La patronal de la industria farmacéutica británica (Abpi) ha querido recordar que es la propia industria farmacéutica la que mayor riesgo asume en la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos. Así lo ha puesto de manifiesto el director general de esta patronal, Richard Torbett, en respuesta a la publicación del informe ‘Pills and profits’, publicado por las organizaciones Stop Aids y Global Justice Now, que asegura que la industria farmacéutica se beneficia de las investigaciones realizadas con fondos públicos. En concreto, el estudio, que cuenta con el respaldo de 20 asociaciones de pacientes del país, pone como ejemplo varios medicamentos que, en etapas muy tempranas, han sido desarrollados por instituciones públicas y que, más tarde fueron adquiridos por varias compañías. Es el caso de Abiraterone, para el cáncer de próstata, Infliximab, para la artritis o Alemtuzumab , para la leucemia linfocítica crónica de células B.
Heidi Chow, de Global Justice Now y una de las autoras del informe ha asegurado que las grandes compañías farmacéuticas “están estafando al adquirir medicamentos desarrolladas con dinero público y vendiéndolos porteriormente al NHS a precios exorbitantes. Esto supone un robo a la luz del día a los contribuyentes británicos por parte de algunas de las corporaciones más rentables a nivel mundial”.
Sin embargo, desde la patronal británica, Torbett ha querido recordar que son las compañías farmacéuticas “las que tienen la mayor parte del riesgo financiero en el desarrollo de medicamentos, asumiendo la mayoría de los costes, así como los posibles fracasos en los ensayos clínicos”.
En este sentido, el director general de la patronal británica asegura que las previsiones apuntan a que la industria invertirá un billón de dólares en investigación y desarrollo en los próximos seis años, incluyendo inversiones en proyectos que probablemente fracasen. Esta, ha señalado, “es una parte necesaria del proceso de innovación y es muy poco probable que los gobiernos estén dispuestos o capacitados para asumir este riesgo financiero”.
Por último, Torbett ha puntualizado en su comunicado que, una vez que se lanza con éxito al mercado un nuevo medicamento, el Gobierno de Reino Unido tiene una de las evaluaciones más estrictas del mundo con el objetivo de garantizar que el precio establecido para los medicamentos sea rentable para el sistema nacional de salud del país. Esto, ha aseverado el director general de la Abpi, garantiza que las empresas le cobren los medicamentos de una manera responsable.