En el marco de la prescripción de fármacos, Sanidad se ha marcado el objetivo de mejorar la coordinación y la cohesión del Sistema Nacional de Salud (SNS), especialmente entre profesionales sanitarios que no comparten trabajo en los centros asistenciales que trabajan a nivel comunitario, es decir, atención primaria (AP); algo que han dejado plasmado en el anteproyecto de la Ley de los Medicamentos. "Mejorar la interlocución entre los diferentes profesionales que participan en el cuidado de la salud a través de la prescripción, es un objetivo que busca, por un lado, mejorar la salud y la atención de los pacientes, pero también generar espacios multiprofesionales que permitan maximizar y mejorar el conocimiento y las capacitaciones de los profesionales sanitarios", aseveran.
Motivo de ello, en el anteproyecto de la ley, en su artículo 92, se hace referencia a la creación de Consejos de Coordinación Farmacoterapéuticos. Más en concreto, estos estarán operativos en el ámbito de la zona básica de salud y, según especifica Sanidad, estarán coordinados por un Farmacéutico de Atención Primaria (FAP) asignado a dicha zona básica de salud.
Estos Consejos de Coordinación Farmacoterapéuticos estarán compuestos por una representación de los médicos de AP, los enfermeros de AP, los farmacéuticos titulares de las oficinas de farmacia situadas en dicha zona básica de salud, los centros sociosanitarios situados en dicha zona y el Servicio de Farmacia Hospitalaria perteneciente al hospital más directamente vinculado a la misma.
"Se podrán abordar de manera coordinada cuestiones relacionadas con la prestación farmacéutica"
"El objetivo es reunir a los actores implicados en la prestación farmacéutica a nivel comunitario, es decir, profesionales sanitarios de los centros de salud y de las oficinas de farmacia comunitarias, a nivel de zona básica de salud", explican desde Sanidad. De esta manera, "se podrán abordar de manera coordinada cuestiones relacionadas con la prestación farmacéutica, como puede ser la detección de reacciones adversas relacionadas con la medicación, un manejo más adecuado de pacientes polimedicados, o la anticipación ante problemas puntuales de abastecimiento que puedan aparecer", garantizan.
Reuniones trimestrales y funciones
Asimismo, en el anteproyecto se hace alusión a que se podrá abrir la participación a miembros de la sociedad civil vinculados al uso de los medicamentos, si se considerada adecuado, si estos lo solicitaran al coordinador del Consejo. Además, cabe mencionar que todos los miembros deberá reunirse con, al menos, una periodicidad trimestral, tal y como especifican desde Sanidad.
En la nueva normativa, se hace referencia a algunas de las funciones a llevar a cabo por parte de los miembros de estos Consejos. Entre ellas, destacan las siguientes:
- Abordar los fallos de coordinación en la prescripción, dispensación y seguimiento de los medicamentos que se observen por parte de los grupos participantes en estos Consejos.
- Establecer los cauces de comunicación efectivos, eficientes y pertinentes, entre los diferentes agentes relacionados con el manejo de los medicamentos en el ámbito de la zona básica de salud.
- Trabajar la adecuación a problemas de abastecimiento o dificultades de suministro que pudieran surgir con algún medicamento o alguna presentación de los mismos.
- Detectar necesidades singulares de formación para mejorar el manejo de los medicamentos en el ámbito de la zona básica de salud y plantear intervenciones formativas al respecto.
Esta novedad se suma a la regulación de la prescripción farmacológica o a la sustitución por parte de los farmacéuticos comunitarios en contexto de desabastecimiento.