La Farmacia Comunitaria de Inglaterra, con el agua al cuello: la asfixia económica de un sector crucial

La asociación inglesa de farmacéuticos comunitarios ha remitido una carta al ministro de Salud en la que advierten del “verdadero peligro económico” que corren las farmacias

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La Farmacia Comunitaria inglesa se encuentra en “verdadero peligro económico” y precisa “urgentemente” una hoja de ruta para la recuperación. Así lo advirtió la asociación de farmacéuticos comunitarios de Inglaterra en una carta dirigida a Stephen Kinnock, ministro de Salud. Jannet Morrison, directora ejecutiva de la entidad, pidió al Gobierno británico, en dicha misiva, que se avanzara “rápidamente hacia la sostenibilidad en las próximas negociaciones del Marco Contractual de Farmacia Comunitaria”.

La petición de los farmacéuticos comunitarios ingleses a su Ejecutivo no se limita al corto plazo, sino que solicitan la sostenibilidad y un “plan de recuperación creíble” a largo plazo.

En la carta, Morrison describió la “creciente crisis del sector” y reclamó el acuerdo por la recuperación y la sostenibilidad. Y, advirtió, “si esto no se logra, el Departamento de Salud debe prepararse para mitigar los impactos negativos en el acceso de los pacientes a los servicios y al NHS (el sistema público de salud británico)”.

En un comunicado disponible en la web de la asociación, la Farmacia Comunitaria en Inglaterra clama por la pérdida de dinero y la acumulación de deudas; “operativamente, las farmacias tienen dificultades para satisfacer la demanda constante de pacientes y del público”. En la carta, destacan, asimismo, se revela que los cierres de oficinas se han mantenido, “incluso en las zonas más desfavorecidas”, y que se ha observado una reducción del horario de atención.

¿Los motivos? En la misiva se explica que: “Las cuentas estatutarias siguen mostrando la peligrosa situación financiera en la que se encuentran muchas compañías farmacéuticas, generalmente con altos niveles de pérdidas, préstamos y pasivos corrientes netos”. Sin la intervención del Gobierno, advierten, “es probable que la disminución directa de la accesibilidad a los servicios continúe”, asevera Morrison, y añade que esto podría tener “consecuencias incalculables” para el acceso de los pacientes y el público a los servicios y al NHS.

En la carta remitida al Ministerio de Salud de Inglaterra, se enfatiza que, por ejemplo, las farmacias comunitarias inglesas están “en peor situación que hace un año, a pesar del aumento de financiación de 2025, que se ha visto absorbido por la inflación, los cambios impositivos y las presiones operativas”.

La red comunitaria de farmacias se enfrente a déficit de financiación estructural que la asociación cifra en más de dos mil millones de libras, “lo que hace que muchas empresas pierdan dinero cada mes”.

Además, el horario de apertura “se ha reducido drásticamente, con 75.000 horas menos por semana desde mediados de 2023”, en el que destaca un 88% de la atención nocturna.

Las peticiones de la Farmacia Comunitaria inglesa

La entidad farmacéutica inglesa ha puesto de manifiesto las prioridades de negociación para cerrar acuerdos en materias como poner en marcha un plan para subsanar la brecha de financiación, con una indexación adecuada a la actividad y a la inflación; una hoja de ruta a largo plazo; un reajuste de márgenes; avances en el servicio de prescripción de los farmacéuticos comunitarios; y reformas para mejorar la eficiencia y reducir la burocracia.

A este respecto, Morrison declaró que se buscarán “avances claros en estas áreas, y creemos que esto es necesario para mantener no solo la viabilidad de las farmacias, sino también el acceso a los medicamentos y servicios farmacéuticos de los que millones de pacientes, cuidadores y ciudadanos dependen a diario”.

“Si no se da pronto un segundo paso decisivo hacia la sostenibilidad y no se avanza en la hoja de ruta para el futuro, el Departamento de Salud podría tener que gestionar nuevos cambios en la red a lo largo del próximo año. Estos cambios tendrán un impacto directo y negativo en el acceso de los pacientes y del público a los servicios, además de poner en riesgo los planes y ambiciones más amplios del NHS. Hay mucho en juego. Las farmacias comunitarias tienen mucho que ofrecer a los pacientes, a sus comunidades y al sistema de salud en general, pero esto no será posible si no se avanza en la sostenibilidad y se permite que la red colapse”, concluyó Morrison en la carta.

Es un tema que viene de largo en Inglaterra

Como ya informamos en El GlobalFarma, el Consejo Mundial de Farmacia (WPC, por sus siglas en inglés) realizó, el pasado año, un análisis de los principales problemas que afronta la Farmacia inglesa. En aquel momento, la institución destacó que el número de farmacias en Inglaterra había disminuido por sexto año consecutivo.

El descenso es acusado: 700 oficinas menos desde 2022 a 2024. En este sentido, destacan que los cierres más recientes han estado protagonizados por grupos farmacéuticos grandes: por ejemplo, Boots, con más de 2.000 sucursales, cerró 300 farmacias en junio de 2023.

¿Qué pasa en España?

En este periódico ya nos hicimos esta pregunta a colación del informe del WPC. ¿Qué diferencia el modelo español de Farmacia del de países como Inglaterra? A este respecto, Jaime Román, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Sevilla comentaba que muchas oficinas inglesas están cerrando “por culpa de un modelo basado en grandes cadenas y criterios puramente económicos”.

En España, en cambio, el modelo farmacéutico se sustenta en la planificación sanitaria, la capilaridad territorial y la labor del farmacéutico como profesional sanitario de proximidad. “Nuestro modelo sustentado por la titularidad-propiedad por parte del farmacéutico, garantiza la labor sanitaria y asistencial que la farmacia comunitaria ofrece a la sociedad en nuestro país”, aseveraba.

Por su parte, Rafael Martínez Olmedo, presidente del COF de Valladolid, comentaba que, aunque las farmacias son, en definitiva, empresas que necesitan la sostenibilidad para seguir abiertas, España se diferencia por el concepto de “propiedad/titularidad”, lo que implica que únicamente un farmacéutico puede ser titular y propietario de una farmacia.

“En España hay muchas pequeñas farmacias cuyo único trabajador es el propio farmacéutico, mientras que en EEUU y Reino Unido las farmacias son propiedad de grandes cadenas, y en el momento en el que una oficina de farmacia no proporciona beneficios a esa cadena, cierra, y sus trabajadores son despedidos”, explicaba.

Alberto Mantilla, presidente del COF de Navarra, indicó que “el marco regulatorio, las normas de propiedad o titularidad de las oficinas de farmacia, diferentes a países como Inglaterra, podrían ser clave en el funcionamiento de las oficinas de farmacia. En estos países prima el carácter empresarial de la farmacia sobre el asistencial (la propiedad en algunos casos puede ser de una cadena, un propietario puede tener hasta cuatro farmacias, y no están sujetas a una ratio poblacional…), así que su apertura o cierre fluctúa más en función del mercado”, añadía.


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