Lilly ha cerrado el segundo trimestre de 2025 con unos ingresos globales de 14.157 millones de euros, lo que representa un crecimiento interanual del 38%. A través de un comunicado, la compañía ha explicado que este aumento se debe principalmente al fuerte impulso de sus productos clave, Mounjaro y Zepbound. El volumen de ventas ha crecido un 42%, aunque este avance se vio parcialmente compensado por una caída del 6% en los precios realizados.
En cuanto a la distribución geográfica, los ingresos procedentes de EEUU se elevaron un 38%, hasta alcanzar los 9.837 millones de euros, impulsados por un aumento del volumen del 46%, aunque afectados por una reducción del 8% en los precios. Por su parte, las ventas fuera de Estados Unidos crecieron un 37%, hasta situarse en 4.313 millones de euros, gracias a un alza del 35% en volumen y un efecto favorable del tipo de cambio del 3%, que fue parcialmente contrarrestado por una disminución del 1% en los precios.
Los productos clave han tenido un comportamiento destacado durante el trimestre. En este sentido, Mounjaro generó unos ingresos de 4.731 millones de euros, con un crecimiento del 68% tanto en el mercado estadounidense como en otros mercados internacionales. En paralelo, la inversión en investigación y desarrollo (I+D) de la compañía aumentó un 23%, situándose en 3.039 millones de euros, equivalentes al 21,4% de los ingresos.
Avances en su cartera de productos
En cuanto a la cartera de productos y desarrollo, Lilly ha resaltado avances significativos. En primer lugar, la compañía ha destacado resultados positivos en los ensayos clínicos de orforglipron para el tratamiento de la obesidad, que continúan mostrando potencial para ampliar su oferta en el área de enfermedades metabólicas. Asimismo, ha avanzado en el estudio SURPASS CVOT, enfocado en evaluar los beneficios cardiovasculares de Mounjaro en pacientes con diabetes tipo 2, cuyos primeros datos se esperan próximamente. También ha hecho hincapié en los progresos de Jaypirca, su terapia dirigida para leucemia linfocítica crónica, que mostró resultados prometedores frente a Imbruvica, consolidando su posición en el mercado oncológico.
Como consecuencia del sólido desempeño, Lilly ha revisado al alza sus previsiones para el conjunto del año 2025. Ahora espera que los ingresos totales se sitúen entre 54.600 y 56.420 millones de euros, por encima del rango anterior de entre 52.780 y 55.510 millones. Asimismo, el beneficio por acción GAAP se ajusta a un rango de entre 18,97 y 20,11 euros, mientras que el beneficio por acción no-GAAP se espera entre 19,79 y 20,93 euros.
Por último, el consejero delegado de Lilly, David A. Ricks, ha destacado el sólido rendimiento del trimestre, impulsado por las fuertes ventas de Zepbound y Mounjaro, así como el avance constante de la cartera de productos. Además, ha puesto el foco en las adquisiciones recientes de SiteOne Therapeutics y Verve Therapeutics, que fortalecen la posición de Lilly en áreas clave como la biotecnología y la terapia génica.