El asma afecta a más de 2 millones de personas en Europa. Alrededor del 5-10% de los pacientes tiene asma grave y muchos continúan experimentando exacerbaciones y una calidad de vida reducida a pesar del tratamiento. En España, hasta un 5,5% de la población padece asma (alrededor de 2,5 millones de personas), siendo grave en el 7,7% de los casos y teniendo el 81,2% de estos pacientes inflamación de tipo 2. Por otro lado, los pacientes con RSCcPN (entre el 3 y el 6% de la población española) se enfrenten a síntomas debilitantes cada día a pesar de recibir tratamiento y haber pasado por cirugía, estando casi la mitad de ellos sin un buen control de su enfermedad.
En este contexto, la compañía biofarmacéutica GSK ha anunciado que está disponible en nuestro país Exdensur (depemokimab). Tras la aprobación por parte de la Comisión Europea en febrero de 2026 y la autorización por parte de la Comisión Interministerial de Precios de Medicamentos (CIPM) el pasado mes de mayo, los profesionales sanitarios tienen disponible eta terapia para sus pacientes en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Se trata del primer y único biológico de acción ultraprolongada disponible en nuestro país para tratar enfermedades respiratorias con solo dos dosis al año. Concretamente esta disponible para dos indicaciones:
Tratamiento de mantenimiento complementario del asma grave con inflamación de tipo 2 caracterizada por elevación del recuento de eosinófilos en sangre en adultos y adolescentes de 12 años o más que están controlados de forma insuficiente a pesar de usar corticosteroides inhalados (CSI) a dosis altas más otro controlador del asma.
Terapia complementaria con corticosteroides intranasales para el tratamiento de pacientes adultos con rinosinusitis crónica con pólipos nasales (RSCcPN) grave para quienes la terapia con corticosteroides sistémicos y/o cirugía no aporta un control suficiente de la enfermedad.
Leticia de Luján, directora médica de GSK España, expuso, durante la presentación del fármaco, que esta innovación no solo trata las las síntomas de la enfermedad, sino la causa. "Estas enfermedades al final lo que producen es una alteración de la calidad de vida de los pacientes, los tratamientos que tienen hoy en día disponibles tratan las causas de la enfermedad derivada de la activación de la interleucina 5 en este caso, de la vía de la inflamación T2. Y esto al final lo que produce es un detrimento en la calidad de vida de los pacientes. Algo tan sencillo como respirar, se vuelve complejo, con muchísimas visitas hospitalarias a los especialistas y la carga asistencial que supone controlar a estos pacientes". La experta puntualizó que "con este tratamiento, con Exdensur, no solo vamos a permitir controlar la causa origen de esta enfermedad para que los pacientes mejoren, sino también todos los circuitos hospitalarios derivados, de una sobrecarga en la asistencia sanitaria, reduciendo las visitas hospitalarias".
Dos dosis al año
Este nuevo tratamiento combina una alta afinidad de unión a la interleucina-5 (IL-5) y una vida media prolongada, lo que le confiere una elevada potencia, que permite la supresión sostenida de la inflamación de tipo 2, mediante la administración semestral, lo que podría abordar los retos actuales que existen en el manejo de estas enfermedades, como una mayor adherencia terapéutica.
Silvia Sánchez, de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), explicó que el diagnóstico del asma comienza con la valoración de los síntomas, cuya presentación puede ser muy heterogénea, aunque los más habituales son siempre los mismos: tos crónica que empeora con el ejercicio, durante la noche o tras un catarro; sensación de falta de aire al realizar esfuerzos; opresión torácica y sibilancias o "pitos" al respirar".
En este sentido, señaló que "hay pacientes que llevan años con estos síntomas sin consultar al médico, e incluso algunos terminan ingresando por una crisis asmática sin haber sido diagnosticados previamente. Existe un importante infradiagnóstico, porque muchos pacientes normalizan los síntomas y conviven con ellos, pero también hay casos de sobrediagnóstico. Por eso es fundamental confirmar siempre la enfermedad mediante una prueba objetiva".
La experta subrayó que el control del asma se valora atendiendo a distintos aspectos: si el paciente puede hacer una vida normal, si tiene síntomas diurnos o nocturnos, si necesita medicación de rescate y, sobre todo, el número de exacerbaciones que presenta. "Estas exacerbaciones obligan con frecuencia a aumentar la medicación, acudir a Atención Primaria o a Urgencias, recibir corticoides sistémicos e incluso ingresar en el hospital", afirmó y también destacó que "aunque representan un porcentaje reducido, estos pacientes consumen una gran cantidad de recursos sanitarios debido al elevado número de consultas, ingresos hospitalarios y bajas laborales, además del importante deterioro de su calidad de vida. Es precisamente en estos pacientes donde los tratamientos biológicos desempeñan un papel fundamental".
