Tras ponerse sobre la mesa la necesidad de que la Farmacia esté “armada” y “equipada” frente a crisis ambientales, la segunda mesa de debate de las II Jornadas del Levante Farmacéutico ha aterrizado en el papel del farmacéutico en la gestión asistencial. Para ello, se ha contado con las voces de Ignacio Serrano Bononat, farmacéutico comunitario cotitular de la farmacia Parque Alcosa CB – Alfafar; Miguel Murcia Soler, farmacéutico de Atención Primaria del departamento de la Ribera; Sergio Gutiérrez Palomo, farmacéutico hospitalario; Pilar Marí Claramonte, vocal nacional de farmacéuticos analistas clínicos del Consejo General de Colegios Farmacéuticos (CGCOF); Mª Rosa Ros Bullón, vocal de farmacéuticos ejercientes en la Administración del Colegio Oficial de Farmacéuticos de la Región de Murcia (COFRM) y subdirectora de Salud Pública de la Región de Murcia, y Xavier Casas Sánchez, presidente de Grup Fedefarma. La mesa redonda ha sido moderada por Andrés García Mongars, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Alicante (COFA).
Ros Bullón ha sacado a colación que hay que tomar nota de todo lo vivido y elaborar protocolos “que no queden en un papel”, sino que sean aplicables y en los que participen todos los agentes implicados. “Debe garantizarse que éstos sean conocedores de los mismos y que se puedan poner en practica para que, en momentos de crisis, cada uno conozca su rol”. En este sentido, ha propuesto que una buena iniciativa sería que los farmacéuticos realizaran simulacros de actuación. “Se deberían realizar simulacros con distintos escenarios con los que nos podamos encontrar”, ha indicado. Por otro lado, Ros Bullón ha remarcado que es esencial la coordinación y la cooperación entre agentes y que conozcan, de primera mano, las situaciones que se pueden desarrollar. Además, ha mencionado que es muy relevante que desde la Administración se lleve a cabo una labor de vigilancia y de transmisión de información a los implicados. “Si viene otra pandemia, estaremos más preparados”, ha garantizado.
Más y mejor comunicación
Para Marí Claramonte los puntos clave sobre los que incidir están más que claros. Por un lado, ha incidido en la idea de que es importante disponer de protocolos claros, concisos y prácticos y, paralelamente, de planes de trabajo manuales “que permitan seguir atendiendo a los pacientes en situaciones de emergencia”. Asimismo, ha destacado la promoción de generadores propios “para que en los centros periféricos no se queden desabastecidos” y contar con alternativas de comunicación como la radiofrecuencia, el GPS o los satélites. Por otro lado, ha señalado como herramienta de utilidad el uso de dispositivos POCT, que funcionan con pilas y permiten hacer determinaciones con precisión. “Sólo con una gota de sangre nos permiten realizar triajes mucho más precisos, distinguiendo a pacientes críticos”, ha incidido. Sin embargo, ha lamentado que no los hay en todos los centros, “se necesita promoverlos”. Además, ha alertado de que, en los centros en los que disponen de ellos, se necesita más formación. Otra de sus demandas ha sido la necesidad de reforzar la coordinación entre los centros públicos y privados, algo que ha manifestado que no se produjo en la DANA. “Durante la pandemia fue un éxito, debería de ser una prioridad en situaciones de crisis”, ha puesto sobre la mesa.
Con respecto a la “carta a los Reyes Magos” de la Distribución, Casas Sánchez ha solicitado a la Administración que haga estudios para minimizar los efectos de una próxima emergencia del calibre de la DANA porque “volverá a ocurrir”. Desde el sector ha confirmado que saben qué protocolos han de activar en casos como crisis climáticas, pandemias, ataques informáticos o apagones.
Planes de contingencia y formación
Gutiérrez Palomo ha señalado que hay que anticiparse al problema e invertir en planes de contingencia que sean eficaces y conocidos. No obstante, ha enfatizado en que, para ello, “necesitamos medios y recursos”. De hecho, ha informado de que la Farmacia Hospitalaria tiene como objetivo para 2030 la elaboración de planes de contingencia para hacer frente a situaciones específicas y que todo el personal esté formado en ello. Por su parte, Murcia Soler ha subrayado que, en el campo de las donaciones de fármacos en estos contextos, se requieren procedimientos específicos. Paralelamente, ha hecho referencia a que es imprescindible que se mejore la coordinación con las oficinas de farmacia, también en procesos de dispensación y abastecimientos, y el acceso a las telecomunicaciones y a la información sanitaria. Finalmente, Serrano Bononat ha vuelto a insistir en la importancia de frenar o evitar la donación masiva de fármacos y de la importancia de recordar la faceta social ligada a la profesión farmacéutica. “Nosotros tenemos una función social que va más allá de lo económico, algo que no deberíamos olvidar nunca”.