MSD sigue avanzando en su compromiso con la investigación y el avance en enfermedades cardiorrespiratorias, con el objetivo de innovar para mejorar el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes con patologías como la hipertensión arterial pulmonar (HAP). Por ello, durante en un encuentro organizado con medios de comunicación, la compañía se ha centrado en su último hito en España: la financiación de sotatercept por el Sistema Nacional de Salud (SNS).
Se trata de una terapia que introduce un nuevo enfoque en el tratamiento de la HAP, basado en un mecanismo de acción novedoso. Esta terapia es la primera aprobada en Europa que inhibe la señalización de la activina, mejorando el equilibrio entre la señalización pro y anti prolifereativas para regular la proliferación celular vascular subyacente a la HAP. En 2024, la Comisión Europea autorizó su uso, en combinación con otros tratamientos para HAP, para el abordaje de la patología en pacientes adultos en clase funcional II‑III de la OMS, para mejorar la capacidad de realizar ejercicio.
"Este nuevo fármaco representa un hito más dentro del importante y largo legado de descubrimientos que tiene nuestra compañía en patologías cardiovasculares y cardiorrespiratorias", ha expresado Joaquín Mateos, director médico de MSD en España. Por tanto, ha precisado que "supondrá un avance importante en el tratamiento de los pacientes, su sintomatología y pronóstico; contribuirá a que sean más independientes y tengan una mejor calidad de vida". Seguidamente, ha recordado que "hoy, que se celebra el Día Mundial de la Profesión Médica, es un momento excelente para conmemorar este logro".
La HAP es una enfermedad rara y progresiva que plantea importantes retos en su diagnóstico y manejo. Se trata de una de las cinco formas de hipertensión pulmonar reconocidas por la OMS. Más del 50 % de los casos no tiene una causa identificada, lo que, junto a la inespecificidad de sus síntomas, dificulta su detección y retrasa el inicio del tratamiento. El 56% de los pacientes experimentan un efecto muy significativo en su vida cotidiana. Estos datos muestran la necesidad de contar con opciones innovadoras y de seguir mejorando su abordaje clínico.
Alejandro Cruz Utrilla, especialista de la Unidad de Hipertensión Pulmonar del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, ha explicado que los datos poblacionales más recientes muestran que el perfil de mujer joven sigue existiendo, pero no es el mayoritario, ya qie hay también pacientes de mayor edad con comorbilidades cardiovasculares". El experto ha subrayado que "la HAP comienza en la arteriola y finalmente provoca un aumento de la presión en la arteria pulmonar, afectando la función del ventrículo derecho". En este sentido, ha indicado que "los fármacos han mejorado el pronóstico y la medicación se ajusta según la gravedad del paciente". Sin embargo, ha precisado que "incluso los pacientes con riesgo muy bajo siguen teniendo riesgo de fallecer". En relación con sotatercept, ha argumentando que "puede aportar mejoras significativas en la calidad de vida de los pacientes".
Para hablar de sintomatología, Gregorio Pérez, neumólogo y coordinador de la Unidad Multidisciplinar Vascular Pulmonar del Hospital Dr. Negrín, en Las Palmas de Gran Canaria, ha dicho que "los pacientes suelen manifestar sensación de ahogo al realizar esfuerzos, acompañada de fatiga". "En los casos más graves pueden llegar a perder el conocimiento, lo que impacta directamente en sus actividades diarias", ha añadido. Como consecuencia de ello, ha reiterado que "estos pacientes tienden a presentar depresión e inquietud, perciben un pronóstico incierto y se sienten social y laboralmente aislados". Además, "los tratamientos pueden ser invasivos y generan dependencia socioeconómica", ha matizado.
Contar con tratamientos dirigidos para la HAP es el resultado del progreso alcanzado en el campo de la investigación. El mejor conocimiento de los mecanismos fisiopatológicos de la enfermedad ha permitido desarrollar terapias que actúan sobre vías específicas implicadas en su progresión. “Todo un hito teniendo en cuenta que la investigación en HAP es especialmente compleja debido a la variabilidad en el diseño de los ensayos clínicos y a la falta de datos sólidos sobre morbilidad, mortalidad y resultados económicos, lo que dificulta avanzar con la rapidez que sería deseable”, ha señalado Pérez.
Asimismo, reforzar la atención clínica es fundamental para que los avances biomédicos o las novedades terapéuticas logren su finalidad, beneficiar a los pacientes. Tras el comienzo del tratamiento y en el seguimiento deberá realizarse una reevaluación periódica del riesgo con clasificación en 4 estratos (riesgo bajo, intermedio/bajo, intermedio/alto y alto) para establecer la necesidad de escalar el tratamiento si el paciente no está en bajo riesgo. En España existen centros de referencia reconocidos.
Por último, Mateos ha indicado que “en MSD contamos con un programa sólido de investigación clínica en el área de las enfermedades cardiorrespiratorias, que abarca desde patologías prevalentes como la EPOC, hasta enfermedades raras como la hipertensión arterial pulmonar". "Para esta patología, estamos desarrollando terapias con mecanismos de acción innovadores. Esto demuestra nuestro compromiso con proporcionar más alternativas de tratamiento a los pacientes y avanzar en la mejora de su calidad de vida”, ha reiterado Mateos.