Fortalecer los sistemas de inmunización de todos los países es crucial para hacer frente tanto a nuevas como a viejas y conocidas enfermedades prevenibles a través de la vacunación. Y es que, a pesar de los indudables beneficios de las vacunas, las caídas de confianza en estas, unido a unos sistemas de datos inadecuados en muchos territorios o la amenaza creciente del cambio climático, aumentan el potencial de nuevos brotes y nuevas enfermedades infecciosas.
Ante este escenario, 'Mission Board on Vaccination in Europe', un grupo multidisciplinar de expertos establecido en 2023 que ha adoptado un enfoque de 'misión' para fortalecer los sistemas de inmunización en toda Europa, ha lanzado sus propias recomendaciones recopiladas en un informe dividido en cuatro áreas –los datos disponibles para los decisores, la confianza en las vacunas, el acceso a las mismas y la alineación de los programas de vacunación– con el fin de lograr este objetivo. Porque la vacunación no solo es necesaria para mejorar la salud de la población, sino que también contribuye a la sostenibilidad del sistema de salud, el rendimiento económico o la equidad.
1. Datos y evidencia para los decisores
Existen brechas en los datos y la evidencia actualmente disponibles para los decisores, que se deben abordar para optimizar las políticas y programas de vacunación. En este sentido, en el informe se identifican las mejores prácticas, por ejemplo, registros electrónicos de vacunación en países como Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia. Así, se proponen los pasos para fortalecer los mecanismos de recolección de datos y generación de evidencia a nivel nacional y europeo.
Además, los expertos recomiendan el desarrollo de un 'marco de valor' europeo común que "mejoraría el actual mosaico de enfoques nacionales para la evaluación de vacunas y programas de vacunación".
En este contexto, en el informe se pone de manifiesto que el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) tiene un "papel clave que desempeñar en la recolección y difusión de datos a nivel europeo". Y es que se debe priorizar la ampliación de recolección de datos e información sobre las tasas de cobertura de vacunación para vacunas adolescentes (como VPH) y vacunas para adultos, así como los datos relacionados sobre la carga de enfermedad. Y aquí entra en juego el Espacio Europeo de Datos de Salud, que "tiene el potencial de mejorar el acceso a datos para la formulación de políticas de salud, incluida la vacunación".
Además, a partir de ahora, con la adopción del Reglamento de la UE sobre Evaluación de Tecnologías Sanitarias (HTA), que prevé evaluaciones clínicas conjuntas de nuevas vacunas a partir de 2030, se espera tener un enfoque más alineado a nivel de la UE para la evaluación clínica de nuevas vacunas.
2. Creencia, percepción y confianza en vacunas
Una monitorización continua de la confianza en la vacunación tanto de la población general, como de los profesionales sanitarios, es conveniente para detectar a tiempo señales de advertencia temprana de riesgos para la confianza en las vacunas, para desencadenar investigaciones más profundas y para desarrollar respuestas y acciones políticas adaptadas cuando sea necesario.
De este modo, los expertos proponen desarrollar un sistema de alerta rápida y respuesta sobre la confianza en las vacunas a nivel de la UE. De este modo, las recomendaciones en este capítulo van dirigidas a la necesidad de participación comunitaria y procesos de participación ciudadana, así como en la formación previa y en servicio para los profesionales sobre vacunación y habilidades de comunicación.
Este sistema de alerta, exponen, debería tener un enfoque multidimensional que abarque el establecimiento de un sistema de vigilancia centralizado para monitorear los niveles de confianza en las vacunas en los Estados miembro, el desarrollo de un marco de evaluación de riesgos centrado en el potencial de disminuciones en la cobertura de vacunas y el establecimiento de una plataforma para que los Estados compartan mejores prácticas y lecciones aprendidas.
3. Acceso de la población a las vacunas
Los expertos de 'Mission Board on Vaccination in Europe' han analizado el acceso de los ciudadanos a las vacunas en relación con la disponibilidad de vacunas, la accesibilidad de los servicios de vacunación y la equidad en la vacunación, concluyendo en la necesidad de una urgente acción política que vaya encaminada a permitir un acceso más rápido mejorando el proceso de toma de decisiones, ampliar la provisión de servicios de vacunación más allá de los entornos médicos tradicionales y desarrollar e implementar estrategias para mejorar el acceso en grupos desfavorecidos.
Tal y como recalca el informe, las decisiones sobre si incluir una vacuna en el calendario de muchos países europeos "se prolongan innecesariamente". "Teniendo en cuenta las características y patrones epidemiológicos en Europa, la variación en la puntualidad de la toma de decisiones no es aceptable y resultará en un acceso inequitativo a las vacunas entre los ciudadanos de diferentes Estados miembro, lo que en la práctica significa diferentes niveles de protección de la salud", señalan los expertos.
Respecto a la ampliación de servicios más allá de los establecimientos sanitarios habituales, se menciona la vacunación en escuelas y farmacias comunitarias, que "puede apoyar los esfuerzos para fortalecer la equidad en la vacunación".
4. Alineación en los programas de vacunación
Aunque los expertos reconocen que las decisiones acerca de los programas de vacunación son competencia nacional, aluden a la necesidad de recortar diferencias significativas entre países. Así, recomiendan un calendario básico para la vacunación de adultos más enfocado a la inmunización a lo largo de la vida que contribuya a un envejecimiento solidario.
Y es que una mayor alineación en los programas vacunales de los países de la UE está avalada por los múltiples beneficios que esta ofrece a la población adulta: reducción de la mortalidad y morbilidad asociadas con las enfermedades prevenibles por vacunación, mejora de los resultados de salud para las personas con enfermedades no transmisibles o prevención contra la discapacidad y disfunción relacionada con la edad.
De hecho, el informe señala que se ha demostrado recientemente que la vacunación contra la gripe proporciona una protección cardiovascular positiva significativa. De manera similar, las vacunas que apuntan específicamente a la enfermedad neumocócica y al herpes zóster se han asociado con efectos protectores fuera de objetivo en enfermedades cardiovasculares y neurovasculares.
Asimismo, en este cuarto capítulo se abordan importantes lagunas en las vías de toma de decisiones de los Estados miembro de la UE sobre la vacunación. "Se necesita urgentemente una acción para abordar esas lagunas y garantizar procesos de toma de decisiones óptimos y más alineados entre países", apuntan los expertos.