El área de vacunas registrará un crecimiento anual constante del 23% hasta 2029

El documento 'Tamaño del mercado de vacunas 2025-2029' recoge que en la actualidad la demanda de vacunas es alta, sobre todo en los países con más ingresos

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Las vacunas desempeñan un papel crucial en la prevención de enfermedades infecciosas potencialmente mortales para millones de personas en todo el mundo. Los programas de inmunización han permitido erradicar algunas enfermedades y reducir las tasas de mortalidad de otras. El documento 'Tamaño del mercado de vacunas 2025-2029', elaborado por Technavio, recoge que en la actualidad la demanda de vacunas es alta, sobre todo en los países ricos, donde hay más concienciación sobre la inmunización. Sin embargo, admite que los países menos desarrollados se enfrentan a problemas de distribución y de acceso.

De esta forma, prevé que el tamaño del áreas de vacunas aumente en 185.874 millones de euros, experimentando una tasa de crecimiento anual constante del 23% entre 2024 y 2029. Tras la pandemia, el documento subraya que "se está produciendo un crecimiento explosivo de esta área" como consecuencia del incremento de la demanda de vacunas eficaces contra distintas patologías. Este campo ha conducido al desarrollo de varios tipos de vacunas, entre las que aparecen las conjugadas, recombinantes, inactivadas y de subunidades, y las vivas atenuadas. Por su parte, las toxoides también se utilizan para la inmunización contra enfermedades bacterianas.

Nuevas líneas de investigación

En la actualidad, el pipeline de nuevas vacunas incluye aquellas dirigidas a enfermedades víricas como la hepatitis A o la hepatitis B, enfermedades bacterianas como la difteria, el tétanos, la tos ferina, y enfermedades como el sarampión, la neumonía y la diarrea. Respecto a las nuevas líneas de investigación, el informe hace mención de las vacunas vivas atenuadas y toxoides, argumentando que son dos tipos destacados que se están explorando. A continuación, menciona la creciente investigación en vacunas para tratar el cáncer y las alergias. Aunque admite que "las vacunas contra el cáncer aún están en pañales", considera que "encierran un inmenso potencial para prevenir y tratar diversas formas de la enfermedad". En el caso de las alergias, argumenta que se abordan mediante inmunoterapias destinadas a desensibilizar a los pacientes frente a alérgenos específicos. Por otra parte, el documento señala que "la demanda es alta tanto en la población pediátrica como en la adulta".

Últimos avances

El informe también hace mención de los últimos avances disponibles en vacunas. En este sentido, menciona que en enero de 2025, Pfizer lanzó una nueva vacuna basada en ARNm destinada a proporcionar una protección más amplia contra la gripe estacional. Utiliza una tecnología similar a la de su vacuna COVID-19, ofreciendo una producción más rápida y adaptabilidad a las cepas en evolución del virus de la gripe. Por su parte, en diciembre de 2024 Moderna introdujo una vacuna combinada contra la gripe y la COVID-19, diseñada para simplificar el proceso de vacunación. Esta nueva vacuna se dirige a ambos virus, con el objetivo de mejorar la inmunidad y reducir al mismo tiempo el número de inyecciones necesarias para los pacientes durante la temporada de gripe.

Tan solo un mes antes del lanzamiento de la vacuna de Moderna, Johnson & Johnson anunció la aprobación de una nueva vacuna para la prevención del virus respiratorio sincitial (VRS) en adultos mayores. La vacuna se desarrolló utilizando una innovadora tecnología basada en proteínas y se espera que reduzca la incidencia de complicaciones graves relacionadas con el VRS. Por último, AstraZeneca lanzó en octubre una versión actualizada de su vacuna contra la neumonía, que incorpora cepas adicionales para proteger contra una gama más amplia de infecciones bacterianas. La vacuna está destinada a reducir el riesgo de enfermedades neumocócicas tanto en niños como en adultos, especialmente en aquellos con alto riesgo de infección.

Récord en el suministro

Otro documento elaborado por Félix Lobo, profesor emérito en el Departamento de Economía de la Universidad Carlos III de Madrid recoge que en 2021 se suministraron aproximadamente 16.000 millones de dosis de todas las vacunas, en comparación con los 5.800 millones en 2019. Y el futuro también es prometedor, pues se espera que el impulso más fuerte del gasto en medicamentos en los próximos cinco años venga dado por la vacunación global contra la COVID-19.

El panorama de la industria también ha cambiado respecto a la entrada en el mercado de pequeñas y medianas empresas innovadoras con capacidades biotecnológicas que estaban desarrollando tecnologías ARNm, y que han logrado vacunas frente a la COVID-19 muy eficaces y se han convertido en actores líderes en el mercado. Es el caso de BioNTech y de Moderna. También otras compañías como Novavax e Hipra han conseguido productos aprobados por Agencia Española de Medicamentos (EMA) y contratos de suministro europeos.

En este contexto, se han producido diversas colaboraciones entre grandes empresas multinacionales con experiencia en el mercado de vacunas con alguna de estas empresas biotecnológicas, con enorme éxito, como la asociación Pfizer-BioNTech. También se han producido colaboraciones en el ámbito público-privado, con acuerdos y contratos entre instituciones públicas de investigación y empresas multinacionales con limitada experiencia en este mercado, para el desarrollo científico y tecnológico de vacunas.

Producción y costes

Por otro lado, cabe destacar las novedades respecto a la producción y la estructura de costes de la industria de las vacunas. “El elevado nivel de costes de I+D de los productos químico-farmacéuticos es probablemente trasladable a las vacunas, aunque falta información”, apuntó Lobo. Y es que para afrontar el coste de llegar a completar la fase 2a del desarrollo de una vacuna para una infección epidémica se requieren inversiones sustanciales.

Asimismo, la especialización caracteriza la producción de las vacunas COVID-19, lo que ha generado “rigidez” para adaptarse a la demanda y mayores riesgos de escasez, roturas de stock y paradas de producción. “Para estas vacunas tuvieron que construirse y equiparse plantas completamente nuevas, sin que fueran de gran utilidad las existentes con anterioridad. En todo caso, la puesta a punto de estas plantas se hizo en plazos sorprendentemente cortos”, recordó Lobo en su informe.

En la industria de vacunas existen economías de escala en I+D, algunas fabricaciones, y en los procesos de evaluación, certificación e inspección. Algo que puede aumentar la concentración horizontal y, en el límite, llevar al monopolio “natural”. Por tanto, Lobo advirtió de las ineficiencias que pueden resultar de la concentración horizontal y del monopolio en términos de pérdida de bienestar (menos vacunas disponibles de las que la sociedad desearía) y, en particular, el riesgo de escasez y ruptura del suministro. Ante ello, indicó, es necesario “que los gobiernos y las organizaciones internacionales desplieguen instrumentos correctores y de fomento de las nuevas oportunidades que ofrece la tecnología para aumentar la competencia”.


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