Cada vez resuena más el concepto de “epidemia de soledad”. Según el Barómetro de la Soledad No Deseada en España 2024 elaborado por el Observatorio Estatal de la Soledad no Deseada (SoledadES), que promueve la Fundación ONCE, en España una de cada cinco personas (20%) sufre actualmente soledad. De hecho, se saca a la luz que un 70% de la población la ha padecido en algún momento de su vida y, de entre las personas que declaran sentirla, la mayoría (el 67%) lo hacen de manera crónica, es decir desde hace dos años o más.
Con el objetivo ofrecer una radiografía clara de todo lo que pueden aportar los farmacéuticos, no sólo como profesionales sanitarios si no también como agentes comunitarios, el Consejo General de Colegios Farmacéuticos (CGCOF) ha celebrado el II Foro del Consejo Asesor Social de la Profesión Farmacéutica. Bajo el lema "Juntos contra la soledad. Un desafío común, una respuesta colectiva”, se ha debatido sobre qué más se puede aportar y qué se está haciendo bien.
Construir y visibilizar la cara B de la Farmacia

“La Farmacia y la profesión farmacéutica tienen la capacidad y la voluntad de hacer frente a múltiples vulnerabilidades, y la soledad es una de ellas”, ha señalado Jesús Aguilar, presidente del Consejo General de Colegios Farmacéuticos (CGCOF). Como muestra de este compromiso, ha sacado a colación la Estrategia Social de la Profesión Farmacéutica, en marcha desde octubre de 2021, “cuyo objetivo es impulsar la capacidad transformadora de nuestra profesión”.
Siguiendo esta línea, ha hecho referencia a que, dentro de la misma, se encuentra el proyecto de Red de Farmacias contra la Soledad, “en el que vamos a colaborar con el IMSERSO para prevenir, detectar y actuar ante posibles casos de soledad”, ha corroborado. Finalmente, Aguilar ha puesto de manifiesto que “encuentros como este son esenciales para seguir construyendo y visibilizando esa cara B de la farmacia, esa faceta social y comunitaria que cada vez estamos haciendo más visible”.
Una red sociosanitaria integrada y coordinada
A continuación, María Rosa Martínez, secretaria de Estado de Derechos Sociales, ha relatado que la soledad no deseada está ocupando mucho espacio en el debate público y lo va a seguir ocupando en los próximos años. Pese a ello, ha insistido en que “la soledad es un fenómeno complejo de abordar”. No obstante, ha indicado que la soledad no se limita a vivir solo y que, muchas veces, está relacionada con la falta de vínculos significativos y de propósitos en la vida.
En este sentido, ha señalado que hay tres cuestiones sobre las que hay consenso al respecto. En primer lugar, el impacto negativo que tiene sobre la salud física y emocional, pero también sobre la economía y la cohesión social. En segundo, su trasversalidad, “lejos queda su estereotipo ligado a la edad porque desde la infancia a la vejez podemos sentirnos solos”. El tercero que para que las consecuencias negativas sean menores “necesitamos comunidades más saludables y más cohesionadas que creen redes”. “Hay que construir una respuesta integral, coordinada y de base comunitaria y ahí y es donde entran las farmacias como pilares fundamentales”, ha añadido.
Profundizando en el ámbito de la Farmacia, ha relatado que “las farmacias son espacios de confianza, accesibles y cercanos donde hay un contacto humano que nos hace partícipes de la comunidad”. Motivo de ello, ha hecho alusión a que el tejido capilar “convierte a las farmacias en un potente radar social para detectar el riesgo de soledad”. No obstante, ha incidido en que, para poder abordarla de forma efectiva, también es crucial que existan mecanismos para ello. En este sentido, ha mencionado la necesidad de que la red de farmacias opere de forma coordinada con los servicios sociales. “Pueden ser un agente activo de detección y abordaje siempre que estén coordinadas e integradas”, ha añadido.
“Existen iniciativas que demuestran que es posible articular un modelo como enlace hacia programas de acompañamiento”, ha afirmado la secretaria de Estado de Derechos Sociales. Al respecto, ha puesto sobre la mesa el Protocolo General de Actuación firmado entre el CGCOF y el IMSERSO en 2023 como un buen ejemplo de implicación de los diferentes agentes. Así, ha insistido en que desde la Secretaría están trabajando en la elaboración de una Estrategia contra la Soledad para poder abordar esta cuestión de manera integrada y poliédrica.
