Tras la irrupción de la pandemia de la COVID-19, la tecnología ARNm se ha destapado como una respuesta eficaz a los retos en salud que están por venir, también en otras áreas terapéuticas como el cáncer o las enfermedades raras. No en vano, se trata de una tecnología con más de 40 años de desarrollo que ha revolucionado el ámbito de las vacunas y ha contribuido notablemente al control de una de las emergencias sanitarias más graves de los últimos años; ahora, abre un gran abanico de posibilidades.
En este sentido, la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) ha organizado el curso 'Medicina ARN mensajero' con el objetivo de formar y actualizar conocimientos acerca de los beneficios y la versatilidad de esta tecnología en el desarrollo de nuevas vacunas e inmunoterapias, y sobre la apuesta que se esta haciendo en España en este campo. Del mismo modo, estos cursos buscan promover la reflexión y el debate entre los asistentes para poner en valor la eficacia y las posibilidades de la tecnología ARNm.
Posibilidades de la tecnología ARNm
Jaime Jesús Pérez, presidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV) y director del curso, ha ensalzado las alternativas que aporta esta tecnología: "Son muchas las posibilidades y son muchos los tratamientos que podemos tener, en un plazo de tiempo no muy largo. De hecho, tenemos un gran arsenal de vacunas que está por venir: virus respiratorio sincitial, citomegalovirus, gripe, rabia, metaneumovirus incluso VIH". Asimismo, el director ha destacado las terapias en desarrollo para enfermedades raras, como la fibrosis quística. El especialista ha explicado que este tratamiento consiste en una terapia inhalada que podría reparar el fallo celular que provoca esta enfermedad, de modo que la tecnología ARNm codificaría la alteración genética que produce la fibrosis quística abriendo la posibilidad de conseguir una solución, mediante una inhalación mensual.
Por su parte, Jose María Guillén, director médico de Moderna en España y Portugal, ha asegurado que la compañía es una referencia en este ámbito con un trabajo demostrable con más de 10 años de experiencia. "Moderna lleva más de 12 años investigando en esta tecnología, pero la pandemia precipitó el desarrollo de la vacuna frente al SARS-CoV-2, aunque va mucho más allá las posibilidades que tiene esta plataforma. No sólo a nivel de vacunas frente a enfermedades infecciosas, sino también para el tratamiento de enfermedades metabólicas como puede ser la fenilcetonuria, la acidemia propiónica o acidemia metilamalónica".
En declaraciones a EG, Guillen ha aclarado que el ARN mensajero permite sintetizar las proteínas de forma correcta solucionando el déficit de las encimas que provocan este tipo de patologías, y añade que abre la puerta también al tratamiento de enfermedades metabólicas raras. Asimismo, ha apundado que también se encuentra en desarrollo clínico tratamientos personalizados de neoantígenos que se presentan como una gran esperanza para el tratamiento del melanoma. "Este tratamiento permite identificar que proteínas producen las células tumorales y, mediante ARNm se enseña al organismo a identificar que células están produciendo estas proteínas y eliminarlas", ha explicado el director médico.
Todo un horizonte por delante
Sin embargo, el terreno de las vacunas es el que esta más avanzado y mas soluciones a corto plazo esta otorgando. Actualmente el pipeline de Moderna cuenta con más de 45 tratamientos en desarrollo y algunos en las últimas fases de desarrollo clínico (VRS, Gripe, nuevas variantes de la COVID, CMV) y en total se están investigando tratamientos para 14 enfermedades diferentes. Aunque la vacuna para el VRS es la que se antoja más próxima, el director médico de la compañía espera que este tratamiento reciba la aprobación regulatoria el próximo 2024.
Por otro lado, Pérez ha indicado que para ello "es necesario acondicionar nuestros recursos a la velocidad de llegada de estos nuevos productos". De hecho, el director ha ejemplificado esta realidad con las vacuna frente al virus de Epstein-Barr. "Es fundamental tener la capacidad de investigación en cuanto a la carga de enfermedad y a la efectividad de las vacunas. En el caso de esta vacuna, aunque hay evidencia, no está totalmente claro el papel que juega este virus en la esclerosis múltiple. La cuestión es que vamos a tener la solución o podemos tener la solución sin tener resueltos todavía gran parte de los interrogantes que existen en torno a esta enfermedad".
En definitiva, la tecnología ARN mensajero ha dado un paso adelante en un gran momento de gran necesidad, reivindicándose también con el objetivo de poder facilitar a la población y a los sistemas de salud nuevas herramientas, tal y como ha significado Guillén.