«Hay que revisar la política de precios; no podemos estar sometidos a bajadas continuas sin ninguna previsión»

EG entrevista a Enrique Ordieres, presidente del Grupo Cinfa.

Enrique Ordieres
Enrique Ordieres, Presidente de Cinfa.
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Con motivo de la visita de El Global a la nueva planta de Cinfa, NEO, en Pamplona, Enrique Ordieres, presidente del Grupo Cinfa, ha charlado con este medio acerca de las normativas de actualidad o futuras que impactarán en el sector, así como de la importancia de la capacidad de producción a nivel nacional y el esfuerzo que realiza la compañía cada día en aportar su granito de arena para potenciar la I+D española.

Pregunta. ¿Qué valoración hace de los objetivos de la compañía en España en lo que llevamos de 2024?

Respuesta. Lo primero, consolidar todo el esfuerzo que estamos haciendo con la planta NEO, que ya está funcionando casi a pleno rendimiento. Estamos creciendo mucho y estamos satisfechos. Cinfa está adquiriendo, de una manera equilibrada, un lugar importante en el mercado y, dentro de este momento de cambio normativo a nivel nacional y en Europa, queremos intentar dar un poco de estabilidad también al sistema, al modelo, a las farmacias, al sector y a los pacientes. Para ello hemos hecho este esfuerzo con NEO; estamos poniendo en valor la importancia de tener unas plantas y fabricación en España. También estamos haciendo, desde hace años, un esfuerzo de externalización importante. A pesar de la situación actual de la geopolítica, hemos mantenido el crecimiento y el 29 por ciento de nuestra facturación es internacional. Es un volumen muy grande y tenemos mucho trabajo en los más de 100 países en los que estamos presentes.

P. La nueva legislación farmacéutica europea impactará de lleno en el sector de la industria. ¿Qué opina de esta normativa?

R. Todo viene tras las vivencias de la pandemia, la importancia de garantizar el suministro… A partir de aquí surgió la Estrategia Farmacéutica Europea y compartimos al cien por cien sus líneas generales: garantizar el acceso a los medicamentos a los pacientes y poner en valor lo que es una fortaleza también de España, que es la fabricación nacional. Tenemos 174 plantas, 21 de genéricos y en Cinfa tenemos cuatro plantas de medicamentos y productos sanitarios, y otros dos de I+D. Por aquí va la Estrategia Farmacéutica Europea, que busca recuperar la competitividad y el liderazgo europeo en la I+D, en la fabricación, sobre todo, en beneficio de nuestros pacientes, y buscar también una mayor resiliencia ante cualquier cambio, tanto en la demanda o en alguna crisis que pudiera haber. Es importante entender que es crucial tener fabricación local y cercana, porque si no, en un momento de crisis, con todos los problemas que hay, depender en exceso del extranjero es muy delicado.

P. Conlleva riesgos…

R. Muchos riesgos. Debemos ser conscientes de ello. Y, además, poner en práctica la Estrategia. Habrá que revisar la política de precios que tenemos en nuestro país; no podemos estar sometidos a bajadas continuas de precios sin ningún tipo de previsión. También hemos pasado años de una inflación muy elevada, con precio de medicamento establecido, sin que cambie más que normalmente a la baja, y eso habrá que revisarlo en algunas presentaciones, en algunas moléculas, para dar estabilidad a todo el sector, ya no solo a la industria, y confianza al paciente para que tenga cierta garantía de acceso y continuidad en sus tratamientos. Estamos hablando de medicamentos que, en el caso de los genéricos, el 50 por ciento tiene un precio menor de 1,60 euros. Por tanto, queremos seguir consiguiendo que estos medicamentos aporten valor y diferenciar la fabricación nacional de la exterior, porque esto genera riqueza colectiva para el país.

