La acción de GlaxoSmithkline (GSK) cotiza actualmente en 14,9 libras, situándose en la parte inferior de su rango de variación del último año. En este periodo se ha movido entre 14 y 17 libras, alcanzado máximos en octubre de 2016 y en junio, mientras que el mínimo lo marcó hace una semana tras una fase bajista durante tres meses. En las últimas sesiones ha ido recuperando posiciones.
Analizando un periodo temporal más amplio se puede apreciar una senda alcista que inició en 2008 tras caer por debajo de las 10 libras. Desde entonces, aunque con ciertos altibajos, este valor ha ido ganando posiciones. GSK se mueve actualmente lejos del máximo histórico que marcó a finales de los 90’s cuando llegó a superar las 22 libras, casi un 50 por ciento por encima de su precio actual.
Los últimos resultados corresponden al cierre del segundo trimestre de este año. Las ventas ascendieron a 7.320 millones de libras, un 12 por ciento más que en el ejercicio anterior, mientras que el resultado fue negativo en 180 millones de libras, cifra inferior a las pérdidas de 492 millones de libras del año anterior.
Por áreas de actividad la división farmacéutica aportó el 59,5 por ciento de la facturación, con un crecimiento en el año del 12 por ciento; vacunas el 15 por ciento, con un incremento del 16 por ciento; mientras que la de productos de consumo el 26 por ciento, con un crecimiento del 10 por ciento. Destaca el dinamismo que muestran los productos de reciente introducción que aportan ya el 33 por ciento de las ventas y que han crecido en el año un 62 por ciento.
Dentro de la división farmacéutica el área de enfermedades respiratorias generó el 21 por ciento de la facturación, aumentando interanualmente un 14 por ciento; HIV, el 26 por ciento con un incremento del 29 por ciento; enfermedades inmunológicas, un 2 por ciento, creciendo un 19 por ciento; mientras que el resto de especialidades, un 31 por ciento, retrocediendo ligeramente (un 1 por ciento).
Por áreas geográficas, Estados Unidos aportó el 37 por ciento de la facturación, aumentando sus ventas un 15 por ciento; Europa, el 27 por ciento, con un incremento del 11 por ciento; mientras que el resto de mercados, el 36 por ciento, con un aumento del 10 por ciento.
Al apartado de I+D destinó en el segundo trimestre 1.260 millones de libras, un 42 por ciento más. Esta inversión supuso un porcentaje sobre los ingresos del 17,2 por ciento, ratio superior al de la media del sector.
En el primer semestre las ventas ascendieron a 14.704 millones de libras, un 15 por ciento más que el pasado año.
GSK continúa implementando su programa de control de costes para lograr una reducción adicional de gastos de 1.000 millones de libras para 2020. Por otra parte, mantiene su objetivo de alcanzar un crecimiento anual medio hasta 2020 del 5 por ciento, mientras que el beneficio por acción podría aumentar a una tasa media anual de un 10 por ciento.
En relación con su posible comportamiento en bolsa, su perfil actual es de recuperación, tendencia que podría mantener en el corto plazo, reduciendo parte de la pérdida incurrida en los meses anteriores.