Desde el aumento de inversión en sanidad pública, hasta el "rescate" de Osakidetza desprivatizando los servicios sanitarios que han sido privatizados en los últimos años, pasando por una cobertura sanitaria universal, el ámbito de la salud tiene un un gran peso en el programa electoral de Podemos Euskadi de cara a las elecciones del próximo 21 de abril en el País Vasco.
Y es que se comprometen a blindar la sanidad pública en los presupuestos a través de un incremento de la inversión en sanidad hasta alcanzar el 7 por ciento del PIB, en línea con los países más avanzados de la UE, y defender una cobertura sanitaria universal que incluya a todas las personas que viven en Euskadi así como a aquellas que hayan salido al extranjero.
Pero la propuesta "estrella" de la formación vasca, encabezada por Miren Gorrotxategi, es la de impulsar una Farmacéutica Pública para "asegurar nuestra soberanía en productos farmacéuticos", tal y como defienden también a nivel nacional.
Asimismo, quieren crear un fondo de producción médica para participar en empresas que se dediquen a la producción de material médico, logrando así "asegurar que los materiales necesarios se produzcan en Euskadi y lo público se encargue de proveerlo".
Además, apuestan por una Guía Farmacológica de "primera elección". "Fomentaremos su uso entre profesionales que prescriben, homogeneizando tratamientos farmacológicos en base a la evidencia clínica y al uso racional de los medicamentos", señalan.
También pretenden hacer de la soberanía industrial estratégica una línea prioritaria de la acción del nuevo Gobierno vasco "que permita reforzar la competitividad de las empresas cooperativas del sector industrial en Euskadi". Además fomentarán el emprendimiento científico y apoyar a aquellos que quieren crear una empresa de base científica.
Salud mental
Por otro lado, la formación ve necesaria una ley específica de Salud Mental, optimizando el nivel asistencial ofrecido por la Red de Salud Mental, coordinando sus recursos con los de atención primaria, especialmente en el seguimiento de los trastornos mentales comunes o menos graves. Para ello, proponen tasas mínimas de 18 psiquiatras, 20 psicólogos clínicos y 23 profesionales de enfermería especializados en salud mental por cada 100.000 habitantes.
"Lucharemos por un Plan de Salud Mental con financiación específica. Los presupuestos asignados a la Salud Mental son escasos ya que no es una prioridad en la agenda política", añaden en el programa.
Además, quieren crear un mapa autonómico de servicios socio-sanitarios, con un plan específico de integración social que contemple la ayuda domiciliaria canalizada a través de los servicios de Atención Primaria y hospitalización a domicilio. Así, apuestan por una Agencia de coordinación y promoción de la salud mental en cada territorio histórico o, al menos, para el conjunto de Euskadi, con refuerzo de redes de apoyo psicosocial y mayor dotación de recursos a asociaciones de familiares y enfermos, siempre favoreciendo la erradicación del estigma.
Cambio climático y medioambiente
A través del Plan Vasco de Salud y Medioambiente, Podemos quiere evaluar y monitorizar los riesgos para la salud asociados a la contaminación ambiental, así como desarrollar estrategias de prevención y control de la contaminación ambiental en colaboración con expertos y comunidades locales.
En este sentido, apuestan por promover la investigación científica sobre los vínculos entre la salud humana y el medio ambiente. Además, se comprometen a fomentar la participación ciudadana en la toma de decisiones relacionadas con la protección del medio ambiente y la promoción de la salud. Y otro aspecto importante en el que incide la formación es en garantizar el acceso equitativo a servicios de salud de calidad y a entornos saludables para todas las personas.
En este contexto, el cambio climático es uno de los grandes retos a los que se enfrenta la sociedad. "O reducimos drásticamente las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero, y lo hacemos pronto, o entramos en una trayectoria de no retorno y los efectos del cambio climático serán graves e irreversibles", señalan en el programa.
Por ello, en la próxima legislatura se marcan la "tarea urgente" de caminar hacia una transformación verde de nuestra economía y de la industria vasca que sea sostenible y responsable con las generaciones venideras. Así, Podemos Euskadi propone una nueva Ley de Cambio Climático más ambiciosa y "que no esté al servicio de los grandes oligopolios energéticos".
Además, la formación asegura que la transición económica debe avanzar de forma paralela a la transición energética si se quiere tener éxito a la hora de hacer frente a la emergencia climática y hacerla compatible con los límites del planeta. "Nos comprometemos a poner fin a la dependencia de Euskadi de los combustibles fósiles de manera urgente, estableciendo un objetivo claro de transición hacia un sistema energético basado al cien por cien en energías renovables para el año 2045, asegurando precios asequibles tanto para la industria como para la ciudadanía", recalcan.
Finalmente, también se comprometen a aumentar la inversión en investigación y desarrollo de tecnologías limpias y renovables, así como en soluciones innovadoras para la eficiencia energética y el almacenamiento de energía.