Mientras Europa debate cómo implementar la oncología de precisión de manera equitativa, la Plataforma de Oncología de la patronal de la industria farmacéutica europea, EFPIA, ha publicado un Libro Blanco que analiza las brechas de acceso a tratamientos específicos y pruebas de biomarcadores en distintos países europeos. El documento se basa en los resultados de una encuesta realizada por Cancer Patients Europe (CPE) y sus organizaciones de pacientes locales, que incluyó 1.268 pacientes con cáncer de mama en Francia, Alemania, Italia, España y Reino Unido, incluyendo un subgrupo de pacientes metastásicos ER+/HER2-.
La encuesta evidenció que un 70% de los pacientes no sabía qué biomarcadores se habían analizado y que el 75% no había discutido estas pruebas con su oncólogo. Entre los pacientes metastásicos ER+/HER2-, el 70 % desconocía que mutaciones ESR1 provocan resistencia endocrina, y solo el 16% conocía terapias dirigidas. Según el documento, estos resultados muestran que, incluso en países con centros de excelencia, la mayoría de los pacientes no traduce el conocimiento sobre biomarcadores y terapias personalizadas en decisiones clínicas efectivas, lo que limita el impacto de la oncología de precisión.
Para abordar estas brechas, el Libro Blanco incorpora un toolkit de recomendaciones y acciones concretas, organizadas en torno a tres pilares: concienciación, infraestructura y fuerza laboral, y financiación y reembolso, con un enfoque adicional en la coordinación global de los sistemas sanitarios. El objetivo es doble: (i) ayudar a líderes nacionales y regionales a trasladar la oncología de precisión de proyectos piloto a la práctica clínica habitual, y (ii) asegurar que la secuencia de reformas sea coherente en todos los niveles de gobernanza, de manera que comunicación, rutas clínicas, uso de datos y reembolso evolucionen de forma sincronizada.
Entre las acciones destacadas del toolkit se incluyen:
- Concienciación: programas de comunicación co-diseñados con pacientes y profesionales; estandarización de la asesoría pre y post-test; difusión activa de guías clínicas y participación estructurada de pacientes en políticas de acceso.
- Infraestructura y fuerza laboral: planes de capacitación para cerrar brechas de personal, impulso a comités multidisciplinares (MTBs), reducción de inequidades regionales mediante modelos hub-and-spoke y promoción de intercambio de datos interoperables.
- Financiación y reembolso: evaluación paralela de pruebas y terapias, modelos de acceso condicional basados en evidencia, financiamiento oportuno y colaboración público-privada para acelerar la adopción de nuevas pruebas y terapias.
- Visión global: armonización de métodos, datos y estándares de calidad a nivel europeo, manteniendo la responsabilidad nacional en decisiones de reembolso, para garantizar un “adopt once, adapt fast” que acelere el acceso equitativo y aproveche economías de escala en países con menor madurez en oncología de precisión.
En paralelo, los datos de Cataluña (CatSalut/ICO) muestran un caso concreto de implementación avanzada. El Servei Català de la Salut (CatSalut), responsable de 8,1 millones de habitantes, ha construido un sistema centralizado que conecta hospitales de referencia con los centros regionales del Institut Català d’Oncologia (ICO), cubriendo aproximadamente el 60% de los pacientes oncológicos de la región.
El Programa de Oncología de Precisión (POP), lanzado en 2021, ha estandarizado el acceso a pruebas de secuenciación de nueva generación (NGS) en doce laboratorios de referencia. Hasta diciembre de 2023, se realizaron 23.135 pruebas en 22.501 pacientes, con un cumplimiento de muestras del 98,5 % y un tiempo promedio de respuesta de cuatro semanas. Aproximadamente un 25% de los pacientes vio modificado su plan de tratamiento, principalmente mediante la incorporación de terapias dirigidas en tumores sólidos. Además, el programa de diagnóstico molecular del ICO realiza más de 3.000 evaluaciones germinales al año, permitiendo pruebas en familiares y vigilancia adaptada al riesgo.
La participación activa de los pacientes es otro factor distintivo de Cataluña. El Consejo Asesor de Pacientes (PAC) de CatSalut, formado por 24 miembros de organizaciones de pacientes, tiene derecho a voto en paneles de evaluación de medicamentos y políticas de salud, fortaleciendo la transparencia y confianza.
Los programas de cribado poblacional también muestran resultados efectivos: el Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama invita a 430.000 mujeres de entre 50 y 69 años, con una participación cercana al 65 %, contribuyendo a una supervivencia a cinco años de aproximadamente 89 %. Otros países europeos, como Francia y Reino Unido, cuentan con programas de cribado, pero la concienciación sobre biomarcadores y pruebas genómicas sigue siendo baja, según la encuesta europea, y la conexión entre detección precoz y tratamiento personalizado no está uniformemente establecida. Cataluña destaca además por la formación continua de sus profesionales, con comités tumorales actualizando a los clínicos sobre biomarcadores emergentes y plataformas digitales (SISCAT, La Meva Salut, registros compartidos) que facilitan la integración de información clínica.
A pesar de estos avances, Cataluña enfrenta desafíos similares a los de otros países: desigualdades de acceso en zonas rurales y la falta de profesionales formales en consejería genética. La diferencia es que la gobernanza centralizada y la estandarización permiten que la información fluya de forma homogénea, reduciendo errores y duplicidades, y facilitando decisiones clínicas oportunas.
En conclusión, el Libro Blanco de la EFPIA evidencia las brechas de conocimiento y acceso a oncología de precisión en Europa, mientras que los datos de Cataluña ofrecen un ejemplo de cómo integrar estas prácticas en la atención cotidiana, con infraestructura tecnológica, gobernanza centralizada, participación activa de pacientes y formación profesional continua. Gracias a estas estrategias, se demuestra que es posible cerrar parte de la brecha y trasladar la genómica a decisiones terapéuticas efectivas, algo que aún queda pendiente en muchos otros países europeos.