P. ¿Qué pediría entonces al Ministerio para fomentar los genéricos?

R. En primer lugar, como compañía global, pediría estabilidad y previsibilidad a nivel general, porque el mundo de la industria farmacéutica es un mundo a muy largo plazo y conseguir que las inversiones funcionen y luego se amorticen, es a un plazo muy largo. Si quieren que haya plantas y fábricas y seamos líderes en Europa, habrá que dar un marco de cierta estabilidad. Por supuesto, pido además una nueva política de precios; también me preocupa que en Europa se prevean cambios a la hora de financiar nuevos medicamentos o no. Hay que equilibrar. Los genéricos llevan más de 10 o 12 años prácticamente estancados en el mercado en cuanto a cuota, muy por debajo de otros países europeos, y no estaría mal que se haga una política que pueda fomentar su utilización, porque la confianza creo que ya está ganada después de 25 años, pero hay que darle visibilidad. Y, por supuesto, que haya mucha investigación y mucho desarrollo en nuestras fábricas y en nuestras compañías para que ni España ni Europa pierdan competitividad. El medicamento produce mucho valor a un precio mucho más que razonable.

P. Además, la industria es un sector tractor…

R. Exacto, la industria farmacéutica hace el 21 por ciento de la I+D española. A veces nos equivocamos cuando enfrentamos o buscamos posiciones diferentes entre las que se llaman compañías innovadoras y las compañías de genéricos. Tenemos muchas cosas en común y deberíamos explotarlas. Se puede buscar un equilibrio entre ambas y ahora estamos en un momento crucial, con la Estrategia de la Comisión Europea, pero también en España con la reforma de la Ley de Garantías (han pasado 20 años y es necesario adecuarla) o el sistema de precios. Soy farmacéutico y debemos reivindicar que las farmacias puedan ejercer su papel sanitario como merecen y con la capacidad que tienen, más ahora que la atención primaria está bastante colapsada. No tiene sentido que no se puedan sustituir determinadas formas farmacéuticas por otras. Ni se puede entender que los farmacéuticos no tengan capacidad para hacer programas de cribado, para al final ayudar al paciente, que es lo que todos tenemos que buscar en este foco común.

P. También está sobre la mesa el Plan de la Industria Farmacéutica…

R. Sí. Veremos… porque para que cualquier norma llegue a publicarse, estamos en un momento crítico, con una visión bastante cortoplacista para lo que necesitamos en el sector y está claro que tenemos un gran tejido industrial: 174 plantas de fabricación de medicamentos o de APIS en España, 21 de genéricos, en el caso de estos últimos, con un balance de exportación importante, con mucha inversión, con creación de puestos de trabajo… Es muy sencillo verlo y aquí es donde deberíamos estar todos juntos, todo el sector. Tampoco nos olvidamos del papel de la distribución farmacéutica. Todo está incluido en el ridículo precio del medicamento: la inversión para la planta, el desarrollo del medicamento, la fabricación, las materias primas, el material acondicionado, la serialización, la farmacovigilancia y la distribución farmacéutica que los lleva al punto más recóndito de nuestra geografía y el valor de la farmacia. Y, además, el IVA. Por tanto, todavía retorna un poco la aportación al sistema. Y muchos de ellos son medicamentos de alto valor, esenciales. No podemos poner en riesgo un suministro adecuado de este tipo de medicamentos que, en muchos casos, son muy buenos, la mayoría son muy baratos y, además, en algunos casos, de difícil sustitución. Entonces, vamos a hacer un plan para garantizar todo esto.

P. ¿Cuál es el pipeline de la compañía?

R. Nosotros tenemos probablemente el vademecum más complejo de todas las compañías no solo en España. Si hablamos del Grupo, tenemos más de 6.000 presentaciones. Y si hablamos de ‘farma’ de medicamentos tenemos más de 1.500 presentaciones a nivel global. Tenemos medicamentos en todas las áreas terapéuticas con una mayoría de fabricación propia y seguimos buscando oportunidades para mejorar los tratamientos de los pacientes. Por un lado, estamos pendientes de los vencimientos de las patentes para sacar nuevos genéricos en el mercado. También estamos buscando mejoras en las formulaciones o en las formas de administración de algunos medicamentos de uso más comunes para síntomas menores y estamos buscando mejoras en servicios para los pacientes, siempre a través de las farmacias. Y todo ello con más de 110 personas que trabajan en áreas de I+D y que ponemos en el mercado cada año 200 presentaciones, entre España y otros países. Estamos hablando de 110 países en los que hay productos de Cinfa.

