Farmaindustria valora la mejora en los tiempos de acceso a nuevos medicamentos, pero advierte que «estamos lejos de los 180 días»

Isabel Pineros, directora de Prestación Farmacéutica y Acceso en Farmaindustria, recuerda que “aún estamos muy lejos de los 180 días marcados por la directiva europea"

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El tiempo hasta la disponibilidad de medicamentos innovadores en España disminuye, de media, de 616 a 537 días. Así lo refleja el último Informe W.A.I.T. (Waiting to Access Innovative Therapies), elaborado por la consultora IQVIA para la patronal de la industria farmacéutica europea, EFPIA, que analiza diferentes variables en términos de acceso en 36 países europeos, evaluando 168 terapias innovadoras autorizadas entre 2021 y 2024. Los datos corresponden al estado de la financiación pública a 5 de enero de 2026.

No obstante, aunque la mejora en los plazos es evidente, Farmaindustria recuerda que persisten retrasos importantes entre la autorización europea de un tratamiento y su llegada efectiva a los pacientes en nuestro país. “España está mejorando tiempos de acceso, pero aún estamos muy lejos de los 180 días marcados por la directiva europea", explica Isabel Pineros, directora de Prestación Farmacéutica y Acceso en Farmaindustria.

El informe refleja que entre 2021 y 2024 Europa autorizó 168 nuevos medicamentos en Europa, de los que España financia 116 (a fecha de enero de 2026). Según Farmaindustria, esto es el 69% del total, una fecha ligeramente inferior al 71% del informe anterior. De hecho, atendiendo desde la fecha en que la compañía manifiesta su interés en comercializar en España (obtención del código nacional), únicamente el 8% de los nuevos medicamentos consiguen la decisión de financiación en los 180 días marcados por la directiva. Por disponibilidad, España se sitúa en quinta posición, por detrás de Alemania (93%), Austria (85%), Italia (79%) y Suiza (76%), siendo la media en la UE del 45%.

Otra de las grandes barreras al acceso en España son, según la patronal, las restricciones con respecto a la indicación autorizada en Europa, que acompañan a la financiación de más de la mitad de los nuevos fármacos (53%). Según el informe, el 53% de los medicamentos disponibles en España presentan algún tipo de restricción de acceso, ya sea por indicación terapéutica, tipo de paciente o mecanismos de acceso individual. En comparación, Alemania apenas registra un 1% de disponibilidad limitada, mientras que Italia alcanza el 8% y Países Bajos el 2%.

Según Pineros, "el hecho de que el 53% de los medicamentos financiados tenga restricciones supone una selección de pacientes con respecto a la población candidata al tratamiento autorizada por Europa". Para la experta, "la respuesta no debe ser acotar la entrada, sino definir con anticipación los casos en los que es necesario pactar mecanismos para aprender rápido y ajustar: financiación condicionada con plan de generación de evidencia, acuerdos por resultados y reglas claras de reevaluación".

Tablero geopolítico convulso

La industria farmacéutica vive en un estado de máxima alerta por un contexto geopolítico convulso. Ante este escenario, la patronal defiende que la predictibilidad es un factor de competitividad. Por eso, considera que un proceso con plazos largos e impredecibles, reglas poco transparentes o una negociación centrada exclusivamente en el impacto presupuestario de corto plazo puede retrasar la entrada de innovación y lo importante es asegurar que los pacientes españoles accedan a los medicamentos cuando los necesiten en condiciones de equidad".

“En un entorno de gran competencia internacional, las compañías priorizan secuencias de lanzamiento según previsibilidad regulatoria y condiciones de acceso", afirma Pineros. "No resulta coherente, en un país que ha conseguido situarse en una posición de liderazgo en ensayos clínicos, tenga después retrasos en la disponibilidad de esos nuevos medicamentos para los pacientes”, añade Pineros.

Las propuestas de Farmaindustria

Para seguir mejorando el acceso de los pacientes a la innovación, la industria farmacéutica innovadora plantea avanzar en tres grandes prioridades. En primer lugar, es fundamental que España (y el conjunto de Europa) apuesten por la innovación biomédica, como inversión en salud, pero también en competitividad y sostenibilidad. España es líder en ensayos clínicos y no puede quedarse a la zaga en el acceso a los nuevos medicamentos.

Por otro lado, la industria farmacéutica apuesta por modelos de incorporación temprana de los medicamentos innovadores, que permita su acceso desde el primer momento en condiciones de equidad mientras se completa la evaluación y se define su financiación definitiva.

Además, la evaluación de tecnologías sanitarias es una palanca para impulsar el acceso a la innovación y ganar competitividad. La entrada en aplicación del marco europeo de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (ETS/HTA) y la nueva normativa española, en proceso de aprobación, puede servir para avanzar hacia un sistema más coordinado, predecible y orientado al valor, que evite duplicidades y contribuya a facilitar el acceso temprano y equitativo de los pacientes a la innovación terapéutica.

“España tiene la oportunidad de avanzar hacia un modelo de evaluación y financiación más ágil, predecible y orientado al valor, que combine sostenibilidad e innovación para mejorar el acceso de los pacientes a los nuevos medicamentos. Para ello, será clave el diálogo temprano de la industria con la administración, la participación de clínicos y pacientes, ajustes en los procesos y criterios claros para la decisión que integren necesidad médica, beneficio clínico y social, gravedad y equidad; y vías aceleradas para innovaciones de alta prioridad, que permitan cumplir con los 180 días con un resultado de éxito en la incorporación en la financiación”, concluye Pineros.


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