La tercera edición de la jornada ‘Hacia un sistema sanitario basado en la creación de valor’, organizado por el Instituto Roche se centró en cómo la información y los inmensos volúmenes de datos que caracterizan la actual sociedad pueden influir en las nuevos medicamentos y de como puede generar nuevos paradigmas en la financiación de los innovaciones farmacológicas. De este modo, la jornada ha sido inaugurada por secretario general de Sanidad y Consumo, José Javier Castrodeza, ejerció de padrino de la jornada y durante su intervención inaugural abogó por “la necesidad de evaluar, porque aquello que no se mide no se conoce y lo que no se conoce se acaba devaluando”, señalo en relación a toda la información en salud que se ofrece día a día. Castrodeza aseguró que todos tenemos la responsabilidad de generar la suficiente información, almacenarla correctamente y analizarla para sacar las conclusiones” y concluyó destacando “la necesidad de la sostenibilidad y solvencia del modelo” sanitario.
El secretario general del ministerio quiso destacar que desde 2012 se han incorporado 210 innovaciones terapéuticas y el 25 por ciento de ellas se han producido en el área del cáncer. Castrodeza señaló ejemplos de innovaciones incorporadas al SNS como el plan de la Hepatitis C o el registro estatal de enfermedades raras. Además se atrevió da definir cuál será el perfil sociodemográfico que caracterizará a la sociedad española “más envejecida, mayor perspectiva de vida, prevalencia de enfermedades crónicas y patologías con un abordaje distinto y supone un reto para los profesionales: pluripatologías, plurimedicación, la dependencia”.
Junto a Castrodeza, el vicepresidente de Fundación Instituto Roche, Federico Plaza, señaló que actualmente caminamos hacia un modelo de financiación personalizado, fundamentado en el establecimiento del precio del fármaco en función del valor que realmente está aportando al paciente. “Este cambio de paradigma es un paso más en la incorporación de la Medicina Personalizada y de Precisión al SNS, que es totalmente necesario si queremos que este sea sostenible”. De hecho uno de los pilares sobre los que giró el debate es la constatación de que esta realidad es actual y no futura. Estamos en la era de los datos y vivimos en nuevo paradigma en la financiación de fármacos innovadores. De hecho, las políticas de fijación y regulación del precio de los medicamentos están experimentando cambios notables en todo el mundo.
El análisis de datos gracias a los nuevos sistemas informáticos, como el Real World Evidence (RWE) y el Big Data están proporcionando una información muy valiosa sobre la efectividad clínica de los tratamientos actuales. En la actualidad, el RWE permite recoger y analizar de manera sistemática datos de uso de medicamentos en la práctica clínica real. “A diferencia de los ensayos clínicos y otros estudios, refleja la atención real que reciben los pacientes en cada contexto concreto, o los resultados médicos, así como los beneficios y efectos adversos de las decisiones médicas en la práctica clínica de millones de pacientes”, ha explicado Federico Plaza. Por su parte, el Big Data puede ayudar a conocer mejor tanto a los pacientes como a las enfermedades, lo que nos permitiría personalizar los tratamientos al máximo para ser más efectivos en el cuidado de la salud. Gracias a sus características de volumen, variedad y velocidad, el sector sanitario se postula como uno de lo más predispuestos a aplicar el Big Data. Por estas razones, el tratamiento del Big Data es el complemento ideal para la medicina del futuro, también conocida como la “Medicina de las 4 P”: Personalizada, Predictiva, Preventiva y Participativa.
Para Ignacio Hernández Medrano, neurólogo del Hospital Ramón y Cajal, fundador de la startup española Savana y participante en la Jornada, “nuestra vida se está dirigiendo rápidamente a un lugar donde gana relevancia el análisis masivo de gran cantidad de información, gracias al cual los ordenadores pueden ver — y correlacionar — allí donde no ve la mente humana. Hoy en día disponemos de suficientes indicios para reconocer que estos sistemas de análisis de datos no son una moda más, sino una nueva tendencia del mundo que viene, de la forma de hacer ciencia”.