El Sistema de Información para determinar el Valor Terapéutico en la Práctica Clínica Real de los Medicamentos de Alto Impacto Sanitario y Económico en el Sistema Nacional de Salud (SNS), conocido como Valtermed, adquiere un papel protagonista en el nuevo Plan de Terapias Avanzadas del SNS 2025-2028, aprobado el pasado viernes por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS).
Esta estrategia, que actualiza el modelo implantado en 2018 centrado en los tratamientos CAR-T y da un paso más al extenderlo a todo el conjunto de Medicamentos de Terapias Avanzadas (MTA), tiene el objetivo de favorecer la generación de evidencia en práctica clínica real, mediante el uso de herramientas como la plataforma Valtermed, que permitirá medir el impacto sanitario y económico de estos tratamientos y facilitará la toma de decisiones basada en datos.
Asimismo, el modelo organizativo que contempla el plan acordado en el CISNS, al que ha tenido acceso este medio, especifica que la herramienta Valtermed se utilizará con el propósito específico de registrar y evaluar los resultados clínicos reales de los Medicamentos de Terapias Avanzadas en el SNS, como parte del modelo asistencial y los protocolos de uso establecidos.
En este contexto, en mayo el Gobierno confirmó que "para valorar la robustez de la información de Valtermed, actualmente se están realizando estudios de validación interna de la base de datos para evaluar la completitud y exactitud de los registros, y estudios de validación externa comparando resultados de efectividad con otras fuentes de información".
Además, el pasado mes de abril, Valtermed ya tenía listo su primer informe del año. El Ministerio de Sanidad, encargado de este el sistema de información corporativo, hizo público el primer protocolo clínico del uso de un fármaco para pacientes adultos con mieloma múltiple en recaída y refractario. Indicaba, en primer término, que aquellos que reciban este tratamiento habrán recibido, al menos, una línea previa del mismo en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Y el segundo: que el fármaco está destinado para su dispersión con CAR-T.
Las claves del plan
Este plan es una de las iniciativas clave para mejorar el acceso a tratamientos innovadores que han transformado el tratamiento de enfermedades graves, especialmente en el ámbito de la oncología. Desde 2018, está en vigor el Plan de Abordaje de las Terapias Avanzadas en el SNS: Medicamentos CAR-T, centrado, como su nombre indica, en terapias avanzadas como las CAR-T para el tratamiento de enfermedades oncohematológicas. No obstante, también ha supuesto la creación de una red de centros de referencia, el impulso a la fabricación pública, y la definición de criterios clínicos y técnicos para su aplicación.
Asimismo, ha contemplado protocolos de seguridad, seguimiento y trazabilidad, con un modelo organizativo basado en la designación de CSUR (Centros, Servicios y Unidades de Referencia) y el uso estratégico de las exenciones hospitalarias para terapias personalizadas. España es un referente en la investigación de estas terapias. Una muestra de ello es que ya se han designado 28 centros de referencia en todo el país.
Terapias avanzadas en la Estrategia de la Industria Farmacéutica
Además, la Estrategia de la Industria Farmacéutica, aprobada en Consejo de Ministros en diciembre, identifica como áreas prioritarias de inversión para la industria farmacéutica las terapias avanzadas. En concreto, en una de sus páginas, argumenta que estas terapias se configuran como otra de las áreas clave por su potencial para tratar enfermedades graves y complejas de manera más efectiva abordando las causas subyacentes de las enfermedades a nivel molecular y celular, “ofreciendo la posibilidad de cura o control duradero de condiciones crónicas y raras que anteriormente carecían de opciones terapéuticas viables”, abunda el documento. Igualmente, señala que “es un punto donde se cruzan desarrollos académicos con industria farmacéutica”.