Una mirada crítica de la soledad

En el marco de una conferencia, Mónica Ramos, doctora en Antropología Social y coordinadora técnica Grupo Social UNATE, ha realizado una mirada crítica sobre la soledad. Así, ha alegado que el estudio de la soledad está vinculado a la modernidad y que, bajo su punto de vista, “no hay que estudiarla”. En su intervención, ha sostenido que ésta tiene que ver con las relaciones que tenemos, con las necesidades sociales deficientes, los malestares psicológicos y emocionales negativos y el sentimiento de aislamiento. No obstante, también ha recalcado que la soledad también depende de cuestiones externas que se han de tener en cuenta. Además, ha relatado que se ha puesto de moda la soledad no deseada y la salud mental. No obstante, ha querido matizar que “la tristeza no es depresión y la soledad no es patología”.
Ramos ha enfatizado que “estamos confundiendo la causa con la consecuencia”. “Estamos dejando de poner la vida de la gente en el foco de nuestras intervenciones”, ha añadido. En este sentido, ha subrayado que “las farmacias son muy útiles para saber por qué la persona se siente mal, no para combatir la soledad”. Pese a ello, sí que ha subrayado que “deberían ser un sitio de prescripción social”. Asimismo, ha sostenido que se deben diseñar y tejer espacios comunitarios, “ahí la farmacia juega un papel muy importante”, ha aseverado. “Hay que escuchar a la gente, ver su contexto social, ver sus necesidades y, a partir de ahí, diseñar políticas públicas para solventar las discriminaciones y la falta de acceso a recursos”, ha hecho hincapié.
Un desafío compartido
Posteriormente, ha tenido lugar la presentación del estudio y la mesa de debate bajo el nombre “Abordaje de la Soledad. Un desafío compartido”. Este trabajo colectivo ha sido impulsado por el Consejo Asesor Social de la Profesión Farmacéutica y sus 13 organizaciones de la sociedad civil integrantes. Cabe destacar que éste pone el foco en la necesidad de profundizar en la influencia de la soledad sobre la salud y el bienestar de las personas y ofrece un enfoque innovador sobre cómo abordar sus múltiples facetas de una manera integral.

En la mesa de debate han participado Agustín Martínez, coordinador de estudios y apoyo técnico del IMSERSO; Sabina Camacho, portavoz del Movimiento a la Vejez Vitales y miembro de la directiva y del comité ejecutivo de CEOMA; Carina Escobar, presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP); Claudia García-Vaz, coordinadora de análisis de políticas del Instituto de Salud Global de Barcelona; Matilde Fernández, presidenta del Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada; y Carmen Cárdenas, coordinadora de proyectos de Cruz Roja.
Entre los mensajes clave del debate destacan el papel que desempeñan los farmacéuticos como agentes locales y sociales y como servicio de proximidad. También se ha puesto sobre la mesa que es necesario contar con indicadores que vengan de la mano de datos reales y que se debe poner el foco en prevenir más que en tratar. Además, se ha insistido en que hay tener un sistema sanitario y social más eficiente basado en datos, acercar la salud a las personas en lo local y que los Determinantes Sociales en Salud (DSS) estén presentes en la historia de salud de los pacientes.
La apuesta férrea por las políticas de inclusión más trasversales, por potenciar la administración local y por tejer redes también han sido otros de los puntos a mejorar. También se ha profundizado en las barreras que afectan a las personas mayores (aislamiento, edadismo, pensiones bajas, accesibilidad, nuevas tecnologías) y en las estrategias a implementar para abordarlas. Entre ellas, potenciar los servicios comunitarios, la ayuda a domicilio, luchar por contar con una coordinación sociosanitaria mucho mayor o el impulso y la evaluación de la calidad de los servicios actuales.
Decálogo de recomendaciones
- Integrar la soledad en el enfoque de “Salud en todas las políticas” y priorizar su abordaje en la agenda pública.
- Reforzar la detección activa de personas que sufren soledad desde el sistema sociosanitario, contando con todos los recursos disponibles, como la red de farmacias.
- Dar visibilidad al impacto de la soledad y fomentar la investigación de calidad, incluyendo a personas de todas las edades y contextos sociales.
- Abordar la interacción entre soledad y salud teniendo en cuenta su bidireccionalidad.
- Impulsar el acompañamiento de las personas ante cambios vitales para facilitar estrategias de afrontamiento.
- Favorecer la permanencia en domicilio de las personas en situación de dependencia, revisando y adaptando los modelos de cuidado.
- Mejorar la accesibilidad mediante la identificación de barreras para promover un entorno inclusivo y equitativo.
- Aprovechar la enseñanza y los centros educativos como espacios de encuentro que favorezcan la inclusión de niños, niñas y adolescentes.
- Crear políticas de empleo inclusivas que fomenten la empleabilidad de grupos vulnerables.
- Estimular la participación social y el tejido comunitario que favorezca las acciones preventivas.
