Iniciar un ensayo clínico requiere de numerosos protocolos a cumplimentar y la recopilación de amplias cantidades de datos, lo que dificulta en muchos casos la ejecución y eficiencia de los mismos. Todo esto ha provocado que el modelo de ensayos se haya convertido en un sistema insostenible por su incapacidad a la hora de investigar tratamientos innovadores, por lo que el proceso debe ir cambiando.
En este sentido los expertos solicitan un importante cambio en el diseño de los ensayos para hacerlos eficientes, tal y como se puso de manifiesto en la Jornada “Retos en la investigación clínica con medicamentos”, celebrada por la Sociedad Española de Farmacología Clínica (SEFC) la semana pasada en Madrid.
Durante la reunión se dieron las claves para que un ensayo clínico sea eficiente. En este sentido, los ensayos deben cumplir la característica de trazabilidad, no sobrecargar de información, simplificar los datos recogidos, seleccionar a los pacientes adecuados y aprovechar la tecnología existente.
Entre las posibles soluciones y novedades que mejorarían el diseño de los ensayos y, por tanto, los harían más eficientes se encuentra la implicación del paciente: “Debemos fomentar la existencia de pacientes informados e implicados para mejorar los ensayos clínicos. Esto puede hacerse a través de las asociaciones que pueden colaborar para conocer mejor las preocupaciones de los pacientes, las barreras de reclutamiento, el contenido del consentimiento informado, etc.”, explicó durante la jornada Esther Hernández, del departamento de supervisión clínica de Pfizer.
Además de esto, desde Pfizer destacan la importancia de humanizar la participación del paciente en los ensayos, manteniéndolos informados en todo el proceso del ensayo, y de los resultados obtenidos en el estudio una vez finalice.
Otro de los posibles cambios es la actualización de los protocolos, ya que todos los expertos consideran que están obsoletos. Para ello, “se debe incluir la investigación clínica como opción de tratamiento en el sistema sanitario”, afirmó Hernández.
Por último se destacó la colaboración con hospitales y entidades para mejorar los ensayos clínicos en cuanto a innovación, no sólo a nivel nacional, sino también con entidades internacionales.