El sector farmacéutico volvió a cerrar una semana bajista a tenor de los resultados de la cotización bursátil del indicador que reúne la evolución en bolsa de las principales corporaciones. De este modo de los valores que integran el Índice Global tan sólo cinco cerraron en positivo frente a 21 que lo hicieron con pérdidas. Los movimientos más significativos fueron, por el lado alcista la subid de Bayer del 5 por ciento mientras que por el lado bajista Grifols retrocedió un 9,4 por ciento.
El Índice Global cerró la semana con una pérdida del 1,96 por ciento, movimiento que compara mal con las subidas generalizadas de los mercados. En el acumulado del año este indicador presenta ya una pérdida del 16,1 por ciento, comparando nuevamente mal con la media de las bolsas y enfilando lo que parece que va a terminar siendo uno de los peores ejercicios de los últimos años.
Bayer cerró con un fuerte avance, superando los 90 euros. Su evolución en 2016 fue bajista en los primeros meses, marcando su mínimo anual el pasado mes de mayo en 84,2 euros. A partir de entonces se estabilizó y se ha venido desplazando con cierta horizontalidad. En estos últimos días ha rebotado con fuerza al alza, si bien es pronto aún para indicar si puede tratarse de un cambio de tendencia o si es una cuestión esporádica. Sea lo que sea en todo caso ha llamado la atención la intensidad de la subida.
Grifols ha representado la otra cara de la moneda, experimentando en estas últimas sesiones una intensa caída y que le lleva a marcar un nuevo mínimo anual. Grifols ha perdido lo recuperado la semana anterior y se sitúa por debajo de los 17 euros. En lo que va de año este valor acumula una pérdida del 23 por ciento, sensiblemente superior a la caída media del sector.
Almirall ha sido otro valor muy castigado en estos últimos días, retrocediendo un 5,2 por ciento, cotizando actualmente en 13,2 euros. Almirall ha perdido en las dos ultima semanas lo ganado en el repunte que experimentó a principios de noviembre. Su perfil en este año fue bajista hasta el mes de mayo, comenzando entonces un movimiento horizontal que ha mantenido hasta la actualidad. Este valor acumula una pérdida en la comparación interanual del 30 por ciento.
Astellas retrocedió un 3,4 por ciento hasta los 1.526 yenes (12,5 euros), continuando con la senda bajista que inició a finales de julio tras haber marcado su máximo del año. Desde entonces este valor ha retrocedido un 12 por ciento y algo menos en el acumulado del año. Analizando un periodo temporal más amplio se puede ver la fuerte subida que experimentó hasta marcar un máximo a principios de 2015; desde entonces Astellas ha venido cediendo gradualmente posiciones, presentando una evolución pendiente suave pero mantenida.
AstraZeneca experimentó una pérdida similar, del 3,3 por ciento, cotizando en 41,1 libras (48,7 euros), situándose en la franja inferior de su rango de variación del último año. Gradualmente este valor se va acercando al mínimo en el que cotizaba antes del fuerte repunte que experimentó en julio y que le llevó a marcar su máximo del año en 53,7 libras (63,7 euros). Desde dicho máximo este valor ha retrocedido un 24 por ciento. Aunque la pendiente de su caída sigue siendo intensa presenta no obstante cierta tendencia a la moderación, aunque no se observan por el momento signo de estabilización.