La lógica ‘arcaica’, generalizada a lo largo de la cadena de suministro, en relación al papel que la digitalización y las nuevas tecnologías reciben en el top-10 de prioridades del sector tiene también un reflejo en materia de financiación, otro de los ejes en el que se ha querido centra el estudio Visionando la cadena de suministro del sector sanitario 2025.
A nivel industrial, los agentes coinciden en que es necesario buscar nuevas formulas para dar al sistema sanitario mayor sostenibilidad. En general gana peso la apuesta por el valor, pero el resultado apunta básicamente al lugar en el que estamos. Preguntados por las fórmulas que mayor eficiencia podrían dar al SNS, un 42 por ciento es partidario de continuar la lógica tradicional (el pago por suministro). Frente a esta fórmula, el pago por resultados cae al 25 por ciento, mientras que el pago por objetivos y el riesgo compartido se sitúan, cada uno, con un 17 por ciento de las respuestas.
El trabajo arroja otra consideración. Mayoritariamente, la cadena de suministro considera que los nuevos lanzamientos farmacéuticos son el factor que mayor impacto tendrá en el incremento del precio de los medicamentos. En contraposición, se considera que los biosimilares permiten la entrada de innovaciones gracias al ahorro asociado a su entrada.