"Hasta ayer por la tarde todo estaba tranquilo porque los generadores que tenemos en el hospital tienen cierta autonomía y hasta las dos o las tres funcionamos con total normalidad", afirma a El GlobalFarma el vicepresidente de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), Jordi Nicolás Picó, al preguntaré por cómo afectó a la Farmacia Hospitalaria el gran apagón. "A partir de esta hora, cuando ya vimos que la situación se alargaba y no sabíamos bien la autonomía que tenían estos generadores, ya que podría ser limitada, se decidió priorizar las áreas críticas", añade. En este sentido, menciona que las intervenciones urgentes continuaron proporcionándose con normalidad, pero algunas programadas y las consultas, "sí que se anularon, sobre todo lo que no era urgente".
Desde el punto de vista de la Farmacia Hospitalaria, Picó menciona que lo que más les preocupaba era el mantenimiento de las neveras. "Cada vez tenemos más medicación que es termolábil y esto, desde el primer momento, se consideró como zona prioritaria también en el hospital", asevera. "Al considerarse la farmacia central como la prioritaria sí que hubo otras ubicaciones en las que había medicación y se reubicaron", indica. Además, señala que, si había neveras en otras ubicaciones, se priorizó que funcionaran las de la farmacia central y que el resto se pararan.
Por otro lado, el vicepresidente de la SEFH ha hecho referencia a que España tiene uno de los Servicios de Farmacia Hospitalaria más automatizados de toda Europa, algo que en esta ocasión jugaba en su contra. Pese a ello, alega que al final la clave reside en asegurar este acceso a los medicamentos de una manera manual. Así, señala tener bien localizada la medicación crítica o poder acceder al robot o al carrusel de forma manual en caso de apagón, "o sea que esto no nos coja desprevenidos".
Plan de contingencia
Con respecto a si se ha podido garantizar el suministro de fármacos hospitalarios sin la receta electrónica, Picó -que desarrolla su actividad profesional en el Hospital Universitario Mutua Terrassa- indica que, en su caso, no llegó a afectarles la caída de la receta electrónica. No obstante, sí que relata que estaban preparados y se llegaron a plantear que se podía caer la prescripción electrónica en la planta de hospital. "El plan de contingencia fue tener todos los tratamientos de los pacientes impresos y hacer como antaño: la hoja de medicación y firmar administraciones", asegura. Sin embargo, explica que no llegaron a ejecutarlo.
Según alega Picó, "el paciente externo, que en el caso del hospital en el que trabaja supera el millón, no tuvo ningún problema para recoger su medicación en los servicios de farmacia hospitalaria". No obstante, sí que señala que seguro que se enfrentaron a problemas de cara a poder llegar al hospital o a regresar a sus respectivos domicilios. De hecho, afirma que, pese al caos generalizado al conocerse que se había producido un apagón en toda España, cuando llegaban al hospital y veían que todo funcionaba con normalidad se tranquilizaban. "El que estaba nervioso se tranquilizaba porque veía que todo funcionaba bien, que se hacían todas las dispensaciones, las consultas externas y las intervenciones", informa el vicepresidente de la SEFH.
Cabe mencionar que, actualmente, se está desarrollando toda la actividad con total normalidad. Lo más "anormal", según indica, ha sido que algún compañero ha sufrido "algún retraso" por acudir en transporte público.