La Conselleria de Sanidad ha situado a la oficina de farmacia en el centro de su estrategia sanitaria. Durante la inauguración de la Jornada de la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (SEFAC) 2026, la directora general de Farmacia, Elena Gras, ha anunciado que la administración ya trabaja en un nuevo concierto de prestación farmacéutica. Este documento se perfila como la herramienta jurídica y profesional definitiva para reconocer y potenciar el papel asistencial del farmacéutico dentro del sistema público de salud.
Más que medicamentos: un pilar de equidad y cohesión
Para la Generalitat, la prestación farmacéutica ha dejado de ser un mero trámite de dispensación para convertirse en una política pública esencial. Según ha explicado Elena Gras, este modelo "impacta directamente en la equidad, la calidad de la atención y la cohesión territorial, asegurando que cualquier ciudadano reciba la misma asistencia independientemente de su código postal".
La farmacia comunitaria se consolida así como el recurso sanitario más cercano a la población. Gracias a su capilaridad, los profesionales farmacéuticos actúan como una extensión del sistema sanitario, garantizando una atención homogénea en todo el territorio.
La farmacia rural como "nodo sanitario de proximidad"
Uno de los puntos más destacados de la intervención de Gras ha sido el enfoque en las zonas con dispersión geográfica o poblaciones vulnerables.
"En estos entornos, la farmacia no es solo un punto de entrega de fármacos, sino un verdadero nodo sanitario de proximidad"
Elena Gras, directora general de Farmacia
Ante el reto que suponen el envejecimiento de la población y el aumento de la cronicidad, la Conselleria está preparando nuevas medidas de apoyo y flexibilidad específicas para la farmacia rural. El objetivo es evolucionar hacia un modelo más clínico y asistencial que responda a la complejidad terapéutica actual.
El desarrollo del nuevo concierto farmacéutico se asienta sobre tres pilares fundamentales que buscan transformar la relación de las boticas con la administración. El primero, la seguridad jurídica, busca dotar al sector de un marco estable y claro, además de incluir los servicios profesionales de valor añadido, definiendo actuaciones farmacéuticas que aporten resultados medibles en salud. Por último, el nuevo concierto busca la integración asistencial para mejorar la comunicación y coordinación directa con los centros de salud para que el farmacéutico se integre plenamente en los circuitos de atención al paciente.