Solo en Europa, las resistencias a los antimicrobianos (RAM) provocan 35.000 muertes al año, con unos costes sanitarios y pérdidas de productividad estimados en 1.500 millones de euros anuales. Si no se toman medidas urgentes, se prevé que estas cifras aumenten. El desarrollo de nuevos antimicrobianos es esencial para hacer frente a la RAM, ya que los tratamientos existentes pierden eficacia con el tiempo. Sin embargo, la patronal de la industria farmacéutica europea, EFPIA, admite a través de un comunicado que el proceso de I+D sobre antimicrobianos sigue siendo frágil y carece de financiación suficiente debido a los problemas científicos y económicos.
A diferencia de otros tipos de medicamentos, los antimicrobianos deben utilizarse con moderación para limitar las resistencias, lo que provoca bajos ingresos y frecuentes quiebras en el sector. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), actualmente solo hay 32 antibióticos tradicionales en desarrollo clínico dirigidos a la lista de patógenos prioritarios de la OMS. "Esta cifra es insuficiente para combatir eficazmente las RAM. La falta de financiación e inversión ha obligado a muchos científicos especializados en RAM a abandonar el campo en busca de oportunidades más sostenibles", confirma Nathalie Moll, directora general de la patronal.
La Unión Europea (UE) está abordando el reto de la insuficiencia de la cartera de productos mediante la revisión de su legislación farmacéutica, adoptando una posición de liderazgo en la lucha contra las RAM. "El bono de exclusividad transferible (VET) propuesto, actualmente en debate en el Consejo, es un incentivo de 'atracción' dirigido a animar a las empresas a desarrollar nuevos antimicrobianos", reitera Moll. "Los VET permitirían a las compañías que desarrollen con éxito un antimicrobiano prioritario transferir 12 meses adicionales de exclusividad de datos a otro producto, proporcionando un rendimiento predecible de la inversión y desvinculando las recompensas del volumen de ventas", añade. Del mismo modo, señala que en el diseño del VET se abordan las preocupaciones sobre la sobrecompensación o la previsibilidad para los sistemas sanitarios. Además, dice que "el coste del programa VET, que es mínimo comparado con el coste de la inacción, sólo representaría una fracción del gasto farmacéutico total de los Estados miembro de la UE".
La EFPIA admite que la Comisión Europea calcula que cada VET podría costar unos 400 millones de euros, lo que cubriría parte de la 'parte justa' de la UE de un incentivo mundial de atracción, previsto en aproximadamente 1 400 millones de euros, y contribuiría a un esfuerzo mundial para impulsar la inversión en nuevos antimicrobianos. "Los modelos de acceso complementarios que está estudiando la Comisión, junto con las iniciativas de algunos países de la UE, podrían ayudar aún más a la UE a cumplir su parte equitativa", argumenta la patronal.
La comunidad internacional también está dando un paso adelante. En la reciente Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) sobre las RAM, los líderes mundiales se comprometieron a tomar medidas decisivas para combatir la resistencia a los antimicrobianos como una prioridad sanitaria de primer orden, formalizada en la declaración política sobre la RAM. Los Estados miembro de la ONU también reconocieron la necesidad de "incentivos apropiados, incluyendo incentivos push y pull, en el desarrollo de nuevos productos y tecnologías sanitarias".
Para hacer frente a la falta de innovación en I+D antimicrobiana, varios países son pioneros en nuevos modelos. En el Reino Unido, el modelo de suscripción a los antimicrobianos ofrece pagos anuales fijos a las empresas por los antimicrobianos esenciales. Este enfoque crea un flujo de ingresos predecible, fundamental para una inversión sostenida en I+D antimicrobiana. En los Estados Unidos, la propuesta de ley PASTEUR (Pioneering Antimicrobial Subscriptions to End Upsurging Resistance) reforzaría la cartera de antimicrobianos mediante contratos a largo plazo y pagos fijos, garantizando la viabilidad financiera de nuevos medicamentos esenciales independientemente del volumen de ventas. El proyecto piloto de Canadá y el programa de garantía de ingresos de Japón también están generando impulso, al crear rendimientos predecibles que fomentan la innovación en este ámbito vital.
"A medida que avanzan los debates sobre la legislación farmacéutica de la UE, los responsables políticos tienen una oportunidad única de establecer un mecanismo predecible para una I+D antimicrobiana sostenible, urgente y muy necesaria", dice la EFPIA. Aprovechando este momento, Europa puede desempeñar un papel de liderazgo en la respuesta mundial a las RAM, proporcionando tratamientos vitales para los pacientes y asegurando beneficios económicos sustanciales. La EFPIA se compromete a trabajar con las partes interesadas para ayudar a Europa a reforzar su liderazgo en la lucha contra las RAM.