Una enfermedad invisible
Por otro lado, José Miguel Villacampa, de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), explicó que la rinosinusitis crónica con pólipos nasales, o simplemente poliposis nasal, "es una enfermedad que, para que el público la entienda, puede compararse con un catarro permanente. Es una inflamación crónica de la nariz que hace que el paciente viva durante años con síntomas similares a los de un resfriado fuerte".
"Es una enfermedad invisible porque, cuando vemos a una persona con poliposis nasal, pensamos que está resfriada ese día. Sin embargo, cuando la conoces, descubres que está así todos los días del año. Imaginen lo que supone dormir cada noche con la nariz completamente obstruida: el descanso es peor, el rendimiento laboral disminuye y la calidad de vida se resiente de forma importante", señaló el especialista.
En cuanto al tratamiento, el experto expuso que la primera opción son los corticoides nasales en spray, que constituyen el tratamiento estándar y deben utilizarse en todos los pacientes. "Cuando no son suficientes, recurrimos a corticoides sistémicos, generalmente por vía oral y siempre en pautas cortas, limitadas a una o dos al año, ya que su uso repetido puede provocar efectos secundarios importantes y no supone una solución definitiva", indicó Villacampa, que añadió que "si la enfermedad continúa progresando, disponemos de la cirugía endoscópica nasosinusal, una intervención habitualmente ambulatoria que permite eliminar los pólipos y abrir los senos paranasales para facilitar tanto la respiración como la llegada del tratamiento tópico".
En los casos en los que el tratamiento médico y la cirugía no consiguen controlar la enfermedad, "los tratamientos biológicos adquieren un papel fundamental. Actúan sobre la inflamación crónica que origina la enfermedad y permiten mantener un control mucho más estable de los síntomas, evitando las recaídas y la congestión nasal continua". En este contexto, el experto aseguró que Exdensur, cuya eficacia ha sido evaluada en los ensayos clínicos pivotales ANCHOR, muestra que los pacientes experimentan una mejoría rápida de la obstrucción nasal y del olfato. Además, disminuye la inflamación, algo que también se refleja en la reducción de los eosinófilos, uno de los principales marcadores inflamatorios asociados a esta enfermedad".
Patologías que coexisten: asma y poliposis nasal
Por su parte, Ismael García Moguel, de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), en su intervención aclaró que "estamos muy acostumbrados a relacionar distintos órganos cuando entendemos que comparten un mismo mecanismo de enfermedad. En el caso del asma y la poliposis nasal, esa relación es muy evidente y tiene un enorme impacto sobre la vida de los pacientes".
El especialista señaló que cuando el asma y la poliposis nasal aparecen juntas, "la carga para el paciente se multiplica. No solo empeora la calidad de vida, sino que aumenta el consumo de recursos sanitarios y, además, ambas enfermedades suelen presentarse de forma más grave". "Disponemos de alternativas como los corticoides orales, que pueden mejorar temporalmente ambas enfermedades, pero no constituyen una solución a largo plazo debido a sus efectos secundarios y a que la inflamación acaba reapareciendo".
En este contexto, los tratamientos biológicos han supuesto un cambio muy importante. "La llegada de Exdensur representa una evolución en la forma de tratar a los pacientes que presentan simultáneamente asma grave y poliposis nasal, porque reduce de forma considerable la carga asistencial que soportan". "Este nuevo tratamiento actúa bloqueando la interleucina-5, una molécula directamente implicada en la inflamación mediada por eosinófilos, células presentes tanto en muchos pacientes con asma como en aquellos con poliposis nasal. Al actuar sobre ese mecanismo inflamatorio común, conseguimos reducir la inflamación tanto en los pulmones como en la nariz".
El experto subrayó que los resultados obtenidos en los ensayos clínicos fueron muy positivos. "Yo mismo participé en los estudios realizados en pacientes con asma y pude comprobar la mejoría clínica de muchos de ellos. Recuerdo especialmente a una paciente que también presentaba poliposis nasal y que experimentó una mejoría muy importante en ambas enfermedades. Permaneció dos años en el estudio de extensión y, actualmente, recibe otro tratamiento. Sin embargo, cada vez que nos vemos en consulta me pregunta cuándo estará disponible este nuevo fármaco porque recuerda la comodidad que suponía recibir una única administración cada seis meses".
"Los ensayos han demostrado reducciones significativas de las exacerbaciones, mejoría de la calidad de vida y del control de los síntomas del asma", indicó García Moguel. En los pacientes con poliposis nasal también se ha observado una reducción del tamaño de los pólipos, una mejora del olfato y una disminución de la congestión nasal. "Conseguir mejorar todas estas manifestaciones con un único tratamiento supone un avance muy importante", remarcó.