La consejera de Salud de Baleares, Patricia Gómez, se ha reunido con el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos insular, Antoni Real, para iniciar el trabajo conjunto que deben desarrollar el Servicio de Salud regional (IB-Salut) y las oficinas de farmacia para eliminar el copago de los medicamentos a los pensionistas de las Islas Baleares. La medida entrará en vigor en 2019 y beneficiará a 190.000 ciudadanos, tal y como ha anunciado recientemente la presidenta del Gobierno, Francina Armengol.
Según se indica desde la Consejería, antes de hacer efectiva esta medida habrá que modificar previamente el sistema de receta electrónica e integrarlo en los sistemas informáticos del Servicio de Salud y de las farmacias, un requerimiento técnico en el que los departamentos técnicos del Servicio de Salud ya están trabajando y que hace necesaria la colaboración del colegio balear.
De enero a junio de 2018, un total de 174.000 pensionistas de Baleares retiraron algún medicamento o producto sanitario, por valor total de 78 millones de euros, de los que los usuarios pagaron 4,5 millones, es decir, el 5,8 por ciento del total. Cabe recordar que la colaboración de las farmacias en aplicar las exenciones al copago a determinados colectivos ya es una realidad en otras CC.AA. que previamente a Baleares han tomado esta decisión, como es el caso de las boticas de la Comunidad Valenciana.