Llega a España la combinación de Rybrevant y Lazcluze en primera línea para el CPNM avanzado con mutaciones en el EGFR

Johnson & Johnson explica que Rybrevant cuenta con un triple mecanismo de acción que se suma a la inhibición intracelular de EGFR de Lazcluze

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Johnson & Johnson anuncia la disponibilidad en España de la combinación de Rybrevant (amivantamab) y Lazcluze (lazertinib) para el tratamiento en primera línea de pacientes adultos con cáncer de pulmón no microcítico (CPNM) avanzado con mutaciones del receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR) en el exón 19 (ex19del) o sustitución L858R en el exón 21 (L858R), en el momento del diagnóstico de la enfermedad.

La compañía americana ha explicado en un encuentro con medios de comunicación que Rybrevant cuenta con un triple mecanismo de acción (bloqueo adicional del receptor EGFR, bloqueo adicional de MET y activación del sistema inmunitario) que se suma a la inhibición intracelular de EGFR de Lazcluze, lo que consigue una mayor potencia y alterar el curso natural de la enfermedad al reducir el espectro y la complejidad de los mecanismos de resistencia adquirida. De hecho, esta combinación ha demostrado su capacidad para multiplicar por diez la reducción en la amplificación de MET y por cinco la reducción en mutaciones secundarias de EGFR en comparación con el tratamiento estándar. La aplicación de esta estrategia desde la primera línea tiene una influencia clave para preservar la quimioterapia para líneas posteriores, lo que supone una ventaja para pacientes y profesionales sanitarios.

"A nivel epidemiológico, el cáncer de pulmón supone un gran reto, ya que a lo largo de 2025 se estima que habrá alrededor de 34.000 pacientes diagnosticados con cáncer de pulmón", ha expresado Jacobo Muñoz, director médico de Johnson & Johnson Innovative Medicine España. Del total de pacientes con este tipo de tumor, ha indicado que "un 85% presentan CPNM y, de ellos, entre el 15% y el 40% presentan la mutación del EGFR". Seguidamente, ha subrayado que "un 38% de los pacientes no llegan a recibir una segunda línea de tratamiento, un dato que pone de manifiesto la importancia de disponer de alternativas terapéuticas" y que "uno de los mayores retos en este tipo de tumor es la aparición de resistencias a los tratamientos". Por ello, ha recordado que "estamos ante una población con una necesidad médica importante por cubrir".

La aprobación de la Comisión Europea está respaldada por los resultados del estudio Fase III MARIPOSA (NCT04487080), que evalúa la combinación de amivantamab y lazertinib en comparación con osimertinib como tratamiento de primera línea en pacientes con CPNMA localmente avanzado o metastásico con mutaciones ex19del o L858R en el EGFR. Estos resultados muestran que la combinación de amivantamab y lazertinib produjo un aumento en la supervivencia libre de progresión (SLP), el criterio de valoración principal, de 7,1 meses y una reducción del 30% en riesgo de progresión o muerte con respecto al tratamiento con osimertinib (tratamiento estándar).

Además, la combinación de amivantamab más lazertinib ha cumplido con el criterio de valoración secundario final y ha demostrado una mejora clínica y estadísticamente significativa en la supervivencia global (SG) en comparación con el tratamiento estándar actual en monoterapia. La mediana de supervivencia, que no se ha alcanzado todavía, se proyecta que sea al menos un año más larga con el esquema de amivantamab en combinación con lazertinib, con cuatro años en total, lo que supone un importante avance en una población de pacientes que presenta una mediana de supervivencia entre dos y tres años.

En dicho estudio, Muñoz ha destacado que España ha tenido una relevancia central en el desarrollo de este tratamiento, siendo uno de los países con mayor participación de pacientes. Más de 70 pacientes de 16 hospitales han tomado parte en el estudio Fase III MARIPOSA, que ha conducido a la aprobación de esta terapia", ha celebrado.

Por su parte, Rosario García Campelo, jefa de Servicio de Oncología del Hospital Universitario de A Coruña, “esta combinación representa un avance significativo frente al estándar actual porque aporta un mecanismo de acción complementario". "Amivantamab, un anticuerpo biespecífico dirigido contra EGFR y MET, se combina con lazertinib, un inhibidor de la tirosina quinasa (TKI) altamente selectivo, y juntos logran un bloqueo más completo de las vías que impulsan el crecimiento tumoral", ha explicado. La especialista ha destacado también el papel clave de este nuevo tratamiento en la primera línea terapéutica: "Administrar esta estrategia desde la primera línea es fundamental porque en este momento el tumor es más susceptible biológicamente y menos heterogéneo, de forma que se puede influir de manera muy positiva en la secuencia terapéutica posterior y el pronóstico a largo plazo".

Javier de Castro, jefe de Sección de Oncología Médica del Hospital Universitario La Paz de Madrid, ha afirmado que “estos pacientes presentan características diferenciales claras, como mayor prevalencia en no fumadores, edad más temprana y mayor frecuencia en mujeres". "En cáncer de pulmón tenemos hasta diez mutaciones genéticas que, cuando las seleccionamos, nos permiten identificar mejor los perfiles genéticos de los pacientes", ha afirmado. A continuación, ha pronunciado que "su biología tumoral está más marcada por el condicionamiento de la vía EGFR, lo que los hace especialmente sensibles a terapias dirigidas" y que "la combinación de amivantamab más lazertinib actúa tanto en las resistencias a los TKI, especialmente en las relacionadas con MET". Por ello, ha considerado que "es clave adoptar vías que desde el inicio sean más completas y abran camino". "Esta nueva estrategia de primera línea, que combina simultáneamente EGFR y MET, consigue mejorar la supervivencia, disminuir las posibilidades de resistencias de EGFR y la aparición de formas más agresivas de la enfermedad", ha matizado.

Perfil de seguridad coherente con el análisis primario

Respecto al perfil de seguridad de la combinación, este fue coherente en el análisis de supervivencia global fue coherente con el análisis primario, con tasas de acontecimientos adversos (AA) emergentes del tratamiento comparables a las de otros regímenes sin quimioterapia. No se identificaron nuevas señales de seguridad en el seguimiento adicional a más largo plazo. Amivantamab puede administrarse por vía intravenosa o subcutánea. La versión subcutánea permite simplificar la administración de amivantamab, pasando de una media de 2,3 a 3 horas de administración por vía intravenosa a menos de cinco minutos por vía subcutánea. Además, la administración subcutánea de Rybrevant presenta menores tasas de AA relacionados con la perfusión y eventos tromboembólicos venosos que la administración intravenosa manteniendo la eficacia.

En relación con esto, García Campelo ha valorado que “la formulación subcutánea supone un avance muy importante en términos de comodidad y eficiencia. Para el paciente, implica tratamientos más breves, menos invasivos y más cómodos, lo que reduce significativamente el tiempo de estancia en el hospital y mejora la experiencia asistencial. Asimismo, ayuda a minimizar los efectos asociados a las infusiones intravenosas”.

Por último, Muñoz ha aseverado que “estos resultados son el reflejo de años de investigación y del potencial que ofrece la medicina de precisión para manejar el cáncer de pulmón sin quimioterapia". "Con más de trece años dedicados a la oncología, desde Johnson & Johnson estamos muy satisfechos de poner nuevos tratamientos al alcance de las personas y estamos comprometidos en transformar el impacto de la enfermedad para causar una motivación por la vida en cada uno de los pacientes”, ha concluido.


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