En el contexto actual de terapias innovadoras y personalizadas, la demanda de nuevas tecnologías farmacológicas es elevada, pero prever su impacto tras el lanzamiento es un reto significativo. Un documento elaborado por la consultora Evaluate Pharma argumenta que en ausencia de datos comparables previos, los analistas dependen de análogos, es decir, de tratamientos pasados que pueden ofrecer pistas sobre el potencial de nuevos productos. "Este enfoque permite construir modelos de previsión robustos al considerar productos o tratamientos con aspectos semejantes", admite el informe, del mismo modo que detalla que un caso relevante es el de la hemofilia, donde las primeras terapias génicas se han convertido en "innovaciones de valor único". Dado que no existen precedentes directos, estas terapias requieren un modelado que recurra a análogos en terapias génicas para otras enfermedades. En este caso, menciona que un análisis comparativo con CAR-T o sistemas de infusión implantados puede ayudar a desarrollar estimaciones razonables.
La medicina de precisión, que se orienta hacia tratamientos individualizados mediante biomarcadores, ha transformado el desarrollo de medicamentos en oncología y otras áreas. Este tipo de medicina implica poblaciones más reducidas y diagnósticos más específicos, lo que hace que el modelado en base a datos de pacientes sea esencial. En este sentido, factores como el estadio del cáncer, biomarcadores específicos y el historial de tratamiento influyen en la previsión del uso de nuevas terapias, determinando el volumen y los ingresos potenciales. En el documento de Evaluate se menciona que "para obtener estimaciones confiables, es clave identificar análogos con características similares, ya sea en cuanto a la proporción de pacientes alcanzada por un producto o el contexto de competencia". Para ilustrar la situación, utiliza el ejemplo de una terapia de Roche, que recibió aprobación como tratamiento de primera línea para el cáncer de mama avanzado. "Al analizar análogos de medicamentos con indicaciones similares, los analistas pueden definir mejor su potencial comercial en el mercado", expresa.
Por otro lado, argumenta que recurrir a estudios de caso bien documentados continúa siendo una estrategia clave para pronosticar nuevos fármacos. Sin embargo, especifica que la rápida evolución de tecnologías ha propiciado la aparición de nuevos tipos de terapias, como las vacunas de ARNm o los anticuerpos conjugados. "Estas terapias, aún en sus primeras fases de maduración, representan análogos potenciales que pueden usarse para fundamentar pronósticos de terapias similares en desarrollo. A medida que estas tecnologías se convierten en casos de éxito, ofrecerán un marco más completo para el modelado de futuras innovaciones", explica. Del mismo modo, menciona que utilizar estos análogos de manera estratégica permite que las estimaciones en fases tempranas sean más confiables. "A través de una triangulación de datos y métodos consensuados, los análogos modernos ayudan a construir modelos de proyección para medicamentos emergentes", especifica.
Un año lleno de desafíos
El sector farmacéutico se ha enfrentado a un año lleno de desafíos. Políticas como la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) y la nueva Ley BIOSECURE, impulsada por EEUU para restringir la financiación a las actividades de I+D de las compañías biotecnológicas chinas por la potencial transferencia de tecnología y datos privados sensibles a China, incrementan la incertidumbre en un contexto ya complicado por las tensiones geopolíticas y un panorama financiero desfavorable. No obstante, pese a las dificultades, otro documento de Evaluate Pharma destaca ciertos avances, aunque de "manera modesta". En concreto, datos recientes de la consultora muestran un repunte en las ofertas públicas iniciales (OPI) en el tercer trimestre y señales de una cartera positiva para el cierre del año. Sin embargo, admite que "la ventana de OPI permanece limitada, y las compañías que han salido a bolsa no logran mantener primas positivas en sus acciones".
El documento también muestra que el capital riesgo en biofarmacia descendió en el tercer trimestre de 2024, pasando de 6.996 millones de euros en el segundo trimestre a 6.181 millones, aunque la cifra sigue superando los valores del primer trimestre y de todos los trimestres de 2023. Con un acumulado de 19.764 millones de euros en capital riesgo hasta septiembre, 2024 ha superado los 18.395 millones recaudados en 2023. Este aumento en la inversión representa una mejora tras los desafíos de años recientes, alentando las expectativas de mayores fondos en el cuarto trimestre.
Sin embargo, el mayor retorno en capital riesgo proviene de adquisiciones, un campo en el que 2024 ha mostrado signos de desaceleración. Tras un sólido comienzo de la actividad de fusiones y adquisiciones en el sector, en el tercer trimestre de 2024, el sector experimentó una notable desaceleración en su actividad de fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés). Según recoge un nuevo informe elaborado Evaluate Pharma, entre julio y septiembre se registraron únicamente 22 operaciones, con un valor combinado de 7.548 millones de euros, marcando el segundo trimestre consecutivo de descenso en el valor y volumen de las transacciones en esta industria. Las transacciones destacadas fueron escasas, incluyendo dos operaciones de menos de 1.000 millones. Este déficit en las adquisiciones refleja la cautela de las grandes farmacéuticas, que prefieren esperar a que las condiciones mejoren antes de embarcarse en compras significativas.
Si bien la disminución en el volumen y valor de las fusiones y adquisiciones puede parecer una señal de recesión en la actividad, algunos expertos sugieren que esta puede ser una etapa transitoria. “El sector farmacéutico sigue siendo uno de los más dinámicos en términos de investigación e innovación, y la consolidación a través de adquisiciones continúa siendo una estrategia clave para muchas grandes farmacéuticas”, defiende el documento de Evaluate Pharma. Además, menciona que la acumulación de capital en las grandes compañías sugiere que existen fondos disponibles para que las adquisiciones aumenten nuevamente cuando las condiciones sean favorables. “La clave para un repunte en la actividad de fusiones y adquisiciones podría depender de factores como una estabilización en los mercados financieros y un entorno regulatorio favorable para la industria”, expresa. Asimismo, concluye que la revalorización de compañías más pequeñas, muchas de las cuales desarrollan innovaciones en áreas emergentes como las terapias génicas, podría motivar adquisiciones más significativas en el mediano plazo.
En definitiva, atendiendo a las conclusiones del documento, este año se ha perfilado como un año complejo para el sector farmacéutico, influido por cambios legislativos y económicos, pero también lleno de oportunidades de avance. "Aunque el panorama de las OPI y las adquisiciones es incierto, los repuntes en las inversiones de capital riesgo y el enfoque en la medicina de precisión apuntan hacia una evolución positiva en el largo plazo", reitera. En este contexto, concluye que los análogos, ya sea de terapias maduras o de innovaciones recientes, "ofrecen una herramienta vital para prever el éxito comercial de nuevos medicamentos en un contexto de alta incertidumbre, y su uso adecuado en modelos de previsión permitirá al sector farmacéutico navegar mejor los retos de un sector en constante cambio".