, destacando que "el talento no está en la discapacidad, sino en cada persona".
Finalmente, Imelda Fernández, vicepresidenta de Servicios Sociales, Participación y Plan Oncerca de la ONCE, ha indicado que "esta alianza estratégica con la industria farmacéutica es esencial e importantísima". Fernández también ha tenido palabras de agradecimiento para el sector, sosteniendo "no solo sois punteros en salud, sino que dais un paso decidido de compromiso para una mayor y mejor inclusión para todo el mundo".
Principios fundamentales
Entre los principios fundamentales se promueve la igualdad de oportunidades, la accesibilidad universal, la inclusión laboral, la no discriminación, la sensibilización, la concienciación, la participación, la seguridad psicológica y la diversidad como parte de las estrategias de sostenibilidad de las organizaciones. Además, se fomenta la sensibilización para eliminar prejuicios y favorecer la plena inclusión en las plantillas, a través de programas de formación, campañas de comunicación, charlas con expertos, guías y programas de mentoría.
En primer lugar, la accesibilidad ocupa un papel clave. Se plantea la adaptación de los puestos de trabajo y la accesibilidad universal, tanto en infraestructuras físicas como en herramientas digitales, con soluciones técnicas que faciliten entornos inclusivos. También se destaca la necesidad de impulsar grupos o departamentos especializados en diversidad e inclusión, así como el compromiso de managers y directivos. Se reconoce, además, la importancia de figuras internas o externas que actúen como agentes del cambio.
Las medidas específicas de apoyo incluyen la promoción de una cultura basada en el respeto a la diversidad, la difusión de buenas prácticas, manuales y talleres de sensibilización, formación en accesibilidad digital, y capacitación de los empleados en atención a personas con discapacidad. Asimismo, se propone elaborar materiales inclusivos para la comunicación interna, garantizar reuniones y eventos accesibles, realizar encuestas y grupos focales, y fomentar la participación en organizaciones externas que promuevan la integración laboral.
El lenguaje inclusivo también se señala como elemento central. Se busca fomentar su uso en toda la comunicación interna y externa mediante formación, guías, inclusión de lengua de signos, mensajes claros, materiales adaptados, escucha activa y canales de retroalimentación. Cuando sea necesario, se elaborarán materiales en braille o con códigos QR para personas con discapacidad visual.
En cuanto al empleo y los procesos de selección, se plantea un análisis inclusivo de los puestos, la redacción de ofertas con lenguaje inclusivo, el uso de canales accesibles de reclutamiento, entrevistas adaptadas, pruebas de evaluación con ajustes razonables y la formación de reclutadores para evitar sesgos. Además, se incluyen medidas de seguimiento para identificar puestos con baja representación y favorecer el equilibrio.
El talento se promoverá con la búsqueda activa de candidatos con discapacidad y con la fijación de objetivos de contratación, pero también mediante programas de capacitación en áreas clave, prácticas laborales inclusivas y planes de crecimiento interno que faciliten la promoción, un aspecto donde habitualmente se encuentran barreras.
La medición y la transparencia se concretan en la definición de indicadores de progreso, como el porcentaje de empleados con discapacidad, la tasa de retención o la satisfacción laboral. Se prevé registrar ajustes razonables, realizar auditorías y certificaciones, incluir la discapacidad en informes de sostenibilidad, llevar a cabo encuestas específicas y realizar comparativas con otras empresas del sector para identificar mejoras.
Por último, la visibilización y la difusión se plantean como herramientas para trasladar el compromiso a administraciones, sindicatos, organizaciones empresariales y otros agentes sociales. También se incluye la difusión de avances mediante comunicados, boletines y redes sociales, la promoción de la participación en reuniones y eventos, y la colaboración con organizaciones externas para reforzar alianzas en defensa de los derechos de las personas con discapacidad.