P. ¿Cuál es el peso de España dentro de la compañía?

R. España es nuestro foco mayoritario. Siempre priorizamos España y a nuestros pacientes a través de la farmacia. El 71 por ciento del peso de todo nuestro grupo es nacional y el 29 por ciento es internacional. Llevamos muchos años centrados en dos estrategias, por un lado de diversificación y, por otro, de internacionalización. Y el peso de la internacionalización es muy grande, con un volumen muy grande, sobre todo teniendo en cuenta que también el volumen español ha crecido mucho. Solo para mantener ese 29 por ciento hay que hacer mucho esfuerzo.

P. Tal y como has señalado, Cinfa cuenta con cuatro plantas de producción y dos centros de I+D en España... ¿A qué se dedica cada una de ellas?

R. Nuestras dos principales plantas de medicamentos están en Navarra. En Olloki está el centro de decisión. Y tenerlo en Navarra y en España es de valor. En Olloki, además de la nueva planta NEO, tenemos una planta de fabricación de medicamentos de alta especialización, los medicamentos oncológicos inmunosupresores, además de toda la fabricación de los medicamentos más normales, nuestro centro logístico, nuestro centro de preparación de pedidos de aire acondicionado, muy evolucionados. En Soria tenemos una planta también importante de medicamentos hormonales, sobre todo para terapias de la salud de la mujer, pero también otros para cánceres hormonodependientes, que somos uno de los fabricantes autorizados. Tenemos una planta también con una parte importante de I+D en Valencia, y esta es la cuarta, donde fabricamos productos de ortopedia, productos para mejorar la movilidad. Y, finalmente, los dos centros de I+D están en Pamplona y en Alcalá de Henares, en Madrid. Creo que es un modelo de inversión en cuatro comunidades autónomas de nuestro país, de esfuerzo y de creación de valores de riqueza para España.

P. Uno de los desafíos actuales de la industria farmacéutica son los problemas de suministro. ¿Qué acciones se llevan a cabo desde Cinfa para paliar los desabastecimientos?

R. En los últimos años hemos incrementado nuestro stock, tanto de materias primas como de productos intermedios, de material acondicionado… por un valor de más de 30 millones de euros, es decir, casi el valor de una planta nueva. Y esto con el fin de intentar minimizar la dependencia de otros países, que complica la situación en casos de problemas de suministro. cuando la demanda crece de manera importante porque alguien que tiene una cuota de mercado grande tiene algún problema, no es fácil que de la noche a la mañana los demás podamos compensar ese incremento tan grande de cuota de mercado. Buscamos proveedores alternativos de materia prima y el esfuerzo es grande. Pero a veces los tiempos no permiten reaccionar. Si tenemos un fuerte componente industrial en nuestro país, las posibilidades de riesgo de desabastecimientos o de falta de suministro continuado es menor. Por eso es tan importante dar estabilidad y previsibilidad a las empresas que apostamos por nuestro país.

P. ¿Qué otros retos se presentan a corto, medio y largo plazo para la compañía?

R. A corto plazo, poder salvar las deficiencias que tienen algunas de las normas que todavía están vigentes, porque no se puede estar bajando cuando se quiera el precio de un medicamento, y permitir equilibrar un modelo de fabricación, una cuenta de resultados, para hacer sostenible la compañía y el valor que aportamos. A medio plazo, como sector, tenemos que dar a entender la necesidad de que las normas europeas se transpongan de manera adecuada las necesidades y los pacientes de nuestro país. Todos, tanto industria como distribución y farmacia tenemos que trabajar de manera conjunta para mejorar y garantizar el correcto acceso a los medicamentos. Cinfa también a medio plazo está trabajando el desarrollo de más de 25 medicamentos de manera simultánea, hay que consolidar este crecimiento y de todas estas nuevas plantas y algunos otros proyectos que tenemos adelante. Y más a largo plazo, el reto que tenemos es crear valor para nuestro país. Creo que no se pone en valor el esfuerzo que hacen las empresas o la importancia de la generación de riqueza en todos los sectores. Deberíamos tener una visión más a largo plazo de cómo podemos apostar por nuestro país. No me olvido de la parte social de los pacientes ni de la parte medioambiental y esto pasa por las empresas, por dar una imagen positiva del valor que pueden aportar las empresas en España.