El Gobierno tomó una decisión clave el pasado martes, 27 de enero, sobre el nuevo Consorcio Estatal en Red para el Desarrollo de Medicamentos de Terapias Avanzadas (CERTERA). El Consejo de Ministros fijó Majadahonda (Comunidad de Madrid) como sede administrativa, y Barcelona (Cataluña) como sede de dirección científica.
La portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, defendió el reparto en la rueda de prensa posterior, subrayando la vocación territorial del consorcio. La ministra destacó que serán 43 centros de investigación sanitaria en 14 comunidades, con un modelo de doble nodo.
La denuncia de Madrid y el choque con el procedimiento
La Comunidad de Madrid sostiene ahora que el Gobierno ha asignado "de manera irregular" la dirección científica a Cataluña y ha interpuesto una denuncia. El Ejecutivo regional sitúa el origen del conflicto en el acuerdo adoptado el martes 27 de enero en Consejo de Ministros.
Según el comunicado autonómico, la sorpresa llega porque, tras designarse la sede física en Majadahonda, la región lo conoció por el BOE. Madrid afirma que ni la convocatoria ni el Real Decreto 209/2022 contemplaban dirección científica, solo sede administrativa.
"Nos encontramos, una vez más, ante un ejercicio de oscurantismo del Gobierno Sánchez", declaró la consejera de Sanidad, Fátima Matute. También calificó de "absoluta" la "discrecionalidad y arbitrariedad" del acuerdo publicado por el Ministerio competente.
Matute atribuye la decisión a "intereses políticos y partidistas", y denuncia que se habría adjudicado "por la puerta de atrás" una función no convocada. La Consejería añade que, de existir un procedimiento específico, Madrid habría concurrido con su propio ecosistema biomédico.
El comunicado concluye señalando a los investigadores de terapias avanzadas como principales perjudicados por la incertidumbre. Critica que no se haya elegido la dirección científica desde un órgano de gobierno científico, ni aclarado su carácter rotatorio o permanente.
Dos sedes para repartir gestión
La recomendación que sustenta la decisión partió de la Comisión Consultiva para la determinación de sedes del sector público institucional estatal. En su análisis, Majadahonda gana ventaja por albergar el campus del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII).
Según esa valoración, la candidatura madrileña encaja por operatividad inmediata y alineación directa con los objetivos estratégicos del consorcio. La idea es concentrar allí coordinación administrativa e interlocución institucional, apoyándose en el propio ISCIII.
El Gobierno complementa el diseño con Barcelona como polo científico, por su integración en un ecosistema biomédico e innovador. También menciona experiencia clínica y regulatoria, además del peso financiero del Hospital Clínic en el esquema.