Mantener la fuerza de la industria farmacéutica británica debe ser una prioridad ante la salida de Reino Unido de la Unión Europea. Así lo ha asegurado Mike Thompson, director ejecutivo de la patronal de la industria farmacéutica innovadora británica (ABPI) tras una reunión mantenida por su organización con los parlamentarios miembros del denominado Comité de Salida de la Unión Europea.
“El Gobierno dice que está buscando un acuerdo a medida para Gran Bretaña; y como parte del mismo, la regulación sobre medicamentos jugará un papel importante”, ha explicado Thompson, que ha recordado que “esta área crítica tiene un impacto significativo en la industria farmacéutica y, por eso, estamos trabajando con el Gobierno para conseguir beneficios con la firma de un acuerdo”. En este sentido, ha apuntado, “ la alineación del Reino Unido y la cooperación con el marco regulatorio de la UE en materia de medicamentos puede ser un objetivo común para nuestro Gobierno y para los estados miembro; y debe ser un objetivo prioritario en las negociaciones del Brexit”.
Para la patronal, la robustez y la alineación internacional de la regulación de los medicamentos han sido esenciales para proteger y mejorar la salud de los pacientes, ha garantizado la eficacia y la seguridad los avances de la innovación médica a grandes poblaciones de pacientes, minimizando los retrasos y los costes. Por este motivo, la organización solicita un marco de referencia en materia regulatoria “desde el primer día” de la salida formal de Reino Unido de la UE, con el objetivo de mantener la disponibilidad y el suministro de fármacos.
Precisamente con el objetivo de mantener esta armonización regulatoria y lograr que el acuerdo de salida no acabe con el tejido empresarial farmacéutico en el país, la industria farmacéutica ha establecido el Programa de Transición de Ciencias de la Vida del Reino Unido, para asegurar que el sector se mantiene en una posición fuerte en su nueva relación con Europa y el resto del mundo.
Hasta la fecha, el trabajo del Programa y de su Grupo Directivo ha consistido en establecer un consenso sobre las cuestiones que influyen en el mantenimiento y el crecimiento de un entorno de ciencias de la vida de primer nivel en el Reino Unido fuera de la UE.
Para ello, este programa buscará identificar la posición óptima para el sector frente a posibles escenarios de salida y generar ideas con enfoques ágiles para superar barreras y mitigar los posibles riesgos ante la salida de la UE.
Así, el nuevo proyecto puesto en marcha buscará identificar oportunidades para hacer que el panorama nacional del Reino Unido sea lo más fuerte y atractivo posible para la industria farmacéutica.
Además, otro de los objetivos se basará en proporcionar opciones sobre la forma en que el Reino Unido puede negociar con la UE y los organismos pertinentes para obtener el resultado óptimo para la industria británica y europea, los sistemas de salud y los pacientes.
Por último, pretenden garantizar un marco para un diálogo continuo entre la industria y el gobierno.
El Programa se enfoca en seis flujos de trabajo: fiscal y comercial, propiedad intelectual, fabricación y suministro, personas, regulación e investigación y desarrollo.