Los avances en el tratamiento antirretroviral han mejorado de manera sustancial la expectativa de vida de las personas que viven con VIH (PVVIH). En los últimos 10 años, según la cohorte CoRIS, se ha duplicado el número de PVVIH que superan los 50 años de edad. Esto se debe gracias al desarrollo de nuevas alternativas terapéuticas que han permitido poner el foco en otros aspectos como la optimización del tratamiento antirretroviral. Aún así se plantean nuevos retos como la mejora del diagnóstico precoz, la priorización de la prevención de nuevas infecciones, la búsqueda de soluciones que se adapten al estilo de vida de las PVVIH y la lucha frente al estigma social entre otros.
Con el objetivo de actualizar la información sobre el VIH, la compañía farmacéutica ViiV Healthcare ha organizado el seminario “Retos y cambio de paradigma en el VIH”, en el que se ha realizado una revisión de la situación actual en España y los retos por cubrir desde una perspectiva médica, pero también reflexionando sobre las necesidades de las PVVIH.
Según el doctor Santiago Moreno, jefe de Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Ramón y Cajal, “el VIH ha pasado de ser una enfermedad desconocida y mortal hace 30 años a una patología crónica que apenas tiene repercusiones en la salud de los que la padecen”. El experto ha explicado que, en lo que respecta a tratamiento antirretroviral, “la aparición de dolutegravir está permitiendo considerar esquemas terapéuticos nuevos, igual de eficaces, que suponen acompañarlo solo con un fármaco. Los beneficios pueden ser la menor toxicidad y la reducción del coste, así como una mayor comodidad para el paciente y adherencia al tratamiento”.
Eliminar el estigmaSegún la encuesta Positive Perspectives, realizada por ViiV Healthcare, el 82 por ciento de las PVVIH sigue percibiendo alguna forma de estigma. En concreto, el estigma autopercibido es bastante frecuente entre los pacientes recién diagnosticados. En relación al tratamiento, el 75 por ciento está preocupado por los efectos adversos a largo plazo de su medicación para el VIH.