La vacuna COVID-19 adyuvada de Novavax, adaptada a las nuevas variantes de la cepa XBB, ha recibido la autorización de comercialización por parte de la Comisión Europea para proteger frente a la COVID-19 a personas de 12 o más años.
La decisión sigue la opinión positiva del Comité de medicamentos de uso humano (CHMP) de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y se basa en datos no clínicos que demuestran que la vacuna COVID-19 de Novavax induce respuestas inmunitarias funcionales contra las variantes XBB.1.5, XBB.1.16 y XBB.2.3, además de inducir respuestas de anticuerpos neutralizantes frente a las subvariantes BA.2.86, EG.5.1 FL.1.5.1 y XBB.1.16.6 de reciente aparición. "Estos datos indican que la vacuna puede estimular ambos brazos del sistema inmunológico y puede inducir una respuesta amplia contra las variantes circulantes", ha apuntado la compañía a través de un comunicado de prensa.
Primera vacuna adaptada de proteínas
"La aprobación de la única vacuna contra la COVID-19 basada en proteínas y sin ARNm actualizada en la UE es un hito importante a medida que continúa la necesidad de vacunación", ha señalado John C. Jacobs, presidente y director ejecutivo de Novavax.
Tal y como ha apuntado John C. Jacobs, la compañía ha informado de su colaboración con los Estados miembro que han solicitado dosis a través del acuerdo de compra anticipada para confirmar el momento de entrega de las dosis país por país. "Novavax está trabajando estrechamente con las autoridades nacionales para que nuestra vacuna actualizada se entregue y esté disponible en Europa en las próximas semanas", ha afirmado.
Necesidad de diferentes plataformas
Por otro lado, en referencia a este anuncio, el epidemiólogo Antoni Trilla, decano y catedrático de Medicina Preventiva de la Universidad de Barcelona, ha destacado que, "sin duda, hacen falta más vacunas, tanto actualizadas a la posible evolución del SARS-CoV-2 como fabricadas con distintas tecnologías que ofrezcan los mejores perfiles de seguridad y efectividad posibles".
"Además, se deben considerar otros aspectos logísticos como coste-efectividad o facilidad de almacenamiento, distribución y administración. Las vacunas de proteínas suponen una alternativa válida y complementaria a las vacunas de ARNm. Son seguras, bien toleradas y su efectividad es comparable, siempre que se adapten a las recomendaciones emitidas por las autoridades sanitarias internacionales (EMA y FDA, fundamentalmente) al respecto de qué variantes incluir", ha agregado Trilla.
Por su parte el virólogo Raúl Ortiz de Lejarazu, profesor de Microbiología y asesor científico en el Centro de la Gripe de Valladolid, ha señalado que "depender solo de una vacuna o de un tipo de tecnología es arriesgado". "Las vacunas proteicas adyuvadas constituyen una opción de seguridad muy contrastada. Además, las basadas en la tecnología recombinante conjugan flexibilidad y versatilidad junto a una fidelidad respecto a la cepa de virus diana casi total", ha afirmado. Un aspecto que, en su opinión, es "muy importante", ya que actualmente tanto el Centro Europeo para la Prevención y Control de las Enfermedades (ECDC) como la OMS han recomendado vacunas actualizadas.
"La combinación de estas nuevas vacunas proteicas recombinantes también añaden la característica de inmunopotenciación de la respuesta inmune por la acción del adyuvante lo que las hace especialmente indicadas para las poblaciones diana en esta etapa postpandémica temprana", ha concluido Lejarazu.
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