La Farmacia, centinela frente a la soledad
A continuación, ha sido el turno de la mesa destinada a las buenas prácticas de la Farmacia como agente centinela frente a la soledad no deseada. Así, se ha profundizado en seis iniciativas farmacéuticas que están en marcha para hacer frente a esta problemática a través de la prevención, la detección y el acompañamiento.

El primer proyecto presentado ha sido el de "Radares", del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona (COFB). Miquel Ricasens, tesorero y coordinador social del COFB, ha sido el encargado de ahondar en él. Éste empezó en 2008 con la necesidad de generar microcomunidades en barrios para prevenir el riesgo de aislamiento social y la soledad no deseada de personas mayores. "De los 73 barrios de Barcelona, 59 están incorporados a este proyecto", ha asegurado. A día de hoy, se intentando reproducir en otras ciudades. Para Ricasens "la red de farmacias tiene la ventaja de que, a aparte de ser capilar y accesible, está organizada por colegios profesionales y es muy fácil generar información y dar a conocer el programa a todas las farmacias y personas afectadas". "Actuamos como avales de confianza", ha añadido. Además, ha puesto de manifiesto que, "cuando trabajamos como agentes sanitarios coordinados al final es beneficiado es el paciente".
Aterrizando en el entorno rural, el COF de Cantabria cuenta con el programa "Viernes". Luis Ángel Noriega, vocal de ortopedia del COF de Cantabria, ha informado que "lleva funcionando dos años y medio y se está llevando a cabo mediante un proyecto piloto destinado a la detección de la soledad no deseada en núcleos de despoblación". En este sentido, ha sacado a colación que está muy bien que existan fondos destinados a iniciativas como estas. "La Farmacia es un colaborador estratégico porque tenemos un compromiso con la salud de las personas", ha remarcado.
En el País Vasco tienen el proyecto "Farmacia Amigable", en el que las farmacias acompañan a las personas en riesgo de padecer soledad no deseada. Miguel Ángel Gastelurrutia, presidente del COF de Gipuzkoa, ha explicado que se ha estado pilotando en tres municipios y, en este momento, se están evaluando los datos y analizando la posible escalabilidad del programa. "El trabajo interprofesional fomenta el trabajo en red y permite identificar y diseñar programas de acompañamiento para las personas mayores", ha alegado.
Esther Calvo de Mora, vicepresidenta y coordinadora social del COF de Madrid, ha expuesto los programas municipales de Madrid "Madrid Te Acompaña" y "Antenas". En cuanto al primero, permite, a través de una sencilla aplicación móvil, que cualquier mayor pueda solicitar la compañía de una persona voluntaria para que le acompañe durante sus ingresos hospitalarios, cuando acude a sus citas médicas, a realizar sus compras diarias o gestiones administrativas, etc. Calvo de Mora ha informado de que "son más de 200 farmacias las que están implicadas en este programa". "Tenemos que ser faros, implicarnos, darnos valor también a nivel social e implicar a las administraciones para que nos hagan de altavoz", ha reivindicado.
En La Rioja cuentan con el proyecto "Logroño Acompaña", sobre él, Santiago Martínez, tesorero y coordinador social del COF de La Rioja, ha indicado que "hemos conseguido una adhesión al programa superior al 35% de las farmacias de Logroño, están tratando unos 48 casos, de ellos 6 derivados exclusivamente de las oficinas de farmacia", ha relatado. En Zamora, disponen del "Plan Mayor de Seguridad de la Guardia Civil", sobre el que María Teresa Ares, presidenta del COF de Zamora, ha señalado que tiene como objetivo principal fomentar la seguridad de los mayores. "Los farmacéuticos estamos inmersos en el Plan en lo que se refiere a la prevención y la mejora de la seguridad de las personas de edad avanzada en núcleos aislados", ha mencionado. "Una vez se detecta el problema, se abre una ficha consentida con los datos del ciudadano ligados a su domicilio, datos de contacto, medicación, patologías, etc.", ha indicado. Las farmacias se encargan de proporcionarle esta información a la Guardia Civil para que, posteriormente, se incorpore a una base de datos a la que puedan acceder.
La clausura ha estado en manos de María Teresa Sancho, directora general del IMSERSO. "La aportación de las farmacias es imprescincible a día de hoy", ha aseverado. "Sois el espacio de confianza y de apoyo del paciente, por eso debéis poder canalizar las cosas que veis en vuestro día a día, algo que es responsabilidad de la administración", ha alegado. "La soledad ya se ha convertido en un problema, en un asunto estructural de nuestra sociedad", ha lamentado. Motivo de ello, ha animado a la profesión a seguir apostando por este tipo de iniciativas sociales.