Acortar los tiempos en el acceso a los medicamentos. Esta es una reclamación compartida por profesionales y pacientes que critican, desde hace tiempo, que se tarde de media más de 600 días desde que en Europa se aprueba un medicamento hasta que en España termina por financiarse. El primer paso, el de la aprobación de la EMA, es común en toda Europa; el segundo, el que tiene que ver con la comercialización y el acceso definitivo a ese fármaco, es en el que quiere centrarse Sanidad
La ministra, Mónica García, y el nuevo secretario de Estado del Ministerio, Javier Padilla, confirmaron esta semana que reducir la brecha que existe el momento en el que se aprueba un fármaco y su comercialización es uno de los objetivos de su Ministerio en la legislatura postpandemia que acaba de arrancar. Los primeros días del nuevo gabinete sanitario han sido frenéticos: salud mental, especialidad en enfermedades infecciosas, Ley Antitabaco y, en materia de farmacia, la tramitación del RD de evaluación de tecnologías sanitarias.
En palabras del propio Padilla, la norma que se plantea es una modificación legislativa de “bastante calado”, que establecerá tres nuevos niveles de evaluación, y del cual colgarán más reales decretos, como el de precio y financiación, que tienen por objetivo final que el medicamento llegue cuanto antes a los pacientes.
La norma que se plantea es una modificación legislativa de “bastante calado”, en palabras de Javier Padilla
Padilla no se quedó solamente en el plano legislativo y aseguró que la Comisión de Farmacia del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud ya trabaja para aligerar los procesos de evaluación y que, el siguiente paso, será analizar los retrasos de cada uno de los medicamentos, que no siempre tienen el mismo grado de urgencia.
El secretario de Estado reconoció que muchos de esos retrasos pueden tener que ver con el sistema de financiación que se tiene en España, pero que ese sistema en sí mismo, es también una de las principales fortalezas de la Sanidad Pública.
Y para redondear la estrategia en el acceso a los medicamentos, el Ministerio se plantea fortalecer las reservas estratégicas, para asegurarse el aprovisionamiento, pero también como muestra de la propia capacidad industrial que lo público puede tener, por ejemplo, en los CAR-T y las terapias avanzadas.