El Código de Buenas Prácticas de la Industria Farmacéutica, base del sistema de autorregulación, está vigente en España desde el año 2002 y desde entonces ha sido revisado constantemente (la última edición es de junio de 2023) para adaptarse y adelantarse a las nuevas exigencias de una sociedad en constante evolución. En el marco de la primera edición de la Semana del Código de Buenas Prácticas de la Industria Farmacéutica, celebrada por Farmaindustria, tres directores generales de compañías han expuesto su visión sobre este asunto.
En primer lugar, Felipe Pastrana, director general de AbbVie, ha explicado que dicho Código "constituye una manera de establecer un terreno de confianza para saber cómo actuar" y ha indicado que "como compañía, el sistema de autorreguación nos ha cambiado positivamente, ya que es un marco muy completo". Tenemos una oficina de compliance que nos ayuda a ver que todo está alineado con el código interno.
A continuación, Manuel Zafra, director general de Merck, ha añadido que "el Código de Buenas Prácticas ha transformado de diversas maneras a la industria farmacéutica en general". En este sentido, ha admitido que "ha contribuido a profesionalizar y estructurar nuestras relaciones con las asociaciones de pacientes y con los profesionales sanitarios; ha modificado la forma en la que tomamos decisiones de negocio y ha sido clave para legitimarnos como industria. Incluso otras industrias han llegado a imitarnos o inspirarse en nuestro modelo". Además de ello, Zafra ha considerado que "ha supuesto una auténtica transformación cultural, ya que más del 90 % de los empleados consideran que la ética es un elemento clave para transformar nuestro negocio".
La directora general de Daiichi Sankyo, Inmaculada Gil, ha señalado "supone un ejercicio de corresponsabilidad e integridad". Por otro lado, ha mencionado que "esta unidad actúa como nexo de unión entre todos los interlocutores en torno a lo que queremos construir. Esto se logra a través de la corresponsabilidad y una evolución constante". Asimismo, ha insinuado que "en una compañía como la nuestra, hemos desarrollado una cultura de integridad de la que nos sentimos orgullosos". De igual forma, ha precisado que "cuando surgen diferencias con otras compañías, conseguimos entendernos, incluso con modelos y etapas distintas".
Importancia de la formación
Durante el coloquio, los tres directores generales han coincido en la importancia de la formación. En este aspecto, Pastrana ha admitido que "ante cualquier duda o consulta, hay canales disponibles" y ha recordado que "somos la industria que más invierte en I+D, y debemos asegurarnos de que esa inversión se realice de forma ética y transparente. Es una responsabilidad compartida, y cada vez somos más conscientes de ello".
Zafra ha asegurado que la formación debe llegar a todos los niveles. "El principio que seguimos no es simplemente cumplir por cumplir, sino lograr que cada uno de nuestros empleados entienda bien el Código", ha dicho. Asimismo, ha asegurado que "ponemos especial énfasis en capacitar a los equipos directivos". Del mismo modo, ha expresado que "contamos con un programa en el que, cada año, diez empleados reciben formación específica sobre el Código Ético y se convierten en embajadores y referentes para sus compañeros".
Por su parte, Gil ha subrayado que "liderar con el ejemplo es esencial". En el caso de su compañía, ha expresado que "el plan de formación se diseña conjuntamente con el departamento de compliance". Además, ha defendido que "crear una cultura de integridad es muy importante, y en ese sentido, las auditorías internas y externas juegan un papel fundamental".
Resolver conflictos
Otro de los aspectos destacados de la jornada ha sido el relacionado con el impacto del Código y cómo ha sido su aplicación en las compañías. En este aspecto, Zafra ha asentido que "llevo tres años como director general en España y, con mis compañeros aquí presentes, no recuerdo ningún contratiempo en este tiempo". "Esto dice mucho, no solo del impacto positivo que está teniendo el Código como mecanismo de autorregulación, sino también de cómo todas las compañías farmacéuticas hemos asumido un comportamiento ético", ha advertido.
Como ejemplo ilustrativo, ha recordado una frase de un antiguo director general: "Manuel, si esta noticia saliera en el periódico, ¿te sentirías tranquilo al subirte en el ascensor con tus vecinos?". Al respecto, ha admitido que "al principio, quizás no era habitual hacerse este tipo de reflexión". Sin embargo, ha asentido que "hoy puedo decir que en todas las compañías asociadas a la Farmaindustria, y entre todos los compañeros con los que trabajo, los valores éticos y profesionales están plenamente asumidos y forman parte real del día a día".
Sobre este asunto, Gil ha mencionado que "nos educaron para que primero nos entendamos entre nosotros, al mismo tiempo que nos ayudaron a alinear diferencias internamente". "Cuando no es posible llegar a un entendimiento, entonces recurrimos a la unidad de supervisión. En algunos casos, incluso hemos llegado a otro nivel de control cuando no se logra un acuerdo, pero siempre con un espíritu de buena fe, colaboración y alineación, buscando escalar el tema al siguiente paso", ha explicado. Sin embargo, según Gil, "el 90 % de los conflictos entre compañías se resuelven mediante el diálogo".
Por último, Pastrana, ha reiterado que "nosotros trabajamos con ciencia y, cuando hablamos de ciencia, lo hacemos basados en la evidencia". Seguidamente, ha explicado que esto puede dar lugar a diferentes interpretaciones, pero que en los casos donde se ha dado esta situación, "generalmente solo ha sido necesaria una llamada telefónica". "Creo que, a lo largo del tiempo, hemos recorrido un camino de aprendizaje, ha concluido.