En el marco de la Semana Europea de la Inmunización 2026, que se celebra bajo el lema 'Las vacunas funcionan para todas las generaciones', Farmaindustria ha puesto el foco en lo que considera un elemento clave para el futuro de los sistemas sanitarios: la prevención. Según la patronal de la industria farmacéutica española, la inmunización no solo protege la salud individual, sino que también contribuye de forma decisiva a la sostenibilidad y eficiencia del sistema en su conjunto.
A continuación, ve la vacunación como una inversión en salud al considerar que "integrarla en la planificación sanitaria y presupuestaria permite anticiparse a la enfermedad y reducir el impacto asistencial a medio y largo plazo". Asimismo, defiende la importancia de la vacunación a lo largo de toda la vida, especialmente en adultos y grupos de riesgo, ya que "ayuda a disminuir hospitalizaciones y a aliviar la presión sobre el sistema sanitario".
Por último, recuerda que su impacto va más allá del sistema respiratorio, contribuyendo a reducir complicaciones cardiovasculares y eventos graves asociados. "Reforzar la prevención es apostar por un sistema sanitario más resiliente, eficiente y preparado para el futuro", concluye.
91 vacunas en desarrollo
La industria farmacéutica europea trabaja en el desarrollo de 91 vacunas, que incluyen 86 vacunas profilácticas, dos terapéuticas y tres anticuerpos monoclonales (mAbs) profilácticos, todos dirigidos a agentes infecciosos. Así lo recoge Vaccines Europe en la cuarta edición de su revisión anual del Pipeline. Otro de los datos interesantes es el 41% de los candidatos están dirigidos a patógenos o enfermedades para los cuales no se han registrado vacunas ni anticuerpos monoclonales profilácticos, como el acné, la enfermedad de Lyme, la infección por el virus de Epstein-Barr (EBV) y el VIH.
Asimismo, los candidatos se desarrollan utilizando 12 tecnologías de inmunización distintas, como ARNm, vacunas basadas en proteínas, vacunas glicoconjugadas y otras; 46 candidatos para inmunización rutinaria, incluyendo virus del papiloma humano (VPH), sarampión, paperas, rubéola, varicela (vacuna combinada MMRV), enfermedades meningocócicas y otras; 68 candidatos dirigidos a infecciones transmitidas por vía respiratoria, incluyendo coronavirus, gripe, virus respiratorio sincitial (VRS), enfermedad neumocócica y otras; 17 candidatos dirigidos a 8 bacterias asociadas con una resistencia significativa a los antibióticos, siete de las cuales están en la lista de Patógenos Bacterianos Prioritarios de la Organización Mundial de la Salud: E. coli, P. aeruginosa, Salmonella spp., Shigella spp., S. aureus, Estreptococo del Grupo B y S. pneumoniae; y finalmente, 31 candidatos para infecciones originadas en animales, incluyendo fiebre dengue, enfermedad de Lyme, virus Nipah, fiebre amarilla y otras.
De este modo, el documento señala que los objetivos más frecuentes de los candidatos fueron la gripe estacional, con 13 candidatos, seguida de la gripe pandémica y la enfermedad neumocócica, con ocho candidatos cada una. Le siguen COVID-19 (SARS-CoV-2) con siete candidatos y el virus respiratorio sincitial (VRS) con seis candidatos. Además de estos, varios candidatos están diseñados para dirigirse a combinaciones de estos virus. Por ejemplo, hay seis candidatos que combinan COVID-19 y gripe estacional.
Por otro lado, la revisión señala que todas las fases del desarrollo clínico están bien representadas en los pipelines de los miembros de Vaccines Europe. A finales de agosto de 2025, había 17 candidatos en ensayos clínicos de Fase III, 42 candidatos en Fase II, 26 candidatos en Fase I y 6 candidatos bajo revisión regulatoria.
Mejora de las ya existentes
Asimismo, el informe señala que la innovación en inmunización no se limita al desarrollo de vacunas o anticuerpos monoclonales completamente nuevos, sino que también incluye la mejora de intervenciones existentes que han servido al público durante años, así como el desarrollo de nuevas estrategias para combatir las enfermedades de manera más efectiva. En este punto, el 59% de los candidatos tiene como objetivo abordar áreas de enfermedad para las cuales ya existen productos licenciados, mediante varias estrategias.
Entre ellas se incluyen mejorar las formulaciones para aumentar la comodidad tanto para los profesionales de la salud como para los pacientes; expandir el uso de una vacuna o mAb profiláctico a nuevas poblaciones; incluir más cepas objetivo en una vacuna; y desarrollar vacunas combinadas, lo que podría reducir el número de inyecciones, adaptarse mejor a los calendarios nacionales de vacunación e incrementar la tasa de cobertura de la vacuna. Además, algunos candidatos utilizan un enfoque completamente nuevo para abordar una enfermedad, como emplear una tecnología diferente o dirigirse a una parte distinta del antígeno.