El sector farmacéutico europeo, representado por la patronal de la industria farmacéutica europea, EFPIA, está apostando aún más por la acción climática y la sostenibilidad ambiental. Ahora, persigue crear un marco internacional armonizado para medir la huella de carbono de los productos farmacéuticos y ofrecer información de confianza a los pacientes, reguladores y profesionales sanitarios.
En un nuevo informe de la patronal, esta recuerda que en los últimos años la demanda de transparencia ambiental ha crecido de forma notable y que son varios los actores del sistema los que quieren conocer cómo impactan los productos farmacéuticos en el medio ambiente. Sin embargo, subraya que hasta ahora no existían estándares claros y armonizados para la industria, lo que ha provocado que distintas compañías utilicen métodos diferentes, con resultados difíciles de comparar y a veces inconsistentes.
A continuación, hace mención al PAS 2090:2025, un estándar público que establece reglas claras para realizar evaluaciones del ciclo de vida (LCA) y calcular la huella de carbono de los productos farmacéuticos, como solución al problema. Este se publicó a finales de noviembre y ha contado con la colaboración de la industria, la academia, autoridades sanitarias y organizaciones como el British Standards Institution (BSI), NHS England y la Office for Life Sciences del Reino Unido.
Para la EFPIA, este estándar marca unos requisitos mínimos de calidad de datos, consistencia metodológica y criterios de reporte y que, por tanto, "su propósito es reducir riesgos como la percepción de 'greenwashing', decisiones de compra basadas en metodologías distintas, o duplicaciones regulatorias". No obstante, recuerda que "también busca facilitar el camino hacia productos más sostenibles e innovadores".
Asimismo, sostiene que el estándar ayuda a manejar la complejidad de las cadenas de suministro globales, los distintos niveles de disponibilidad de datos y la necesidad de interpretar los resultados considerando el contexto clínico del paciente. Tal y como explica la EFPIA, “un producto con mayor huella de carbono podría, en algunos casos, reducir hospitalización o evitar tratamientos más intensivos, generando así un menor impacto ambiental total”. Por eso, la federación insiste en que la huella de carbono debe interpretarse de "manera integrada", teniendo en cuenta tanto los resultados clínicos como ambientales y evitando comparaciones simplistas entre productos.
Aunque las compañías ya cuentan con metodologías consolidadas para reportar emisiones de gases de efecto invernadero, la EFPIA menciona "que medir el impacto a nivel de producto sigue siendo un reto". "Las PCFs (Product Carbon Footprints) se centran solo en carbono, mientras que las LCAs analizan múltiples dimensiones del impacto ambiental", añade. Seguidamente, indica que "los estándares internacionales, como ISO 14040-44 y ISO 14067, ofrecen directrices generales, pero no indican cómo aplicarlas específicamente en la industria farmacéutica; lo que provoca discrecionalidad metodológica y resultados divergentes".
Entre los riesgos de esta falta de estandarización, la EFPIA destaca varios: pérdida de credibilidad y confianza en las afirmaciones ambientales, fragmentación y duplicación de esfuerzos regulatorios, una mayor carga administrativa para compañías y reguladores y, finalmente, distorsión de métricas de desempeño ambiental y reportes inconsistentes de Alcance 3.
Oportunidades con las PCRs
Según la EFPIA, las PCRs complementan los estándares LCA y ofrecen guía específica por tipo de producto o industria. Por tanto, cree que adoptarlas tiene múltiples beneficios: mayor transparencia y responsabilidad, facilitando decisiones informadas, armonización internacional, permitiendo que las compañías sigan un único estándar reconocido globalmente, eficiencia de recursos, ya que evita que cada país desarrolle su propia metodología e impulso a la innovación, al identificar áreas críticas y fomentar prácticas que reduzcan emisiones.
Seguidamente, la EFPIA resalta que, junto con PAS 2090, estas reglas ofrecen un marco sólido y confiable para evaluar el impacto ambiental de los productos farmacéuticos. Asimismo, la patronal hace un llamamiento a legisladores, reguladores y actores internacionales para apoyar un único estándar armonizado, del mismo modo que promueve el uso de PCFs para identificar los puntos con mayor impacto ambiental y priorizar proyectos de reducción de huella de carbono.
La patronal considera que "el objetivo final es establecer un marco global, donde la información ambiental de cada producto respalde decisiones sostenibles, fomente la innovación y ayude a construir sistemas de salud más responsables con el planeta". Por eso, la EFPIA "reafirma su compromiso de colaborar con autoridades y la industria para consolidar PAS 2090 como el estándar más confiable, poniendo la transparencia y la sostenibilidad en el centro de la estrategia del sector".