Tras la cuarta reunión del Grupo de Trabajo Intergubernamental de composición abierta (IGWG 4) sobre el Tratado de Pandemias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la patronal de la industria farmacéutica mundial, IFPMA, ha defendido que tanto el acuerdo como el sistema PABS, centrado en el sistema de acceso a patógenos y distribución de beneficios, deben cumplir sus objetivos centrales: fortalecer la investigación y la innovación y garantizar una distribución justa y equitativa de los beneficios.
Para lograrlo, la IFPMA sostiene que es necesario preservar lo que funcionó durante la COVID-19 —el acceso rápido a patógenos y datos de secuencias genéticas y un sistema de innovación que respondió a una velocidad récord— mientras se corrige lo que no funcionó: el despliegue equitativo de las contramedidas médicas. Respetamos los principios acordados en el Acuerdo Pandémico y pedimos que no se reabran; la prioridad ahora es asegurar que el sistema PABS defina mecanismos de implementación eficaces que hagan realidad estos objetivos", sostiene.
Según la patronal, este sistema "debe proporcionar un acceso fácil y rápido a un amplio conjunto de patógenos para todos los investigadores —públicos y privados, del Norte y del Sur— manteniendo al mismo tiempo la bioseguridad". Asimismo, asegura que "la participación de la industria depende menos de nuevos incentivos y más de eliminar desincentivos" y que "la certeza jurídica durante las emergencias es fundamental; las obligaciones no deben duplicarse entre distintos marcos".
La IFPMA cree que "las propuestas actuales corren el riesgo de socavar la preparación al restringir el acceso, añadir burocracia e incrementar los costos, lo que desincentiva la I+D". A continuación, añade que "las compañías. seguirán accediendo a materiales a través de múltiples canales y asociaciones, lo cual es esencial para la innovación y la respuesta rápida".
Por otro lado, expresa que el sistema debe evitar la trazabilidad compleja a nivel de muestras y centrarse en cambio en las normas de bioseguridad. "La trazabilidad altamente estructurada genera incertidumbre jurídica y operativa, complica la investigación y desvía recursos de la colaboración", sostiene.
Asimismo, indica que "reconocemos el objetivo de reservar en tiempo real el 20% establecido en el Acuerdo, pero la participación de la industria requiere flexibilidad para cumplir las obligaciones —a través de donaciones, precios escalonados o licencias voluntarias— para permitir respuestas rápidas y adaptadas".
En consonancia, sostiene que las obligaciones rígidas de distribución de beneficios, las restricciones a la propiedad intelectual o las contribuciones financieras obligatorias pueden hacer que "la participación resulte excesivamente costosa, desincentivando la participación y alejando a las compañías". "La contribución más valiosa que puede hacer la industria es construir una cartera de productos listos para su despliegue. Actualmente, pocas vacunas y tratamientos se dirigen a los patógenos de mayor riesgo; sin estimular esta cartera, no habrá beneficios que compartir", certifica.
Como se describe en las declaraciones sobre acceso equitativo, según su experiencia y sus recursos, la patronal sostiene que las compañías pueden contribuir mediante:
- Fortalecimiento de plataformas de innovación para un despliegue rápido y expansión de redes de ensayos clínicos a nivel global.
- Escalamiento de la producción y garantía de continuidad en el suministro de medicamentos repropuestos.
- Mejora de la capacidad de fabricación mediante asociaciones y transferencia voluntaria de tecnología.
- Apoyo a la preparación de los sistemas de salud y de la regulación mediante asistencia técnica y financiera para la vigilancia, los ensayos y el desarrollo de la fuerza laboral.
"Estas herramientas requieren facilitadores como sistemas de salud sólidos, preparación regulatoria, reducción de barreras comerciales y una infraestructura de entrega optimizada", indica. Por último, cree que el próximo Anexo PABS será una prueba fundamental de la capacidad del Acuerdo Pandémico de la OMS para cumplir su promesa. "Su éxito dependerá de que el Anexo permita —y no obstaculice— la innovación, la colaboración y el acceso equitativo", concluye.