Tras la decisión de la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos y Productos Sanitarios (CIPM), adoptada en su reunión de julio, de no financiar Kisunla (donanemab, Lilly), indicado para adultos con enfermedad de Alzheimer sintomática temprana en fase de deterioro cognitivo leve y demencia leve, el presidente y general manager de Lilly España, Portugal y Grecia, Julio Gay-Ger, ha reaccionado mediante una carta abierta. En ella, ha admitido que "esta decisión nos entristece profundamente, porque detrás de cada expediente administrativo hay personas reales: pacientes que esperan, familias que acompañan y profesionales sanitarios que necesitan herramientas para actuar a tiempo".
A continuación, ha subrayado que en los últimos meses, "desde Lilly hemos mantenido un diálogo permanente, constructivo y respetuoso con el Ministerio de Sanidad –proceso que valoramos y alentamos-, realizando un esfuerzo muy significativo para que el acceso a esta innovación fuera posible a través del Sistema Nacional de Salud". Asimismo, ha señalado que "no hemos dudado en ofrecer soluciones para cada posible obstáculo, porque creemos que una innovación de este tipo debe llegar a todos y cada uno de los pacientes elegibles, con equidad y dentro del sistema público".
Aunque la decisión les ha "sorprendido y desilusionado", Gay-Ger ha insistido en que "no detendrá nuestro firme compromiso de ayudar a los pacientes que sufren de la enfermedad de Alzheimer en España", ya que "mientras se desarrollaba este proceso de evaluación, desde Lilly hemos mantenido abierto un programa de uso temprano que ha permitido que pacientes españoles estén en tratamiento con donanemab".
En su carta, que se ha publicado después de que los pacientes lamentaran la decisión de la CIPM, Gay-Ger ha recordado que este tratamiento es el resultado de más de 35 años de investigación de Lilly en la enfermedad de Alzheimer, un periodo de "hipótesis, ensayos, moléculas que no llegaron y la perseverancia de quienes sabían que valía la pena seguir". Por primera vez, ha asegurado que "podemos hablar de un tratamiento que no solo alivia síntomas, sino que modifica el curso de la enfermedad y cuenta con evidencia que respalda la finalización del tratamiento una vez eliminadas las placas de amiloide del cerebro". De hecho, ha manifestado que "en población europea, donanemab ha demostrado reducir el riesgo de progresión al siguiente estadio clínico en un 38% y el riesgo de progresión a demencia moderada en un 48% frente a placebo".
Pese a la situación, Gay-Ger ha expresado que "las necesidades de los pacientes no se detienen mientras avanzan los procesos administrativos". Por esa razón, y en paralelo al compromiso de la compañía de seguir trabajando por la financiación pública, ha anunciado que "donanemab estará disponible en España a través del ámbito sanitario privado para los pacientes que, tras la valoración de su especialista, cumplan los criterios clínicos establecidos". "Cuando existe una opción terapéutica autorizada para una enfermedad tan devastadora, no podemos retrasar más su disponibilidad", ha defendido.
Llegando al final del comunicado, Gay-Ger ha pronunciado que "la enfermedad de Alzheimer no solo afecta a la memoria", sino que "afecta a los proyectos de vida, a la independencia y al tiempo compartido con quienes más queremos". "Nuestro compromiso con los pacientes y sus familias es firme y continuado: seguiremos trabajando sin descanso para que donanemab llegue a través del Sistema Nacional de Salud a todos los que puedan beneficiarse de él. Porque el tiempo para cambiar el curso de la enfermedad de Alzheimer es ahora", ha concluido.
La respuesta de Sanidad
Horas después del comunicado de los pacientes y la posterior carta abierta de Gay-Ger, Sanidad respondió a la compañía. Fuentes oficiales del Ministerio calificaron el beneficio clínico demostrado del fármaco, pese a la autorización europea, como "muy (MUY) limitado", aseguraron que existe "un debate intenso ahora mismo en el campo científico" al respecto, a la vez que consideraron que "el coste es muy (MUY) elevado para el valor clínico que aporta".
En este sentido, las mismas fuentes subrayaron que el Ministerio se mostró "favorable a apoyar" la financiación del medicamento en el debate de la CIPM, ya que consideran "que es una manera de ir dando acceso" al tratamiento: "También porque es una manera de generar el marco de financiación para los tratamientos que puedan venir en el futuro en esa línea". Las mismas fuentes, y refiriéndose a la compañía, indicaron que a lo largo del proceso no percibieron "ese elemento de colaboración para lograr un acuerdo que pudiera hacer que todos los actores aceptaran la financiación de ese medicamento".