La investigación en oncología representa una parte significativa (41%) de todos los ensayos clínicos puestos en marcha. Así lo recoge el documento 'Global Oncology Trends 2025', elaborado por la consultora IQVIA, que indica que, tras alcanzar niveles históricos en 2021, el número de ensayos descendió hasta 2023 y repuntó ligeramente en 2024, alcanzando los 2.162. Esta cifra representa un 12% más que los ensayos iniciados en 2019 y un 58% más que el promedio de la última década en todo el mundo.
A continuación, el documento muestra que los ensayos de Fase II —incluidas las Fases I/II, IIa y IIb— representan la mayor proporción por fase de desarrollo, ya que el 48 % de los ensayos oncológicos iniciados en 2024 corresponden a esta fase, frente al 38% de Fase I y el 14% de Fase III.
Además, la mayoría de estos ensayos se centran en cánceres raros: el 74% de los iniciados en 2024 evalúan tratamientos para este tipo de patologías, lo que supone un aumento del 3% respecto a 2023. Por su parte, el 79% de los ensayos oncológicos iniciados en 2024 evalúan medicamentos contra tumores sólidos, un 1% más que en 2023. "Aunque una pequeña parte de los ensayos abordan cánceres hematológicos, el número de ensayos aumentó un 30% en los últimos 10 años, con más de 450 ensayos que investigan fármacos para el tratamiento de cánceres hematológicos iniciados en 2024", especifica.
Otro de los aspectos que identifica el informe es que las compañías farmacéuticas emergentes precomerciales (aquellas con un gasto en I+D inferior a 200 millones de euros al año y sin ingresos por productos comercializados) representan actualmente el 53% de la actividad de ensayos oncológicos, más del doble que hace una década; mientras que las compañías farmacéuticas emergentes comerciales (aquellas con un gasto en I+D inferior a 200 millones de euros al año e ingresos por productos inferiores a 500 millones de euros al año) representan un 8% adicional de la actividad de ensayos.
Según el documento, "los avances de las compañías precomerciales se deben en gran medida a que la cuota de las compañías más grandes en la actividad de ensayos ha disminuido y a que las compañías farmacéuticas emergentes lanzan cada vez más sus propios productos en lugar de asociarse con una compañía más grande". Por su parte, recoge que las grandes compañías -aquellas con ingresos superiores a 10.000 millones de euros anuales- han visto caer su cuota de ensayos del 60% en 2015 al 28% en 2024. Esto refleja la tendencia continuada de que estas compañías adquieran activos en fases más avanzadas del desarrollo de los fármacos y, en consecuencia, estén implicadas en una menor proporción de la actividad de ensayos clínicos.
Por último, subraya que las pequeñas compañías -con ingresos superiores a 500 millones de euros y hasta 5.000 millones de euros- han visto aumentar su cuota de ensayos del 4% al 9% en 10 años, mientras que las medianas -con ventas de 5.000 a 10.000 millones de euros- han visto caer su cuota del 4% al 2%.
Actividad por regiones
Si se analiza la actividad por regiones, el documento destaca una tendencia ya conocida: a medida que ha aumentado la actividad de I+D en oncología, la huella geográfica de las compañías que participan en esta actividad se ha expandido fuera de EEUU y Europa. En este sentido, la cuota estadounidense de ensayos oncológicos ha caído un 5% desde 2019, representando las compañías con sede en EEUU el 32 % de los ensayos iniciados en 2024. Por su parte, la cuota de Europa se redujo al 20% en 2024, frente al 25% de hace cinco años, mientras que el número absoluto de ensayos iniciados por compañías europeas disminuyó un 14% durante el mismo periodo.
En el caso de las compañías con sede en Japón, estas han visto disminuir su cuota de ensayos oncológicos, hasta el 4% en 2024, frente al 8% de hace cinco años, y un descenso del 45% en el número de ensayos. En Corea del Sur la cuota en ensayos oncológicos se ha mantenido baja y relativamente estable. No es el caso de China, que se ha convertido en la gran protagonista: los ensayos iniciados por compañías con sede en el país representan actualmente el 39% del total de ensayos oncológicos, frente al 24% de hace cinco años y apenas el 2% en 2009. Con esta cifra, supera ya a las compañías estadounidenses y europeas. Según el documento, este hecho pone de relieve "el importante papel que desempeñarán las compañías con sede allí en el desarrollo de nuevos productos a escala mundial".